MI CUARTA SIEMBRA O AHUECANDO EL ALA

Calentamos la tierra con leña y fuego, sonaban los rayos y los truenos a lo lejos.

Abrimos bien la tierra con picos y palas, coloqué una manta mugrienta y errática.

Me envolví en los pétalos de mi rosas blancas, me llené de tierra, me cubrí de aurora.

Fue casi una hora quemándome el culo, fue una bendición viajar en ese zulo.

Conseguí sentirme un ave volátil, cuando desperté de mi sueño frágil, entre aves y plumas, cubierta de pétalos, sentí que había resurgido de entre los muertos.

EN GUERRA CON EL MIEDO

En guerra con el miedo, con todos y cada uno de mis miedos.

Los miedos inconscientes, los miedos del colegio.

Miedo a no ser querida, miedo al abandono y al desapego.

Miedo a perder el objeto de mi deseo.

El miedo es una lata, un ego descontento.

Una absurda manera de llamar la atención, de sentirte imperfecto.

Cuando no necesitas sentirte tan pequeño, cuando ya estás completo.

Mírate en el espejo, contémplate hacia dentro.

Retírate un momento y planta cara al miedo.

CRISTALES ROTOS

Señales de humo en forma de cristales,

lenguaje encriptado entre tus retales.

Nos hablas de lejos, estás en nosotros,

te sentimos cerca en los cristales rotos.

Eras el abuelo, el yayo, el jerarca,

te fuiste temprano, del brazo de tu ama.

La muerte te quiso y nos dejaste solos.

Abuelo querido, mi yayo, tu Antonio.

Te lloraron ellas, vestidas de luto.

Te fuiste temprano, te callaron pronto.

Tu risa era franca, tu cuerpo redondo.

Eras el abuelo, el patriarca, el todo….

Y hoy te recuerdo en mis cristales rotos.

A Antonio Solano (12/7/1902-19/5/1963)

TINKU

Ayer asistí a un Tinku en la naturaleza.

Rodeados de árboles, junto a un río, el sol asomaba entre las nubes que amenazaban lluvia. La lluvia respetó nuestra ceremonia, sencilla, íntima, amorosa.

Nos pusimos flores en la cabeza a modo de corona y después de unas palabras salidas del corazón, se las fuimos entregando a la protagonista del tinku, con quien teníamos que sanar asuntos pendientes de ésta y otras vidas, de ella y sus ancestros.

Luego, ella y su acompañante se introdujeron en el bosque, río arriba, con las coronitas de flores que le habíamos entregado y los demás fuimos a encontrarlas al otro lado del camino media hora después. Allí nos descalzamos y nos metimos todos en el río cogidos de las manos rodeándola en círculo. Fue corto, fue sencillo, fue bello, fue sanador. Nos miramos en sus ojos y nos reconocimos en su dualidad, nos reconciliamos con ella y sus ancestros y renacimos para continuar caminando río abajo en silencio y agradecimiento.

Después, todos juntos, en compañía del guía amoroso y sabio, nos dispusimos a celebrar la luna llena de mayo. La más larga del año. La luna que unifica lo femenino y lo masculino. La luna que estabiliza al enraizado y desestabiliza a quien no lo está. La luna que une corazones entorno a la chacana que nos recuerda que somos maravillosamente duales, imperfectos y que sólo la frecuencia amorosa del corazón, unida a la frecuencia amorosa del corazón de la tierra nos puede equilibrar. Unidos por la utopía la AMOR, que es la utopía que rige la vida en el planeta y en el cosmos.

Gracias especiales al Amawta Fernando por sus palabras que acarician el alma💜

Jallalla🙏

ENTRE EL HACER Y EL NO HACER

Hago y hago que deshago, siento que tengo que hacer

Quiero hacerlo todo ahora y puedo desfallecer

Siempre me siento cansado, de tanto que debo hacer

Hago que hago y que hago…

De tanto que hago y haré,

al final casi no hago y me siento sin poder.

Decir que no hago me ahoga y no me causa placer…

Soy un hacedor, haciendo ver que hago,

aunque ahora poco puedo hacer…

¡Me levanto tan cansado!

Me muero por no poder, ni hacer ni dejarte hacer.

Y sé que no soy un vago, sólo estoy en un quehacer

de volverme más sensato y conseguir deshacer

este embrollo que he montado, este afán por el hacer.

Haz lo que puedas hermano, yo te entiendo ya lo ves!

ETERNO RETORNO

Hace años que mi cuerpo ha dejado de sangrar, la sangre de la juventud, la sangre de la reproducción.

Hace años que no sentía los calores y sofocos de la menopausia, los cambios de estados de ánimo, los momentos de tristeza, las risas incontroladas…

Y desde hace unos días, como si el reloj caminara al revés, he vuelto a sentir las sensaciones del climaterio, sensaciones parecidas a las que sentía en la adolescencia. Sensaciones que me recuerdan que aún estoy viva.

Vivimos en un eterno retorno. Ensayo y error. Vuelta a empezar. Caemos en los mismos errores. Parece que no aprendamos de la experiencia. Pero tal vez sí, tal vez ocurre como con nuestro rostro que, día a día, va envejeciendo sin que nos demos cuenta, hasta que una mañana te miras en el espejo y sólo ves arrugas: Las arrugas de la sabiduría.

El eterno retorno…

DESPUÉS DE MI SIEMBRA

La tierra absorbe la energía densa, te limpia, te sosiega, vuelves a respirar.

La tierra es una cuna que te acoge como cuando estábamos en el útero materno. Te abriga, te cobija y te ayuda a suspirar.

La tierra es un milagro, una piedra preciosa, la tierra es una joya que debemos cuidar.

Sin ella somos nada, nunca sobreviremos, la tierra es nuestra madre, la hemos de mimar.

Oh! tierra roja, negra, blanca, tierra llena de vida, tierra para sanar. Tierra que me sostienes, tierra que me alimentas, tierra que cuando muera me podrás abrazar.

UN LUGAR PARECIDO AL PARAÍSO

Hay un lugar en mi tierra parecido al paraíso, donde viven las luciérnagas y a veces muchos mosquitos.

Es mi lugar de retorno, cuando siento los olores del mar y el sol de mi infancia.

Un lugar lleno de rocas, de pájaros, de nostalgias…

Un lugar afrodisíaco para emociones del alma.

Es mi costa, mi camino, mi playa y la resonancia de mis amigos de entonces, de mi hermana, de mi yaya.

Es la costa brava y tierna, la costa de la esperanza.

Algún día, muy mayores, dormiremos en sus aguas.