CON UNA COPA DE VINO…

Con una copa de vino, eres el rey de los sueños, inventas los escenarios y atraviesas los infiernos.

Subes todas las montañas, te sumerges en los mares, usas todas las excusas y vences todos los males.

Con una copa de vino, no hay fronteras, no hay problemas, con una copa de vino te pones el mundo por montera.

LOS ARBOLES HABLAN

Los árboles te hablan cuando abres los oídos

Te susurran decisiones fáciles de tomar

Te muestran el camino, te dan libre albedrío

Los árboles te sanan, te ayudan a avanzar

Sólo quédate quieto, no hagas mucho ruido,

Respeta su silencio, su lento respirar…

Y siéntate a su vera, siéntete su amigo

Los árboles te aman, desmáyate y ya está.

COMO EL VIENTO

Soplo de vida en movimiento,

Como el viento.

Ahora de pie, ahora tuerto,

Me despierto como el viento.

Camino lento, me atropello,

Me desmeleno, como el viento.

Soy el aire en movimiento,

Soy un hada, soy un cuervo,

Soy un soplo de mi aliento.

Me entretengo, me disperso,

Me pierdo y me desconecto,

Soy el aire que respiras

Soy la sombra, soy un sueño.

Como el viento voy y vengo,

Mi fin es el firmamento.

Desde el mar, desde la tierra,

Hacia el sol, desde otros tiempos.

Soy un alma vagabunda que anda buscando alimento.

De tu corazón al mio, respiro.

Soy como el viento.

VEINTISIETE AÑOS

¿Que veinte años no es nada? ¡Es toda una vida!

Y siete más ya son una eternidad…

Veintisiete años que han pasado en un abrir y cerrar de ojos, de ilusiones, de sufrimientos, de alegrías, de empujones y de coscorrones, de bailes y funerales. De broncas y amores, muchos más amores.

Veintisiete primaveras llenas de flores, de veranos mojados y de inviernos oscuros, de otoños de esperanza. De vida vivida y sostenida. De intenciones, de actos y devociones. Muchas devociones.

Veintisiete años, con meses intensos, con días eternos con todas sus noches.

Veintisiete maneras de decir te quiero, sin decirlo, haciéndolo posible a cada momento. Veintisiete caricias, veintisiete enfados, veintisiete canas, veintisiete kilos, veintisiete millones de besos.

Y ahí estamos, inventando canciones y versos, prometiéndonos la luna aunque a veces no veamos su reflejo. Jugando a ser mayores, sabiéndonos pequeños. Creyéndonos los dueños del universo.

FIN DEL TRAYECTO

Cambio de escenario.

La función sigue en otro teatro más auténtico, más genuino, más bello, menos contaminado, menos hipócrita, menos denso.

Toca sol y lluvia y árboles y flores.

Tocan animales y noches de estrellas y luna.

Tocan días sin horas y minutos sin días. Respirar despacio, caminar sin prisa.

Toca dormir de noche y soñar de día. Cosechar para comer, comer para vivir…

Trabajar con las manos, no con la cabeza. Usar los pies sin cruzar las piernas.

Subir montañas y nadar en primavera.

Toca recogerse y mirarse hacia dentro.

UNA GENERACIÓN IRREPETIBLE

Los tiempos eran lentos, las películas menos, los horarios imposibles pero las ganas todas. Había poco dinero y menos egos. Todos lo hacían todo, algunos eran genios.

Somos sus sucesores, pero nunca los alcanzamos. Pertenecían a una generación irrepetible y única que se gestó en la radio. Sus rostros eran anónimos, pero sus voces se metieron en nuestra vida para siempre. Eran magos, eran artesanos, eran duendes…Eran las voces en nuestro idioma de los actores y actrices de Hollywood. Las voces de las películas que hacían soñar a una sociedad triste y enferma. Las voces que endulzaron la dictadura.

Con ellos el doblaje se convirtió en un arte. Un oficio apasionante para hombres y mujeres apasionados que hicieron de su trabajo su mayor afición, su forma de vida. Literalmente se pasaron la vida frente a la pantalla. Desde la moviola de ajuste, a la butaca de dirección o el atril, todos se dejaron la voz y la vista y también sus emociones.

La mayoría de ellos traspasaron el umbral de esta vida y se quedaron para siempre en los magnéticos de las películas. A los que aún estáis entre nosotros queremos ofreceros este homenaje de admiración y reconocimiento, como representantes de una generación irrepetible y única que conformó la época dorada del doblaje en nuestro país y a la que estaremos eternamente agradecidos por habernos enseñado vuestro oficio y habernos transmitido vuestra pasión.

Gracias a Rosa, María Luisa, Arsenio, Marta, Julia, Enriqueta, Santiago, Antonio, Ricardo, Elsa, Joaquín, Rogelio, Felipe, José Luis, Manolo, Rafael, Miguel Angel, Luis, Nuria, Roser, María Dolores, Gloria, Bartomeu, Dionisio, Fernando, Alberto, Pepe, José María, Eduardo…

HOY ES SIEMPRE TODAVÍA

Hubo un vez un sabio que escribió ‘hoy es siempre todavía’. Sabía que nada es para siempre, tampoco la tristeza, tampoco la depresión.  Tristeza, rabia, ira, celos, depresión , enfermedad…..no son nuestra condición . Sin embargo muchas veces nos acompañan una o todas ellas y nos creemos que nunca podremos sanarnos. Pero la vida siempre avanza y el sol cada día nos brinda una nueva oportunidad. ‘Hoy es siempre todavía’, siempre es todavía,  y podemos volver a respirar y sonreir.

No, no somos una granja humana,  somos seres libres y bellos y sabios y potentes y generosos y amorosos y por eso muchas veces las energías oscuras que andan vagando buscando la Luz, se nos enganchan como lapas a la nuestra y nos empiezan a consumir. Somos pilas que nos vamos gastando. Nos gastamos cuando peleamos, cuando trabajamos en exceso, cuando no nos cuidamos, cuando dejamos de reir, de besar, de cantar. Y cuando nos olvidamos de pedir ayuda. Somos seres comunitarios que nos necesitamos. Pertenecemos a la misma tribu, somos de la misma familia, nos parecemos mucho, tenemos las mismas emociones. Todos pedimos, necesitamos, reclamamos Amor. Somos Amor. Hasta la energía más oscura y densa sólo busca eso: Amor.

Ojalá llegue el día en que todos podamos dar tanto amor que nadie tenga nunca más la necesidad de pedirlo, de robarlo, de mendigarlo. Somos Amor. Cada día estoy más convencida de que hemos venido a este bellísimo planeta a recibir y dar Amor.

Gracias al gigante que a través de su camino de sabiduría y sanación ha traído todo el amor de las montañas de Perú y Bolivia y ha sanado al egregor que se alimentaba de mi corazón 💜

LA SOMBRA

Trabajando la sombra te asombras de ti misma. Eres valiente guerrera, destapas tus miserias, tus zonas más oscuras, esas que nunca nadie ni siquiera conoce. Están en tu inconsciente o en tu subconsciente, y hacerlas conscientes no resulta cómodo. Es el camino rojo, a veces más bien negro, el camino que te lleva a despertar…y duele. Duele conocer que no eres inocente, que volver a la inocencia requiere valor. Te desnudas de máscaras, te muestras vulnerable, te sientes suficiente y respirar tu luz. No eclipsas la de nadie, no le robas el aire, no avasallas su espacio, no liquidas su luz.

CUANDO LLEGA LA NOCHE…

Cuando llega la noche me asaltan los fantasmas

Las horas se hacen largas y no puedo dormir.

Cuando la noche avanza mi cuerpo se acelera,

Me siento en cuarentena y me dejo morir…

Debo estar bien despierta, no dejar que me asustes

Atreverme a mirarte y sacar mi valor.

Porque tú no eres nada, sólo estás en mi mente

Y si no puedo verte no te dejaré opción.

FOTOS Y MÁS FOTOS

Comiendo, cagando, fumando, bailando…

¡Todos los gerundios rondando!

Hay que hacerse fotos para que las vean y te deseen y se desesperen.

Fotos para que te envidien y te etiqueteen, fotos que demuestren que eres imprescindible.

Fotos y más fotos, grandes, tontas fotos…

No importa el motivo, ni el porqué, ni el cómo

Solamente tienes que hacerte más fotos,

para compartirlas con los otros locos.