Acariciar a tu gato y comerte una ensalada.
Regar un poco el jardín, respirar, no decir nada.
Prepararte el desayuno y limpiar el gallinero. Saludando al padre sol, dándole gracias al cielo.
Y disfrutar de otro día, en paz, amor y sosiego. Sin escuchar a tu mente, con el corazón abierto.
Somos más libres ahora, desde que sabemos que no estamos muertos.
Regresamos de las aguas, soberanos y despiertos.
Vivimos en consonancia, en honor, sin aspavientos.
Conocemos el valor de Ser, sin más miramientos.
Creemos en nuestra vida, homos vivos, seres buenos.
Perdonamos nuestras culpas y nos sanamos los cuerpos.
Somos hijos de la Fuente, creadores de mil universos.
No le tememos a nada, trabajamos para eso.
En libertad y armonía, paz y amor.
Todo es perfecto.