BARCELONA PARA LOS BARCELONESES

Cómo por arte de magia, oigo a mi ciudad volver a hablar en su lengua nativa.

Pasear a sus ciudadanos, con sus tapabocas de rigor, a regañadientes, asomando las narices, destapando las orejas, o convencidos de ser buenos vecinos y obedientes y sensatos sobrevivientes de esta pandemia intangible.

Ciudadanos asustados o conformados o resignados, pero al final ciudadanos recuperando las calles que un dia abandonaron.

Las calles que invadieron los turistas y que hoy vacías de idiomas extrangeros, vuelven a recuperar los rostros de sus habitantes, cual hormiguitas sacando la cabeza después de la tormenta.

Barcelona vuelve a ser de los barceloneses y un halo de familiaridad, de vecindario, de hermandad se esparce por mi ciudad.

Algún día volveran los turistas a llenar los hoteles y las terrazas pero, mientras tanto, dejadme disfrutar de este remake de los años 70 con mascarillas y starbucks.

SÉ TODOS LOS CUENTOS – LEÓN FELIPE

Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre…
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos…
y sé todos los cuentos.

MUDANZA

Cambio de piel, cambio de escenario.

Renovación, resolución reconversión, recapitulación, reorganización, resurrección.

Hoy nos mudamos y nos reorganizamos en menos espacio, más cercano, más humano, más barato, más esperanzado.

Mudanza de emociones y sentimientos encontrados. Ganas de renovación y nostalgia del pasado. Pasado…que no pasó porque sigue a nuestro lado, en cada respiración, en cada objeto encontrado.

Pasado que es hoy presente y que es nuestro legado. Hicimos lo que pudimos, estamos reconfortados. Hoy dormiremos tranquilos, a nadie hemos engañado.

LOS OJOS DEL ALMA

Tu mirada es un espejo donde puedo ver tu alma. Cuando me miras la veo limpia y pura y preparada para otra nueva aventura.

Tu risa tan socarrona, presagia grandes hazañas, subiendo y bajando las más bonitas montañas, o jugando con el viento o nadando en muchas calas.

Tus manos tan chiquititas, se enmarañan en tu cara, son manos que te acarician tan sólo con mirarlas.

Tus pies están preparados para grandes caminatas, tienes dones y talentos, y se merecen que los compartas.

Eres sabio mi chiquito, como todos al nacer, seguro que tu sabrás conservar ese saber.

No permitas que te engañen, no te dejes dominar, sé siempre sincero y noble, contigo, con tus papás, con los seres que compartan contigo tu caminar.

Dios en ti se ha transformado para hacernos suspirar y creer más en la vida y amarte hasta el infinito y más allá.

UNA CABRA DOMESTICADA

Vive una cabra en mi calle, una cabra domesticada. La pasean por la acera con correa anaranjada.

No conoce ella el refrán, no la han dejado a la pobre, ella no puede saltar, ni subir a ningún monte.

Siento pena de esta cabra, tan limpita y aseada, tiene carita tristona, la pobre cabra educada.

¡Qué destino tan cruel, le ha tocado a este animal, con lo bien que ella estaría en cualquier otro andurrial!

¡Ay cabrita de ciudad!, quien te ha visto y quién te ve, paseando tus cuernitos por doquier.

Cabrita, si yo pudiera, te sacaria de aqui y ye daria hierbita, y te dejaría vivir.

HOY ME HE PUESTO MASCARILLA

Hoy me he puesto mascarilla para caminar por mi ciudad. Me ahogaba sin ella aguantando respirar.

Mi ciudad es un lugar desconocido para mí. Está sucia, descompuesta, llena de bancos y de mercadillos de todo a 1euro.

Mi ciudad está enferma y sus habitantes también. Se han pasado tres pueblos y ya no pueden volver.

Mi ciudad es un vertedero, de tristeza y ansiedad, de mayores sin deseos y de niños sin jugar.

Hoy me he puesto mascarilla para no tener que respirar el aire contaminado de mi querida ciudad.

Hoy me he puesto mascarilla y no me la podré quitar hasta que me vaya para siempre de este bonito lugar que ha perdido el horizonte, que no sabe dónde mirar, que ahora tiene tanto miedo entre tanta suciedad…

Mascarillas en las bocas, basuras y soledad…Yo no quisiera morirme en esta loca ciudad.

Si os queda un poco de alma, de estética y ganas de volar, salid de aquí cuanto antes, esto empieza a naufragar.

EL MIEDO

Tan antiguo como el hombre, necesario para su supervivencia, inservible para su crecimiento. Ya no te quiero, miedo.

Expansivo y excesivo, insolente y esperpéntico, ya no te necesito, miedo.

Déjame vivir tranquila, volar si lo necesito, tirarme en paracaídas, sin red sin ti, miedo amigo.

Demasiado me has tenido, me has sorbido la sesera, te has restregado en mi ombligo, me has gastado las ideas.

Eres pesado, mi amigo, sal por fin de mi cabeza, suelta el lastre de mi vida, confía en mi fortaleza.

Créeme, sabré vivir sin tu ayuda, te extrañaré sin tristeza, necesito estar segura de que te irás sin billete de vuelta.

Eres un asco querido, ya no sirves, no estamos en la selva, dejamos de ser monitos, ahora el simio es nuestra meta.

Olvídate de mi, miedo! Vete a ver a otra indefensa, yo ya viví muchas vidas, yo ahora ya tengo experiencia.

Podré vivir sin tu abrigo, ya no llueve ni hay tristeza.

EL AMOR ES LA LLAVE

Amar es una opción, una decisión, un acto libre y consciente.

Amar es lo único, lo real, lo verdadero.

Amar siempre, a pesar de todo y sobre todo.

Amar sin esperar respuesta. Amar gratuitamente, incondicionalmente.

Amar antes de discutir, amar antes que ofenderse, amar antes que criticar, amar antes que sentirse una víctima.

Amar tu corazón conectado con el universo y expandir ese amor entre todos los corazones. En silencio, en soledad, en recogimiento.

Aprender a amarnos a nosotros mismos antes que a nadie. Autosatisfacer la sed de amor que permanece en nuestro ser de niño egoico y dependiente.

Amarnos como seres completos, únicos, perfectos e imperfectos. Sin culpas. Estamos aprendiendo.

No esperes que te amen para amar, ama sin apegarte al ser amado y tu amor se expandirá y regresará a ti sin que lo esperes, sin que lo reclames, sin que lo pidas.

Amate a tí mismo, enamórate de ti, de tu corazón, de tu cara, de tu cuerpo, de tu vida, de tus aciertos, de tus decisiones, de tus desencuentros, de todos los vivos y de todos los muertos.

El amor es la llave para abrir los corazones enfermos.

MI YAYA CONCHA

Mi abuela materna se llamaba Concha, una mujer fuerte, mandona y muy sabia.

Siempre fue mi yaya, la que me crió, quien cantaba coplas mientras oíamos en el transistor aquellos consejos franquistas de antaño.

Mi yaya cosía y cantaba a la vez, hacía la compra pidiendo la vez. Vestía de negro pues enviudó pronto y en aquellos tiempos el luto era lo propio.

Eran tiempos lentos, de veranos largos, de inviernos eternos y otoños añorados. Mi madre y mi abuela se llevaban bien, las dos al unísono nos cuidaban también. Formaban equipo en un matriarcado, mi padre gritaba pero nadie le hacía caso…

Y mi yaya Concha, mandaba y mandaba y a la chita callando se llevaba el gato al agua. Haciendo rosquillas, o verdura hervida, o guisos de garbanzos o alguna rica empanadilla.

Mi abuela materna, mi yaya querida, siempre hizo lo que ella quería.

Nadie osaba nunca llevarle la contraria, era una mujer con una gran labia, hablaba salado, con deje costeño, Torrevieja siempre para ella fue un espejo.

Gracias a mi abuela por quererme tanto, por dejarme estar siempre en su regazo. Por morirse un día sin mucho ruido, tranquila en su cama como así es debido. Ojalá que un día, yo pueda morirme igual que mi yaya sin prisa y sin olvido, con mis nietos cerca jugando al pillo pillo.

ILUSIÓN

No somos ilusos los ilusionados. Tenemos ilusión, no estamos amargados.

Creemos en la vida, tenemos esperanza, confianza en la gente, amor, y muchas ganas de disfrutar de todo lo que se nos presente.

A pesar de los años, de las penas, las muertes, a pesar del pasado que siempre viene a verte.

Y nos gusta el trabajo, tenemos esa suerte, somos afortunados con un plato caliente. Por sabernos amados, por amar para siempre, por sentir ese sol que siempre está caliente.

No perdáis la ilusión, no cerréis esa fuente, seamos como niños, creamos en la suerte, en todos los fantasmas, en nuestro ser perenne que nunca tiene miedo, que siempre está presente para enseñarte el camino amoroso, paciente, el camino sereno que te hace sentir feliz siempre.

Doy gracias a la vida, doy gracias a la gente. A todos mis amigos, a mis hijos siempre, porque ellos son la vida

Tenemos ilusión, aún somos inocentes, seguimos siendo niños aunque a veces nos pese.