ENTRE LA EMOCIÓN Y LA DEVOCION

Se movía como loco, como si supiera que estaba en el paraíso

Nos regalaba su movimiento para decirnos que estuviéramos tranquilos que estaba dispuesto a vivir.

Que se había armado de valor y había decidido experimentar la vida.

Que intuía lo que le esperaba y aún así no tenía miedo, era una guerrero de luz, un alma vieja y sabia que venía a por todas.

Nos invadió la emoción y empecé a sentir devoción por ese ser pequeño e indefenso que se estaba formando para la aventura de la vida.

TE ECHO DE MENOS

Se desvanece tu voz por los recovecos de mi memoria. Esa voz característica que tantas emociones me provoca.

Te echo de menos papá y no sólo en las películas…echo de menos tus manos, tus ojos, tus no caricias…

Te busco en todos los hombres y te espero cada día a la vuelta de la esquina.

Pero tú nunca apareces, te fuiste una tarde tibia, a recorrer las estrellas junto a tu Asunción querida.

Esperadnos en los cielos, disfrutad de la delicia de contemplar a tus nietos, tus biznietos y tus hijas…

Son ellos los que ahora asoman poco a poco, de puntillas…y me recuerdan que la siguiente soy yo.

Hazme sitio en tu película que igual la doblo contigo desde una estrella vecina.

SEPTIEMBRE

Aún recuerdo ese 15 de septiembre a mediados de los 70. Llovía a cántaros. El dictador acababa de morir en su cama. Y yo estaba a punto de empezar el curso de C.O.U. que me abriría las puertas de la edad adulta.

Nunca he dejado de tener esa sensación de terror ante lo nuevo, ese miedo ante lo desconocido que te paraliza y en mi caso particular somatizaba con un colón irritable que me ha jugado muy malas pasadas hasta hace poco.

Septiembre también es un mes de despedidas. Mi madre y mi padre se fueron en septiembre, como si se hubieran puesto de acuerdo, como si quisieran mostrarme que la vida es eso: principios y finales eternos.

En septiembre empieza el año de nuevo. En septiembre los niños vuelven al cole con todos sus miedos y todas sus ilusiones. Septiembre es un regreso a la cotidianidad después de los días de desenfreno gastronómico y playero.

Septiembre te ancla a tierra y te recuerda que necesitamos esa costumbre que nos da seguridad. Nos entran ganas de cuidarnos, nos hacemos propósitos que duran lo que dura el mes y oteamos el año con la perspectiva de un otoño distinto y único.

Necesitamos los ciclos de la vida. Somos cíclicos, humanos entre el caos y el equilibrio.

Septiembre es un regalo. Aún hace buen tiempo, el día es todavía largo, tenemos uvas e higos y ganas de volver a empezar.

Que no nos falten las ganas de volver a empezar.

Gracias septiembre.

AUTÓNOMA

Soy autónoma me digo y al minuto me desdigo, no me gusta que me leas sin que entres en mi sitio.

Prefiero que te lo curres, que pienses que sea bonito, que no te aparezca siempre junto al correo del vecino.

No quiero esperar de nadie, quiero ser auto-infinito, atravesar las montañas sin cayado, sin abrigo.

Y ser como aquella estrella que siempre brilla bonito, aunque ya nadie la vea, aunque haya desaparecido.

DESDE EL AMOR

No te parezca ridículo ir proclamando el amor, es lo único importante💞

No cabe ningún error en dar amor a diario a todos y en especial a quien más al lado tienes y con quien más has de lidiar.

Es tu mismo desencanto el que te hace dudar…

Pero no te quepa duda, sólo el amor de verdad nos va a poder liberar de la total amargura que no deja respirar.

Ser amor, sentir amor, respirar y disfrutar de todo el amor que eres🙌

Para eso hemos venido, esa es nuestra realidad, como hizo Jesucristo🙏

Así te podrás curar de tanto dolor antiguo que ya no toca tragar. Somos más que este delirio de tristeza y ansiedad.

APRENDICES

Hoy me siento una aprendiz, tengo ya sesenta años y creo que soy feliz ante tanto desengaño.

Pensé que lo sabía todo, lo tenía todo claro y la vida se encargó de mostrarme el otro lado.

Me morí y te ví morir, quizá no tuve redaños…El amor todo lo puede y salimos del rebaño.

Muchos me creen infeliz, otros miran de costado, poco importa al fin y al cabo, que siempre eres aprendiz lo he aprendido con los años.

LOS PRINGAOS

Generación a galope de dictaduras y libertades.

Somos los que recibimos palos de todas las latitudes.

Nos mandaron nuestros padres y nos riñen nuestros hijos.

Pringamos por todos lados, mayores y pequeñitos.

No supimos revelarnos y nos quedamos calladitos y nos hicimos adultos con corazones de niños

Nuestros niños hoy nos miran y nos ven tan chiquititos que se permiten el lujo de reñirnos otro poquito…

Total que somos una pandilla de viejos que no supimos revelarnos a su tiempo, de nuestros padres e hijos.