CAMINANDO

Cuando caminas despacio con el corazón en calma, con la espalda bien derecha y el alma sin mucha carga.

El camino es apacible y se va abriendo a tu paso. Las nubes se descomponen y las tormentas aflojan.

Cuando vas mirando el cielo, agradeciendo por todo, los truenos desaparecen, los rayos se vuelven locos y aparece el arcoiris, no puede ser de otro modo.

Amenazaba tormenta y el sol se convirtió en oro, para alumbrarme el camino. Bendito astro amoroso, que a pesar de los pesares, nunca nos dejas solos.

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