ABUNDANCIA INFINITA

Abundancia infinita en la Casa del Corazón. Nunca falta comida, ni armonía, ni amor. La libertad se siente cada día mejor. La paz la construimos con paciencia y honor.

Y somos abundantes porque así se ha de ser. Al humano consciente no le falta poder. Merecedor de todo, maestro del saber, con su intuición divina decide y hace el bien.

Abundancia infinita, soberano real, el hombre vivo, libre, responsable y leal. Maestro de sí mismo, no quiere convencer. Y su ejemplo de vida, su misión, su deber.

Desde la paz te escucho, con amor te bendigo, la libertad me guía y la armonía es mi destino.

NO BUSQUES MÁS

No busques más, ya has llegado donde había que llegar. Seguro que estás cansado, es difícil. Hecho Está.

Celebraste muchas lunas, hoy ya no celebras más. Todo lo que un día creíste, hoy no lo sientes igual.

Has cambiado. Lo has notado. Ya no quieres buscar más. Más maestros, más cuidados, cánticos, ritualidad.

Te apetece estar callado, escuchar la soledad. El silencio que a tu lado, es más bonito escuchar.

No busques más, bello ser, ya no quieras buscar más. Todo está bien, ya has llegado. Disfrútalo, suelta y ya está.

Ahora ya lo has encontrado, dentro de ti siempre está. No mires hacia otro lado, es fácil, ya lo verás. El camino que has andado, conduce a la libertad.

MIS GALLINAS YA NO HARÁN BUEN CALDO

Conocerlas es amarlas. No podré comer más pollo. Me miras, también me hablas y me deshago de amor.

Además me pones huevos que saben a gloria santa. Mis gallinas, las más lindas, mis gallinitas amadas.

Hace poco que os conozco y ya me habéis robado el alma. Sois coquetas y cagonas, vuestras caquitas son santas.

Podéis estar bien tranquilas, jugar y cacarear, bañaros entre semillas y rebozaros de Gaia.

Vuestras plumas son de oro, vuestras patitas de plata, vuestra cresta puro fuego. Sed felices en nuestra casa.

LA FELICIDAD

La fórmula de la felicidad es sencilla, no hace falta tener mucho dinero. Basta con vivir el presente, dándole gracias al cielo.

Mirar dormir a mi gata, tumbada bajo este sol de tarde de primavera, cuando aún no hace calor.

Comerme un níspero nuevo, bajo el árbol cada año. Cuando maduran sus frutos, mi árbol se vuelve más sabio.

Y sentarme bajo el sol y despedirlo sin prisa. Y escuchar una canción sin conocer el artista.

Y tejer por aficción, y equivocarme un poquito, ya no me importa el error, no nací para modista.

La felicidad es fácil cuando miro a mis dos nietos, crecen sanos y felices, verlos reír es un sueño.

Y cuando veo a mis hijas y cuando siento que soy, esa esencia eterna y bella, nacida del mismo sol.

Soy feliz cuando no hablamos y estar juntos nos alegra. Soy feliz cuando tu mano, me acaricia con paciencia.

La felicidad es fácil. Es un regalo de Dios. No hacen falta muchas cosas, solo salud, paz y amor.

THEO

Ojitos de verde luna y ese moreno gitano, eres como una aceituna que se escurre entre mis manos.

Tu sonrisa picarona anuncia grandes hazañas y tus ganas de aventura son como las montañas.

Eres Theo un querubín, recién venido del cielo. No sabes, mi pequeñín, lo mucho que yo te quiero.

Me recuerdas a tu madre con tu desparpajo bello, no dices ni una palabra, pero hablas con el cielo.

Gracioso, risueño, bello, con tus mocos y tus lágrimas, cuando restriegas tus ojos, yo me como tus pestañas.

Mi nieto Theo es un sol. Yo siempre seré testigo de tu alma limpia y pura, eres luz en mi camino. Gracias nieto de mi alma, contigo Dios se hace niño.

LAS COLUMNAS DE MI CASA

Las columnas de mi casa son grandes y poderosas, sostienen fuertes cimientos y acarician mariposas.

Son columnas redonditas, de energía femenina, suaves como las mujeres, con formas de bailarina.

Pero también son robustas y tienen alma guerrera. Son columnas preparadas para sostener tormentas.

No le tienen miedo a nada, se saben viejas y sabias. Tienen los pies en la tierra y en las estrellas el alma.

Las columnas de mi casa han vivido cosas bellas y les espera un futuro muy lejos de las tinieblas.

LA HORA DE LA VERDAD

Cuando en silencio te puedes quedar, porque disfrutas de la soledad.

Y no hay palabras que puedan hablar, sólo hay amor, armonía, paz y libertad.

Cuando la tarde se empieza a marchar y el sol se apaga sin dejar de brillar, vuelves al centro, respiras…y ya está

Y te agradeces y no te da pudor. Te reconoces, ya no guardas rencor.

Cuando te abrazas y te invitas a bailar y los pajaritos te saludan al pasar.

Cuando te ríes y te duermes sin sueño y te despiertas dando gracias al cielo.

Porque has venido por siempre a brillar, confías en Dios, no existe el azar.

Aunque haga frío y no veas el mar. Aunque tengas miedo, lo vuelves a intentar.

Somos los héroes que vencimos al mal y en cada vida aprendimos un poco más.

De los errores supimos regresar y perdonamos lo que había que perdonar.

Y hoy, cuando llega la hora de la verdad, te miras de frente y te puedes mirar.

Te das la mano y si quieres probar, dame la tuya y así somos más.

LA TARDE

La tarde tiene algo de eternidad infinita.

De música del cielo, de orquesta, de caricia.

La tarde en primavera augura abrazos largos y noches templaditas.

El sol no quiere irse y la luna se esconde detrás de alguna estrella pequeñita.

En la tarde los trinos se atropellan y vuelan.

Y se acercan los pájaros y los gatos se atusan sus bigotes y se afilan las uñas en alguna palmera.

Por la tarde, a esta hora me acuerdo de mi abuela y ahora que lo soy, me siento un poco ella.

Y recuerdo a mi madre, esa mujer tan bella…Mi madre y su misterio vestido de gardenia

Me enamoro de tarde, me embriago de su esencia y saludando al sol, en silencio, me despido de ella.

Esperando a mañana agradezco y bendigo la tarde y toda su belleza.

Cuando se hace de noche, me siento más humana y más buena.

ESA PAZ

Esa paz buscada, soñada, merecida. La paz de los vivos conscientes, la paz conseguida.

Esa paz que no aburre sino que alimenta. La paz que nutre el alma y da sentido a la experiencia.

Esa paz que soy, que eres, mujer despierta, hombre amable, viejo sabio, niño inocente.

La paz que nos acerca a Dios y a nuestra esencia. Hoy estoy en paz y no espero respuesta.

NO ME ACUERDO

¿Te hice daño? No me acuerdo

¿Me engañaste? No me acuerdo.

Lo hice mal pero no me acuerdo.

Lo he borrado. No me acuerdo.

Yo no recuerdo mi infancia, no tengo malos recuerdos.

No recuerdo malos ratos, de castigos, no me acuerdo.

No me acuerdo de los años, de los rostros, no me acuerdo.

Paso página, renuncio a buscar rencores viejos. Si lo sufrí, no me acuerdo.

No sé si seré más sabia, solo sé que no me acuerdo.

Prefiero respirar hondo y acordarme de lo bueno. De lo malo, no me acuerdo.

¿Mecanismo de defensa? Puede ser…yo no me acuerdo.

Yo juego cada partida, partiendo siempre de cero.

¿Es mejor? Yo no lo sé. Sólo sé que no me acuerdo.