ABUNDANCIA

Abunda la abundancia de lo que no debería abundar. Abunda el miedo y la ira. Abunda la soledad.

Yo prefiero la abundancia del amor y la amistad. Abundancia de dinero sin más. Abundancia de salud sin tener que ir al hospital. Abundancia de mi amigo que no sé ni dónde está.

Yo prefiero la abundancia del amor universal, ese que nunca se gasta, ese del que siempre hay más.

Abundancia de tolerancia y abundancia de hermandad. Abundancia de misiones cargadas de honestidad.

Yo prefiero la abundancia para poder regalar un montón de cosas buenas a toda la humanidad.

SI ME FALLA LA MEMORIA

Si me falla la memoria no me recuerdes quién fui. Háblame como si fuera una bonita palmera, o un pino lleno de piñas o una encina, un árbol bobo, uno de esos sauces tontos, que lloran a borbotones.

Hazme acariciar un gato, déjame oler una flor, que me pinche con la rosa y me embadurne de sol.

Llévame a bañarme al río, aunque prefiero ir al mar, y aunque haga mucho frío súbeme al monte a bailar.

Y si ya no sé quien soy, llévame hasta aquella estrella, ella seguirá mi huella, me conoce más que yo.

GRATITUD

Siente siempre gratitud. Gratitud de haber nacido. Gratitud de haber venido a vivir en esta tierra, tan amablemente tierna, tan dura, tan esperpéntica.

La tierra de las mil flores y de los cien mil dolores. La tierra de la dulzura y de las mayores amarguras.

La tierra de los fracasos, de los logros, los anhelos, bendita tierra de miedos, la tierra de los abrazos.

En esta tierra dual, hemos venido a aprender, que sólo hay que recordar lo que ya éramos ayer.

Aprender a agradecer por tanta diversidad. Un día puedes llorar y al otro morir de risa, esta tierra es pura brisa, auténtica dualidad.

Aprender a agradecer es de ser un bien nacido, porque siempre hay un motivo, siempre hay una razón.

Cuando estás en equilibrio, cuando buscas lo mejor, cuando no te da fastidio quedarte a solas con Dios…Escucha a tu corazón, enciende tu alma y respira, todo es una maravilla cuando vibras en amor.

MIS OCHO ACUERDOS

Cuando no te guste lo que oigas, tápate los oídos.

Cuando no te guste lo que ves, cierra los ojos.

Cuando no te guste lo que piensas, concéntrate en tu respiración.

Cuando te sientas pequeña súbete al monte más cercano y acércate al cielo.

Cuando tengas miedo, abraza a tu niña interior y dale confianza.

Cuando sientas tristeza, dile a tu ego que ya no lo necesitas.

Cuando tengas rabia, baila, salta, canta y perdona.

Cuando tengas dudas, escucha tu corazón y ama.

COMO UNA HORMIGUITA

Sin prisa pero sin pausa y no te des por vencida

Llegarás tarde o temprano, es la única salida.

No existe tiempo, no tengas prisa, no te rindas de antemano.

Recogerás los frutos de tu siembra bendecida.

Y tu también lo mereces. Nos lo merecemos todos. No será un camino fácil, también lo harás a tu modo.

No imites a tu vecino, no te compares con nadie, construye pues tu camino, desde abajo con el hambre de saberte vencedor, de sentir que lo mereces. De verte ya ganador. Tú también eres muy fuerte.

Con total autoridad, con certeza verdadera, con la seguridad de ir por la senda buena.

Sigue, no mires atrás. Tu puedes, si ella ha podido. Todo es como ha de ser. Ya has llegado. Ya has vencido.

BENDITA RUTINA

Despierta por la mañana con ilusión renovada. Lava bien tu bella cara y vístete con amor.

Sal a saludar al sol y mírale bien de frente para que tierno, caliente tu sagrado corazón.

Luego, sin más dilación, pídele lo que desees, con la certeza inocente, con fé y con mucha pasión.

Tu madre tierra te escucha, el viento baila a tu lado, el agua que hay ahí al lado te regará la ilusión.

Somos agua, viento, tierra, somos esa esencia eterna que se sabe vencedora de cualquier desilusión.

Amiga, ¡arriba! que ya es hora, no te lamentes ahora, la vida siempre comienza, estás viva, eres perfecta.

¡Empieza pues la función!

Todos tenemos derecho a ser libres, a no estar muertos, pide lo que necesites, el cielo te lo dará, sin miedo con confianza, tú creas tu realidad.

SOLO SÉ QUE NO SÉ NADA

Y mientras escupes fuego la vida se ralentiza…¿Y no será lo contrario? No sabemos casi nada y nos creemos tan sabios!

Y parece que el otoño ha llegado de improviso que ya estamos en diciembre y aún no ha pasado el estío.

El tiempo hoy se acelera y se impregna de ceniza, somos cada día más viejos, siendo todavía tan niños…

Es el mundo del revés, las noticias son perversas, nos prohíben casi todo, yo vivo en mi propia cueva.

No desesperes, no huyas, no sigas esta cadena, el fuego sigue saliendo y tu crees que estás de vuelta.

Solo sirve respirar, comer poco, sin apuro, aprovechar los momentos de silencio, de susurro.

Hoy el cielo está más cerca y mañana hay desayuno. Eso sólo es lo que cuenta. Confía en ti y en tu futuro.

No será fácil amigo, pero es lo único seguro.

FLUYENDO

Fluyendo, sin controlar. Sin pensar en el mañana, con confianza total, sin miedo a lo que dirán, mirando las musarañas.

Sabiendo que eres mortal pero vivirás por siempre, como esa estrella fugaz que ya no ves pero aún sientes.

Sin control, con esperanza en lo que ha de venir, abriendo los brazos al tiempo y dejándonos fluir.

Construyendo cada día ese nuevo porvenir, sin pensar qué hubiera sido, sin arrepentimiento, sin ira, sin temores ni mentiras.

Despertando cada día con una nueva ilusión, la de ver salir el sol y esa estrella en tu ventana que te ilumina la cara y te alegra el corazón.

Fluyendo, sin controlar. Bendiciendo el caminar, amando con desmesura, cuidando a cada criatura y honrando su despertar.

El momento lo merece, la ocasión la pintan calva, el mundo es una esmeralda de color efervescente.

Sin control, con alegría, riéndote de los días que no estuviste presente.

FELIZ EQUINOCCIO – AMAWTA FERNANDO

El universo cambia, las estaciones cambian, cambian los polos y cambian las costumbres.

Cambian los sentimientos y cambia el cielo por la tierra y la tierra cambia por el cielo.

Cambiamos nosotros a cada instante, por el cambio que experimentamos.

Y al cambiarnos las perspectivas, hacemos como las aves que cambian y emigran

Cambiamos la orientación de nuestras vidas.

Gracias a Dios por cambiarnos, por dejar que nos cambien las estructuras rígidas que nos unen a la tierra.

Gracias a las montañas y al bosque

Y a la madre luna que nos muestra las señales escondidas de los cambios que nos afectarán

Pero entre tanto cambio y cambio no hay nada que nos pueda cambiar tanto, como aquella fuerza que cambia hasta a Dios…

La fuerza del amor universal

Amawta Fernando

Sacerdote solar

Jallalla!!