PARECE QUE EL CAOS AVANZA

Eclipses y lunas llenas alteran mucho tu antena. Las noches se vuelven días, se distorsionan las melodías.

Eclipses y lunas llenas son bendiciones eternas. Pero hay que estar presente, neutro y muy resiliente.

Parece que el caos avanza, pero sólo es otra trampa. Nada es lo que parece. Mira con tu tercer ojo, no con tu mente.

Desarrolla la intuición, escucha tu corazón. Que el resplandor de la luna, apague todas tus dudas.

Recupera la confianza, piensa con mucha templanza. Las señales aparecen cuando tu alma florece.

CUANDO SUBES DE FRECUENCIA

Cuando subes de frecuencia la cabeza te da vueltas. Lo negro se vuelve blanco, la izquierda va hacia la derecha.

Se confunden los colores, escuchas viejas canciones. Subes, bajas, das la vuelta, el tiempo juega a la ruleta.

Cuando subes de frecuencia te ríes por las mañanas, te bañas aunque haga frío, no duermes ni haces la cama.

La frecuencia se acomoda, va subiendo sin demora. Tu cerebro se marea, no sabe si es domingo o lunes.

Te sales de los guiones, confundes las estaciones. No sabes si vas o vienes. Las dimensiones se enredan como las arañas en su tela.

Cuando subes de frecuencia quedar bien te importa un pito. Todo lo relativizas y cultivas hortalizas.

Te vuelves pura energía que se transforma en poesía. La vida es mucho más bella, cantas, amas, juegas, sueñas.

Cuando subes de frecuencia te pones el mundo por montera.

HACIA DENTRO

El camino es hacia dentro, ahí tienes que mirar. Reconocer tu poder y olvidarte de pensar.

Apagar ese altavoz que no deja de gritar, cerrar la televisión. Concentrarte en tu inmensidad.

Porque el camino es hacia dentro. Allí al fin te encontrarás. Descubrirás tu poder, el que te quieren robar.

Eres grande, hermano humano. Eres un ser sideral. Inmenso, autosuficiente, abundante e inmortal.

Por eso te asustan tanto, los que asustados están. Y si miras hacia dentro, lo podrás neutralizar.

Somos creadores hermanos, hijos de Dios, no del azar. Vinimos a jugar un rato y volver a nuestro hogar.

Mira hacia dentro, hermano humano. Y encontrarás tu lugar.

Si reconoces quién eres, tu poder será total.

EN CALMA

En calma, con mucha calma, como si nada pasara.

Escuchando los murmullos de agoreros y fantasmas.

En calma, sin hacer ruido. Hoy los pajaritos cantan

y mi gata despacito va oliendo toda la casa.

Siempre en calma, respirando, dando gracias, inventando.

Co-creando los misterios, disfruto viviendo en calma.

Cambiando de densidad, siento la vida pasar.

Sin miedo a lo que vendrá, construyo mi realidad.

Sigo en calma mientras truena, aunque nieve o aunque llueva.

Todo Es como ha de ser. Y dejo de padecer.

Preparando la Ascensión, escucho mi corazón.

Porque nunca se equivoca y siempre tiene razón.

VEROS REÍR

Veros sonreír me reconcilia con la vida

Veros sonreir me acerca al Sol

Veros sonreír me alegra el alma

Veros sonreír es mi mayor ambición

Después de eso puedo descansar y felicitarme

porque cuando os veo reír se hace la Luz.

Porque vuestra risa seca mis lágrimas.

Porque si reis creo un poco más en Dios.

VIÉNDOLAS VENIR

Desde el sofá de mi casa, estoy viéndolas venir, con esas ‘gafas del cerca’ que ayudan a discernir.

Veo gestos, veo protestas, todo está patas arriba. Mientras más ruido hay fuera, más calma siento en mi vida.

El colapso es manifiesto, los astros ya lo anunciaban, como en el Renacimiento, todo lo malo se acaba.

Y vendrán mejores tiempos, para el que esté preparado, se trata de vibrar alto, si quieres salir del barro.

No es la suerte, ni el esfuerzo, no es la queja, ni el engaño. Creadores de realidades, lo tienes todo en tu mano.

Y yo viéndolas venir, sin demasiado ruido, me concentro solo en mi, para eso aquí he venido.

Juego el juego de la vida, con más o menos acierto. Buscando dentro de mi, la paz que tanto merezco.

Manifiesto la abundancia, visualizo la alegría, me duermo con mi ángel de la guarda, que me cuida noche y día.

Confío y suelto el control. Mi respiración me guía.

YO NO NACÍ

No nací un cinco de febrero, de hecho yo no nací.

Llegué un día desde el cielo, de una estrella me caí.

Me aburría tanto arriba que decidí estar aquí.

Y aquí he pasado la vida, olvidándome de mi.

Pero de repente, un día, recordé porque llegué.

Y desde entonces, mi alma no deja de agradecer.

Con el velo del olvido llegamos todos aquí

Descorrerlo no es sencillo, hay que dejar de sufrir

Y recordar que es Dios mismo quien nos trajo un día hasta aquí.

ESPERANDO LA ASCENSIÓN

Esperando la ascensión puedes pasarte la vida.

Perdiendo el tiempo en la espera sin aprovechar el día.

Esperando y esperando lo que esperas nunca llega.

Porque la ascensión, hermano, nunca llegará de afuera.

Empieza por ti, querido, limpia tu casa primero.

No existen los ‘salvadores’. Tú encierras todo el misterio.

Mira pa’dentro compadre, deja de buscar afuera,

y descubre que tú solo te bastas en la contienda.

Empieza por conocerte, por perdonarte y amarte.

Empieza por escuchar lo que tu corazón sabe.

Deja de buscar a Dios, deja de rezar al Padre.

Esa Luz que andas buscando está cerca y no lo sabes.

Acepta, perdona, siente. Ama, respira, sé amable.

Que todo lo que sucede lo sabías desde antes…

Aquí has venido a jugar, a aprender, a recordar.

El salvador más hermoso se halla en tu bello avatar.

No esperes la redención. Te la tendrás que ganar.

ESE DOLOR

Ese dolor, inhumano, penetrante, insoportable. Un dolor espeluznante que taladra tu cabeza.

Un dolor inexplicable, incurable, estratosférico. Que te ataca cuando duermes y te conduce al infierno.

Es el dolor más profundo, te invita a salir del juego. Si lo ves como un maestro, te volverá más despierto.

Nunca comprendí el dolor, no hay dolor de dónde vengo. No comprendo sus razones, no conozco su misterio.

Confío y suelto el control. Lo acepto, respiro y luego…

Lo bendigo con amor, lo bendigo y miro al cielo.

DIOS ES

Y crearon religiones para despistar a Dios.

Y lo vistieron con túnicas y lo ungieron de dolor.

Lo cortaron en pedazos, lo disfrazaron de pena, le colocaron espinas en su cabeza.

Y crearon religiones para separar a Dios.

De Wiracocha a Vishnú, de Allah, a Brahman y Yahveh.

Dios, el de los mil nombres. Dios el que no se ve.

Adonai, el poderoso. Jesús, el misericordioso.

Y se inventaron mil nombres para dispersar a Dios.

Pero Dios Es y todo lo que es, es Dios.

No lo encontrarás rezando, ni confesando tu error.

No lo busques en los templos, no está colgado en la cruz.

Ni viaja por el mundo castigando a pecadores.

Ni te esperará en el cielo, el día que desencarnes.

Dios Es y lo tienes cerca, tan cerca que no lo ves.

Dios se duerme en tu almohada y toma contigo café.

Atrévete a descubrirlo, sabe esconderse muy bien.

¿Aún no te has percatado?

Dios eres tú y tú eres El.