PASAR PÁGINA

Dicen que de sabios es rectificar. Y de valientes pasar página.

Los errores que cometemos en la vida sirven para aprender. Y el perdón es el mayor acto de amor hacia uno mismo.

Las heridas de la infancia nos definen. Culpa, vergüenza, ira, rabia…Algunos se quedan ahí.

Otros, nos esforzamos en pasar página. Practicando la confianza y la compasión para seguir aprendiendo con pasión y conociéndonos con devoción.

Es sano pasar página. Es imprescindible para hallar la paz. Es aconsejable para abandonar el victimismo. Es de ser valientes y coherentes con la vida.

Pasar página es un acto sanador que te conecta con quién realmente eres. Un fractal de la Fuente, conociéndose a si mismo . Viviendo la densidad de la materia. Resucitando del dolor y el sufrimiento.

Abrazando lo que somos, mirándonos en el espejo del Amor Incondicional.

Pasar página es el principio de la libertad.

HE DEJADO DE INSISTIR

Desde la azotea de mi vida, he dejado de insistir. De convencer, de decir, de ser más lista que nadie.

He dejado de esforzarme, de intentarlo una vez más, cambio el foco, doy la vuelta y me miro a mi nomás.

Ser coherente es la tarea y olvidar a los demás. Ocuparme de mi misma, buscar la autenticidad.

Todos tienen sus razones, todos en lo cierto están y respetar los procesos es de sabios.  Y hecho está.

NO TE NECESITO

No te necesito, pero contigo es más fácil.

Yo no te necesito, pero me gusta tu compañía.

Los silencios. Las miradas, las sincronías.

Pero no te necesito, solo te elijo a diario,

como elijo al sol y al viento, aunque nunca fueron míos.

Porque no te necesito, te quiero con libertad.

Te escojo a cada momento y si hay risas, mucho más.

También elijo momentos, donde se hace duro hablar.

Donde lo dijimos todo y solo queda aceptar.

Porque no te necesito, te amo cada día más.

Contigo es mucho más fácil surfear la realidad.

Y no, no te necesito, pero juntos somos más.

DESPUÉS DE LAS PALABRAS

Hay un silencio amable después de las palabras. Un vacío lleno de conciencia y una paz buscada.

Hay un deseo de callar para no hablar de más y escuchar el latido como punto final.

Hay una agradable sensación de no necesitar nada. De callar por no hablar más palabras gastadas.

De no buscar más verbos, ni sinónimos, ni metáforas raras. Ya no hay que quedar bien, ya no hay que ganar nada.

Después de las palabras, me encuentro en el silencio, en ese espacio-tiempo que no existe, ni es.

Me encuentro en el eterno presente, en el Origen. Y si cierro los ojos, me fundo con el Ser.

PARECE QUE EL CAOS AVANZA

Eclipses y lunas llenas alteran mucho tu antena. Las noches se vuelven días, se distorsionan las melodías.

Eclipses y lunas llenas son bendiciones eternas. Pero hay que estar presente, neutro y muy resiliente.

Parece que el caos avanza, pero sólo es otra trampa. Nada es lo que parece. Mira con tu tercer ojo, no con tu mente.

Desarrolla la intuición, escucha tu corazón. Que el resplandor de la luna, apague todas tus dudas.

Recupera la confianza, piensa con mucha templanza. Las señales aparecen cuando tu alma florece.

CUANDO SUBES DE FRECUENCIA

Cuando subes de frecuencia la cabeza te da vueltas.

Lo negro se vuelve blanco, el espacio se desintegra.

Se confunden los colores, escuchas viejas canciones.

Subes, bajas, das la vuelta, el tiempo juega a la ruleta.

Cuando subes de frecuencia te ríes por las mañanas,

te bañas aunque haga frío, no duermes ni haces la cama.

La frecuencia se acomoda, va subiendo sin demora.

Tu cerebro se marea, no sabe si es martes o fiesta.

Te sales de los guiones, confundes las estaciones.

No sabes si vas o vienes.

Las dimensiones se enredan como las arañas en su tela.

Cuando subes de frecuencia quedar bien te importa un pito.

Todo lo relativizas y cultivas hortalizas.

Te vuelves pura energía que se transforma en poesía.

La vida es mucho más bella, cantas, amas, juegas, sueñas.

Cuando subes de frecuencia te pones el mundo por montera.

HACIA DENTRO

El camino es hacia dentro, ahí tienes que mirar.

Reconocer tu poder y olvidarte de pensar.

Apagar ese altavoz que no deja de gritar, cerrar la televisión.

Concentrarte en tu inmensidad.

Porque el camino es hacia dentro. Allí al fin te encontrarás.

Descubrirás tu poder, el que te quieren robar.

Eres grande, hermano humano. Eres un ser sideral.

Inmenso, autosuficiente, abundante e inmortal.

Por eso te asustan tanto, los que asustados están.

Y si miras hacia dentro, los podrás neutralizar.

Somos creadores hermanos, hijos de Dios, no del azar.

Vinimos a jugar un rato, antes de volver a nuestro hogar.

Mira hacia dentro, hermano humano. Y encontrarás tu lugar.

Si reconoces quién eres, tu poder será total.

EN CALMA

En calma, con mucha calma, como si nada pasara.

Escuchando los murmullos de agoreros y fantasmas.

En calma, sin hacer ruido. Hoy los pajaritos cantan

y mi gata despacito va oliendo toda la casa.

Siempre en calma, respirando, dando gracias, inventando.

Co-creando los misterios, disfruto viviendo en calma.

Cambiando de densidad, siento la vida pasar.

Sin miedo a lo que vendrá, construyo mi realidad.

Sigo en calma mientras truena, aunque nieve o aunque llueva.

Todo Es como ha de ser. Y dejo de padecer.

Preparando la Ascensión, escucho mi corazón.

Porque nunca se equivoca y siempre tiene razón.

VEROS REÍR

Veros sonreír me reconcilia con la vida

Veros sonreir me acerca al Sol

Veros sonreír me alegra el alma

Veros sonreír es mi mayor ambición

Después de eso puedo descansar y felicitarme

porque cuando os veo reír se hace la Luz.

Porque vuestra risa seca mis lágrimas.

Porque si reis creo un poco más en Dios.

VIÉNDOLAS VENIR

Desde el sofá de mi casa, estoy viéndolas venir, con esas ‘gafas del cerca’ que ayudan a discernir.

Veo gestos, veo protestas, todo está patas arriba. Mientras más ruido hay fuera, más calma siento en mi vida.

El colapso es manifiesto, los astros ya lo anunciaban, como en el Renacimiento, todo lo malo se acaba.

Y vendrán mejores tiempos, para el que esté preparado, se trata de vibrar alto, si quieres salir del barro.

No es la suerte, ni el esfuerzo, no es la queja, ni el engaño. Creadores de realidades, lo tienes todo en tu mano.

Y yo viéndolas venir, sin demasiado ruido, me concentro solo en mi, para eso aquí he venido.

Juego el juego de la vida, con más o menos acierto. Buscando dentro de mi, la paz que tanto merezco.

Manifiesto la abundancia, visualizo la alegría, me duermo con mi ángel de la guarda, que me cuida noche y día.

Confío y suelto el control. Mi respiración me guía.