Llega un día en que de pronto te despiertas sin vergüenza. Se acabaron los rubores y las tontunas diversas.
Ya no es tiempo de sufrir, de pensar en el de al lado. Quién más quién menos está como tú igual de asustado.
Así que más te vale mirar hacia el otro lado. No te compares con nadie. No quieras ser el mejor. ¡Todos tienen tanto miedo, les causa tanto pavor!
Cada cual practica el arte de la manipulación. Haciendo ver que son fuertes se aseguran la función.
Pero en el fondo es mentira todo es pura ficción. Cada uno en su mochila carga una desilusión.
Ni fuertes, ni tan seguros, nadie se siente importante, todos vamos disfrazados de príncipes ambulantes. Pero nos sentimos sapos o ranitas indefensas por eso quien más quién menos anda siempre medio a tientas.
Olvídate de finjir, no importa, ya no hace falta. El ser vivo que tú eres no sabe tocar la flauta🎶
Hoy 21 de junio, nos encontramos en el centro del invierno/verano. No comienza hoy, comenzó con los primeros fríos/calores.
Hoy es el día del sol quieto, de la noche más larga en el hemisferio sur y la noche más corta en el hemisferio norte.
Hoy es el día que se celebra el Inti Raimy en la cosmovisión andina (el día del padre sol, el inicio de un nuevo año)
Hoy es el solsticio, el centro, el día a partir del cual comenzarán de a poco a hacerse los días más largos en el hemisferio sur, y más cortos en el hemisferio norte. Hasta llegar al equinoccio, un nuevo centro, el día que tendrá las mismas horas de luz y oscuridad.
Esto ocurre cíclicamente, nos sincroniza con el tiempo circular, nos hace estar conectados con la madretierra y el padre sol, con nuestro centro (el corazón).
Hoy prendamos una pequeña fogata, en comunidad, con los niños y abuelos con los jóvenes y adultos, con los animales que tenemos cerca. Hoy practiquemos el trabajo comunitario, busquemos ramitas y piedras, enseñemos a los más pequeños a prender el fuego sagrado. Hoy sentemonos en círculo, entreguemos al abuelo fuego, nuestros pesares, lo que necesitamos transmutar. Hoy contemosle nuestro sentir nuestro anhelo, nuestros propósitos y compromisos, pidamos la ayuda que necesitamos y agradezcamos lo vivido, lo que tenemos y lo que vendrá.
Hoy transmitimos a los niños el saber ancestral, la sincronía, y permitamos que ellos nos enseñen sus saberes.
Hoy nos sentemos en círculo, alrededor del fuego sagrado, hagamos circular el amor y la palabra. Hoy desde nuestro centro nos conectemos con el centro del sol de la tierra y nuestros hermanos.
Somos una generación de cambios. Nos ha tocado soltar nuestros miedos inculcados por los miedos.
¿Qué es una sociedad sin miedos y sin patrones ? Es una hoja de papel en blanco en donde se puede escribir cualquier nueva historia o hacer borrones.
¿Qué mundo estamos por vivir? Un mundo desestructurado en el que las realidades superan las propuestas religiosas e ideologicas.
¿Cómo es el futuro? Del tamaño de la conciencia colectiva.
¿Cómo será la vida de cada uno? Hemos construido unas sociedades extrovertidas, materialistas, llenas de hedonismos contaminados de un falso concepto acerca de la mercancía felicidad que se pretende monetizar.
Nos tocará vivir y explorar nuestro mundo interior, reconocer que la felicidad la llevamos dentro, oculta e inexpresiva. Encontrar el punto de equilibrio interior que nos permita asegurar nuestra existencia en conexión con el universo.
Deberemos volver a encontrar la magnificencia de los templos de energía que tiene la madre tierra, para celebrar la vida por ciclos y compartir el amor y la solidaridad entre los hombres.
Es difícil ejercer el perdón unilateral si no hay el espejo. Pero el perdón existe en la ley natural, es la inocencia y la humildad para convivir con el que nos hizo daño.
Siempre es el perdedor el que gana la guerra, porque eroga los gastos de la destrucción. Siempre ganan los conflictos los que no renuncian a sus principios, porque en la oscuridad no podemos renunciar a nuestra luz. La libertad, entonces, consiste en no encadenarse ni dejar que nos encierren en cárceles de lujo ni espacios pequeños que condicionen nuestra expansión espiritual.
Es tiempo de celebrar la rueda del tiempo, de agradecer el milagro de la vida expresando nuestra conexión con la fuente de la vida, la oportunidad de acariciar con nuestros pies, nuestras manos y nuestra mirada la grandeza que la madre tierra manifiesta.
El fuego, la danza y la pluma, la mirada y la palabra, son las herramientas y el abrazo que nos permiten quitarnos las corazas. No es lo mismo bailar que danzar. El universo se sostiene en una danza inexorable y sostenida. Dancemos en este ciclo de este nuevo tiempo, festejando el Mara Takha Solsticial, despojándonos del dolor… quizás, limpiando con el agua de una lágrima el peso del pasado.
Elevemos nuestra oración hacia el Tata Inti en este nuevo Inti Raimy.
Si volviera a nacer, te daría de mamar tres años en lugar de tres meses.
Dormiría contigo diez años en lugar de diez días
Y nunca nadie te haría daño porque yo no estaría dormida
Si volviera a nacer viviría feliz y contenta por tenerte en mi vida
Dejaría el trabajo de esclavo por ver tu carita sonreír cada día
Si volviera a nacer comería contigo el helado que tú más querías y contigo y tu hermana a tu lado viviríamos juntas hasta el fin de los días.
Pero hoy es ahora y no pude ni supe cuidarte como tú merecías y dejé que asomaran los monstruos a tu cuarto de niña.
Y hoy que he vuelto a nacer en conciencia te digo mi niña, que jamás nadie más te hará daño, porque tú niña mía, has saltado sin red los barrancos que tiene la vida.
Has logrado vencer los fantasmas que amargaron las noches de tu infancia perdida.
En honor y en amor yo te amo, mi hija querida. Y agradezco que hoy me des la mano sin rencor ni ira.
Llevamos milenios esperando reencontrarnos. Hemos vivido muchas vidas sin apenas mirarnos. Nos hemos matado, amado, nos hemos odiado y perdonado. Somos hijos, amigos, hermanos, padres, magos.
Supimos que algún día por fin nos reuniríamos, al calor de una hoguera o en el zoom de este siglo. Después de esta pandemia que es el final de un ciclo de mentiras y engaños que nos tienen contritos.
Por fin nos reencontramos, los mismos que vinimos por siglos y más siglos a poblar esta tierra, a ver el infinito desde el monte más alto desde el mar más antiguo.
Somos los herederos de Atlantida y Lemuria. Los magos que trajeron incienso y mirra al niño. Somos renacentistas, románticos y hippies. Somos los teloneros del concierto divino.
Y hoy nos reencontramos y nos damos las manos y aunque ellos no quieran también nos abrazamos. Porque el virus de amor que hoy te regalamos no contagia dolor, solo luz y milagros.
Pequeñitas, revoltosas, no sois mis viejas amigas, más bien sois muy asquerosas, invasoras sin medida.
No habéis pedido permir para venir a vivir a mi cocina, mi baño, mi desván y mi jardín.
Sois muchas, maleducadas, pequeñas y malcriadas. Os posais en cualquier cosa, sea dulce, agria o apestosa.
No sé que hacer con vosotras porque no os quiero matar, pero tenéis que enterder que este no es vuestro lugar. Iros a jugar al patio del vecino más simpático, salid de mi propiedad, mi casa no es vuestro hogar.
Y no me hagáis que no os quiera, también sois hijas de la madre tierra, pero iros a jugar al patio, mi colegio no es un establo barato.
Bueno bella aqui te dejo, voy a mirarme al espejo. Dulces sueño tenga usted, sin moscas y sin café.
Por la noche, cuando cierras tus ojitos y te dispones a entrar en el mundo de los sueños, cuando le pides a tu alma que salga del cuerpo y se vaya un ratito a bailar con las estrellas… Entonces, cuando los ángeles de la guarda velan por ti, es entonces cuando te miras, te observas y te sientes feliz.
Pasaste otro día lleno de vida. Comiste sano y hablaste poco, reiste mucho y respiraste bien. Criticaste poco y te enfadaste menos, no echaste la culpa ni a éste ni a aquel.
Entonces, respiras y te das las gracias, por la vida vivida y hasta por las desgracias. Por todas las cosas que te dio la vida, las risas, los llantos, hasta las mentiras. Todo suma, amigo, es tu aprendizaje, nadie dijo nunca que esto fuese fácil.
Tenemos volcanes en plena erupción y algún precipicio para la emoción. Tenemos conciertos, bailes de salón, tenemos tristezas, poca compasión.
No pases por la vida sin haber vivido, vinimos al mundo a experimentar, abre bien las alas, eres infinito, no te sientas sólo y échate a volar.
La vida es un torbellino que te da un subidón y al rato siguiente te quita la ilusión y de ti depende saberla llevar y domesticarla como a un animal.
De la mañana a la noche, desde el lunes al domingo, cuando haga mucho calor o aunque sientas mucho frío, desparrama todo el amor que tengas en los bolsillos.
Siembra amor, riégalo bien y sigue haciéndolo así, ese es tu único destino.
Amor a granel amigo, amor desinteresado, amor que alegra la vida hasta el pobre más osado.
Amor que viene de lejos, amor incondicional, amor que es como un espejo, amor del que es de verdad.
El Amor todo lo puede, el Amor todo lo da.
La vida es mucho más bella, el sol hoy alumbra más, los pájaros en sus ramas hoy cantan en son se paz. Hay mariposas azules, el viento parece susurrar: «el amor todo lo puede cuando es amor de verdad»
Por los siglos de los siglos, ahora, siempre y hasta el más allá, desparrama bien tu amor, échale un poco de sal, alegría, desenfado, algo de curiosidad, no te creas el más sabio. Solo da Amor y ya está.