De donde yo vengo se escucha el silencio. No hay palabras necias, no hay oídos sordos. Solo oigo silencio.
Silencio abundante, silencioso, lleno de respiraciones, de suspiros lentos. Silencio que evoca noches de verano, donde solo hay grillos cantando a tu lado.
Yo de donde vengo te traigo silencio para que lo riegues y se te haga eterno. Para que lo tragues, para que lo absorbas, para que penetre hasta en tus entrañas.
Te traigo el silencio que no necesita, más palabras necias, sólo una sonrisa Un silencio hermoso, suave, caprichoso. Silencio de magos, de dioses hermosos.
Bendito silencio, la noche está en calma. No digas más nada, silencio y hasta mañana.