MÚLTIPLES REALIDADES

Mentiras que parecen verdad. Historias que parecen mentira.

Lo real se mezcla con lo irreal en una suerte de laberinto mágico donde las piezas encajan únicamente a través de la intuición.

No hay certezas, solo tu corazón y tu alma conoce la verdad.

Hoy, más que nunca, solo puedes fiarte de ti.

Pero en medio de falsedades y medias verdades, cada cual encontrará la suya y la hará realidad.

En este mundo dual caben todas las posibilidades. Y todas son perfectas.

Existen múltiples realidades.

Sin juicio, sin crítica, observo, construyendo mi realidad a la luz de mi conciencia 🙌

LA CONCIENCIA

La conciencia tiene nombre de niño, de inocencia con fecha de caducidad.

Recuperar la conciencia con la que nacimos es una tarea ímproba, pero cuando la inicias ya no hay marcha atrás.

Ser consciente es un estado del Ser, pero desgraciadamente la mayoría de los seres no saben lo que son.

Vivir en modo supervivencia es lo habitual. Sin espacio para parar, sin silencios para descubrir, sin horarios para eliminar el tiempo.

Volver a ser un niño es imposible, es una etapa que desaparece progresiva e implacablemente a medida que las mentiras del conocimiento van ocupando el lugar de la sabiduría que traemos de fábrica.

Se necesitan ganas, intención, trabajo, observación, introspección y mucha paciencia con el desdichado personaje en el que te has convertido.

Recuperar la conciencia es volver a ser libre e inocente y compasivo y amoroso. Es volver un poquito a la Fuente y soltar el sufrimiento que nos inocularon inconscientemente nuestros padres y maestros.

Recuperar la conciencia es la misión sagrada que hemos venido a cumplir antes de desencarnar.

Te animo a hacerlo🙌

HAY DOS MANERAS DE VIVIR

Hay dos maneras de vivir: en el agradecimiento o en la queja.

Yo he vivido toda mi vida en la queja teniéndolo todo, sin darme cuenta de que no disfrutaba de nada

porque siempre había algo que podía ser mejor o algo que todavía no había alcanzado.


Hoy, he aprendido y empezado a practicar el agradecimiento.

Agradezco por mi vida. Por mi familia. Por mi comida. Por mi casa.

Por mis gatos. Por mi salud, a pesar de que hay días dolorosos. Por mi abundancia, así la multiplico.


Agradezco y el universo me escucha y me colma de bendiciones.


Y cuando mi mente quiere volver a la queja, la acaricio con misericordia y la despido implacablemente.


Yo no soy mi mente.


Yo Soy

HE JUGADO A GANADOR

En la montaña y la costa, en el cielo y en el mar, hoy dispongo de dos casas para poderte albergar.

Agradecida y confiada, con abundancia total, hoy me siento bendecida por esta vida real.

Y sé que me la he ganado, que he jugado a ganador, que arriesgué y no tuve miedo y merezco lo mejor.

Sabiendo que es para siempre voy cumpliendo mi misión, hoy doy las gracias al cielo y me acerco más a Dios.

TUS HIJOS NO SON TUS HIJOS

(Kahlil Gibran y Azucena Díaz)


Tus hijos no son tus hijos son hijos e hijas de la vida deseosa de si misma. Y tú los has parido, dado de comer, bañado. Les has contado cuentos, reñido, abrazado.

No vienen de ti, sino a través de ti y aunque estén contigo no te pertenecen. Y crecen y crecen y siguen creciendo y un día resulta que eres tú el pequeño.


Puedes darles tu amor, pero no tus pensamientos, pues, ellos tienen sus propios pensamientos. Os une un amor antiguo, ancestral, pero vuestras vidas ya no son igual.

Puedes hospedar sus cuerpos, pero no sus almas, porque ellas, viven en la casa del mañana, que no puedes visitar ni siquiera en sueños. Un mañana distinto de tu ahora, donde solo el respeto y el cariño os permiten convivir juntos.


Puedes esforzarte en ser como ellos, pero no procures hacerlos semejantes a ti porque la vida no retrocede, ni se detiene en el ayer. Y verás que su vida y la tuya se separan y que tus costumbres se diluyen en el océano de su ahora.


Tú eres el arco del cual, tus hijos como flechas vivas son lanzados. Deja que la inclinación en tu mano de arquero sea para la felicidad. Y sin hacer mucho ruido, ve alejándote, porque tu recuerdo será tu mayor virtud.

TU MENTE

Esa que va por libre, que no te deja dormir, que aparece de la nada y se olvida de reír.

La que te juzga y te riñe, la que está triste e infeliz. La que no sabe de risas y frunce el ceño hasta morir.

Tu mente, la más perversa, tu mente, la más cabrona. Tu mente la que se cree la dueña, hasta que tú no te opongas.

No consientas que domine tu corazón y tu alma. Ella no tiene la culpa, ella hace lo que le mandan.

Recobra el mando y gobierna tu vida desde el amor, no la tomes muy en cuenta, no alimentes su dolor.

Con cariño y con paciencia podrás hacerla callar. Recupera la sonrisa y echa tu mente a volar.

🪽🪽🪽🪽🪽

Azucena, la voz de Pankara 🌷

ESPERANDO AL ECLIPSE

Hoy me vestiré de blanco y me ungiré con aceites y prepararé un fueguito con las hierbas más potentes.

Y acariciaré a mis gatos y daré gracias al cielo. Y cuando ocurra el eclipse abandonaré mis miedos.

Mi intuición será infinita, mis dones ilimitados, el poder de mi presencia estará en todos los lados.

Y cantaré y bailaré como hacíamos entonces y las flores olerán aunque se haga de noche.

Porque el sol no se verá en esta tarde sin luna y aunque tú no te lo creas, eso será una fortuna.

Creadores de realidad, preparad todas las cartas, esta noche la maldad no podrá entrar en tu casa.

NOS FALTARON HORAS

Nos faltaron horas para conversar, para darlo todo y echar a volar.

Nos faltó ese tiempo que no vuelve más, mientras distraída daba de mamar.

Nos faltaron horas que perdimos, mamá. No nos dimos cuenta y las dejamos escapar.

Éramos muy jóvenes, no sabíamos más. Tu  quimioterapia y mi soledad.

Te creía invencible, de pasta inmortal. Pensé que a mi lado siempre ibas a estar.

Y ahora que lo pienso y voy a ese lugar, donde la inconsciencia era la reina del lugar…

Te siento valiente, mujer imponente, ser puro, discreto, mamá para siempre.

Te siento en mi vientre, en mis huesos rotos, en mi valentía, en mis sueños ignotos.

Te siento y extraño tu voz y tu abrazo, tus ojos azules, tus tacones lejanos.

Nos faltaron horas que recuperaremos cuando las cenizas regresen al suelo.

LAS COSAS SENCILLAS

Ya no te muerdes las uñas, ya no tienes que correr, ya no horarios, ni prisas, ni trabajos por hacer.

Ya no hay exámenes cerca, ya no hay cursos que aprobar. Ya no hay novios, ya no hay hijos, ni bocas que alimentar.

Ya no hay muchos compromisos, no hay vestidos por estrenar. Ya no hay bodas, ni bautizos, ni viajes a ultramar.

Ya no deudas, ni hay castigos, solo caminos por andar. Cuidar mi mente y mi cuerpo e ir a bañarme en el mar.

Recuperando ese tiempo que se escapó sin pensar, cuando las cosas sencillas se escondían más allá.

Ahora que tampoco hay padres, ahora que sólo estoy yo, miro mi cuerpo y manos y le doy gracias a Dios.

VACACIONES

Desde niños nos vemos obligados a hacer cosas que no queremos: ir al cole, comer lo que no nos gusta, dejar de jugar para ir a dormir, obedecer órdenes absurdas como no mojarnos con la lluvia, ni ensuciarnos con el barro.

Desde niños nos acostumbramos a correr para no llegar tarde, a hacer cosas que no queremos…

Y cuando dejamos la infancia, progresivamente dejamos de jugar y empezamos a sufrir por todo: aprobar un examen, buscar un trabajo, encontrar el amor.

La vida se convierte en un castigo que espera ese momento frugal de las vacaciones para volver a hacer lo que queremos.

El problema es que hemos olvidado lo que queremos y las vacaciones se convierten en días de descanso y consumo a partes iguales.

Vivir es otra cosa.

Vivir es disfrutar, descansar, jugar, compartir canciones, poesías, rica comida, cuidar el cuerpo, relajar la mente, olvidar la crítica.

Vivir es estar de vacaciones siempre, agradeciendo cada momento, cada mañana, cada atardecer. Respetando los ritmos vitales. Imitando a los animales y observando las infinitas maravillas que nos rodean.

Ah! Que hay que trabajar, ir al cole, pagar para tener una casa y un plato de comida.

Creo que nos hemos equivocado de planeta.