LA TARDE

La tarde tiene algo de eternidad infinita.

De música del cielo, de orquesta, de caricia.

La tarde en primavera augura abrazos largos y noches templaditas.

El sol no quiere irse y la luna se esconde detrás de alguna estrella pequeñita.

En la tarde los trinos se atropellan y vuelan.

Y se acercan los pájaros y los gatos se atusan sus bigotes y se afilan las uñas en alguna palmera.

Por la tarde, a esta hora me acuerdo de mi abuela y ahora que lo soy, me siento un poco ella.

Y recuerdo a mi madre, esa mujer tan bella…Mi madre y su misterio vestido de gardenia

Me enamoro de tarde, me embriago de su esencia y saludando al sol, en silencio, me despido de ella.

Esperando a mañana agradezco y bendigo la tarde y toda su belleza.

Cuando se hace de noche, me siento más humana y más buena.

ESA PAZ

Esa paz buscada, soñada, merecida. La paz de los vivos conscientes, la paz conseguida.

Esa paz que no aburre sino que alimenta. La paz que nutre el alma y da sentido a la experiencia.

Esa paz que soy, que eres, mujer despierta, hombre amable, viejo sabio, niño inocente.

La paz que nos acerca a Dios y a nuestra esencia. Hoy estoy en paz y no espero respuesta.

NO ME ACUERDO

¿Te hice daño? No me acuerdo

¿Me engañaste? No me acuerdo.

Lo hice mal pero no me acuerdo.

Lo he borrado. No me acuerdo.

Yo no recuerdo mi infancia, no tengo malos recuerdos.

No recuerdo malos ratos, de castigos, no me acuerdo.

No me acuerdo de los años, de los rostros, no me acuerdo.

Paso página, renuncio a buscar rencores viejos. Si lo sufrí, no me acuerdo.

No sé si seré más sabia, solo sé que no me acuerdo.

Prefiero respirar hondo y acordarme de lo bueno. De lo malo, no me acuerdo.

¿Mecanismo de defensa? Puede ser…yo no me acuerdo.

Yo juego cada partida, partiendo siempre de cero.

¿Es mejor? Yo no lo sé. Sólo sé que no me acuerdo.

VOLVIENDO AL ORIGEN

Los gatos, las blusas, los cuadros, las fotos.

Los platos, las faldas, las tiritas, los escombros.

Los sellos, las sábanas, las esquelas, los mocos.

Las luces, las sombras, las risas, los lloros.

La madre, la hermana, el sobrino, la tía.

La casa y el huerto, las rosas y las espinas.

El polvo, las ollas, los libros, los discos.

Testamentos, palabras, dietarios y estribillos.

Cazuelas y platos, alfombras y abrazos. La energía se mueve. Se nota, se siente.

Números y años, sueños, desengaños. Soltar emociones, cerrando cajones.

Volviendo al Origen, curo cicatrices.

CHAMANES

Entre gurús y chamanes, maestros de medio pelo. Entre coaches y guías espirituales, entre charlatanes y seres buenos.

Entre dioses y demonios, entre iglesias y misterios… Entre oscuras religiones y pesadillas de ensueño.

Entre tantas procesiones, entre Jesús lacerado. Entre tantos musulmanes, entre moros y cristianos…

Perdemos el horizonte, vivimos un purgatorio. No sabemos ni quién somos, entre tantos demiurgos.

Yo te aconsejo, mi hermano, que dejes de escuchar salmos. Que apagues el transistor espiritual que te guía por esos mundos nefandos.

Que escuches tu corazón, que te guíe tu intuición, que empieces a ser quien eres sin tanto y tanto instructor.

Que a Dios, o como tú lo llames, lo hallarás en tu interior. Que respires en silencio y dejes de hacer brindis al sol.

Que tú tienes las respuestas por las que pagas fortunas. Que no hay terapia más sana que honrar a tu alma limpia y pura.

Que la misión de tu vida es mirarte con ternura y amarte hasta el infinito, noche a noche, luna a luna.

PASAR PÁGINA

Dicen que de sabios es rectificar. Y de valientes pasar página.

Los errores que cometemos en la vida sirven para aprender. Y el perdón es el mayor acto de amor hacia uno mismo.

Las heridas de la infancia nos definen. Culpa, vergüenza, ira, rabia…Algunos se quedan ahí.

Otros, nos esforzamos en pasar página. Practicando la confianza y la compasión para seguir aprendiendo con pasión y conociéndonos con devoción.

Es sano pasar página. Es imprescindible para hallar la paz. Es aconsejable para abandonar el victimismo. Es de ser valientes y coherentes con la vida.

Pasar página es un acto sanador que te conecta con quién realmente eres. Un fractal de la Fuente, conociéndose a si mismo . Viviendo la densidad de la materia. Resucitando del dolor y el sufrimiento.

Abrazando lo que somos, mirándonos en el espejo del Amor Incondicional.

Pasar página es el principio de la libertad.

HE DEJADO DE INSISTIR

Desde la azotea de mi vida, he dejado de insistir. De convencer, de decir, de ser más lista que nadie.

He dejado de esforzarme, de intentarlo una vez más, cambio el foco, doy la vuelta y me miro a mi nomás.

Ser coherente es la tarea y olvidar a los demás. Ocuparme de mi misma, buscar la autenticidad.

Todos tienen sus razones, todos en lo cierto están y respetar los procesos es de sabios.  Y hecho está.

NO TE NECESITO

No te necesito, pero contigo es más fácil.

Yo no te necesito, pero me gusta tu compañía.

Los silencios. Las miradas, las sincronías.

Pero no te necesito, solo te elijo a diario,

como elijo al sol y al viento, aunque nunca fueron míos.

Porque no te necesito, te quiero con libertad.

Te escojo a cada momento y si hay risas, mucho más.

También elijo momentos, donde se hace duro hablar.

Donde lo dijimos todo y solo queda aceptar.

Porque no te necesito, te amo cada día más.

Contigo es mucho más fácil surfear la realidad.

Y no, no te necesito, pero juntos somos más.

DESPUÉS DE LAS PALABRAS

Hay un silencio amable después de las palabras. Un vacío lleno de conciencia y una paz buscada.

Hay un deseo de callar para no hablar de más y escuchar el latido como punto final.

Hay una agradable sensación de no necesitar nada. De callar por no hablar más palabras gastadas.

De no buscar más verbos, ni sinónimos, ni metáforas raras. Ya no hay que quedar bien, ya no hay que ganar nada.

Después de las palabras, me encuentro en el silencio, en ese espacio-tiempo que no existe, ni es.

Me encuentro en el eterno presente, en el Origen. Y si cierro los ojos, me fundo con el Ser.

PARECE QUE EL CAOS AVANZA

Eclipses y lunas llenas alteran mucho tu antena. Las noches se vuelven días, se distorsionan las melodías.

Eclipses y lunas llenas son bendiciones eternas. Pero hay que estar presente, neutro y muy resiliente.

Parece que el caos avanza, pero sólo es otra trampa. Nada es lo que parece. Mira con tu tercer ojo, no con tu mente.

Desarrolla la intuición, escucha tu corazón. Que el resplandor de la luna, apague todas tus dudas.

Recupera la confianza, piensa con mucha templanza. Las señales aparecen cuando tu alma florece.