Sin miedo, con paciencia. Controlando la situación sin mirar la televisión
Tu energía es sagrada y si te enfermas tienes el poder de volver a equilibrarla.
Porque todo es energía, como decía una buena amiga y somos un campo cuántico que está en constante transformación.
Y la muerte es también una ilusión. Sólo es un cambio de estado, de forma, de situación. Hoy estás en este lado, mañana no lo sé yo…Pero sea como sea, mi mente, cuerpo y esencia quiero manejarlos yo, desde mi más pura consciencia, desde mi ser superior.
Así que toca mucha calma, jengibre y alguna infusión. Si puede ser en la cama y si no en algun sillón. Y tecitos calentitos y gárgaras de agua de mar, y mieles y algún bañito que te pueda relajar.
Y todas las cosas ricas que en la madre tierra están. No salgas corriendo al médico y menos al hospital.
Tú tienes las soluciones, si escuchas sin olvidar que todo es como es debido y que lo que haya de ser será. 🙏
De los pies a la cabeza, en estado de alerta, para que lo que digas, lo que pienses y lo que sientas vibren en la misma frecuencia.
En equilibrio perfecto, como si fuera una orquesta, sincronizando tus emociones con tus pensamientos y tus palabras.
Atendiendo al corazón sin descuidar la razón. Observando el pensamiento, controlando la erudición.
Sabiendo que eres perfecto pero tienes que entrenar ese ego que anda suelto y te quiere extorsionar.
Somos una sinfonía, un equipo excepcional que puede ser amoroso, o que puede destrozar. Somos capaces de todo. Creadores de lo mejor, podemos tocar el cielo o el infierno visitar.
Tú eliges en qué lado te apetece más estar.
Yo hoy ya lo tengo claro.
Por eso cada día trabajo en mi y en mi bienestar.
Para ser luz, ser un faro, para poder alumbrar este mundo tan humano, tan bello tan especial que nos lo da todo mascado cuando en equilibrio estás.
Los papás ilusionados se lo entregan al estado que de inmediato te unge con un número de serie y pasas a ser un muerto antes de tiempo.
Entonces sigue la cosa de aula en aula, aprendiendo cosas que de poco han de servirte para hacerte compatible con vivir en equilibrio entre tu mente y tu espíritu.
Y así dale que te pego, te vas haciendo mayor mientras pierdes la alegría y un poquito la ilusión.
Mientras vas teniendo miedo al castigo y la obsesión de ser mejor y más bueno para que no te den carbón.
Y te pierdes a ti mismo y a tu poder interior, y te entregas al trabajo como si no hubiera nada mejor.
Porque has de ser útil y válido en este mundo de locos. Porque no vales otra cosa que lo que te digan los otros.
Se desdibuja tu cara, tu sonrisa es una mueca, has perdido la partida de la magia de vida.
Y empiezas a preguntarte para que has venido al mundo.
Olvidaste la misión cuando saliste del útero.
Recuerda, párate, frena. Rebobina y recupera la energía que trajiste cuando a este mundo viniste.
Eres un ser poderoso, capaz de cualquier milagro.
Despierta pues del letargo y sal al mundo a explicar, a ofrecer, a regalar toda tu sabiduría que has mantenido escondida, que te han querido robar.
Eres sabio hermano humano, eres grande y soberano, eres libre, independiente, eres bello, eres valiente.
Olvídate del pasado y conviértete en el mago, el mismo mago de Oriente.
Era demasiado joven cuando mi mamá se fue. Y no pude despedirme como nos merecíamos.
La soñé muchas veces y hasta la perseguí por la calle buscando su silueta entre rostros desconocidos.
He necesitado sus consejos muchas veces después. Y he lidiado en duras plazas sin ayuda ni red.
No sabes lo que pierdes cuando pierdes a tu madre: pierdes el referente, el útero amable.
Pierdes la caricia y el abrazo infinito, pierdes tu alter ego, tu madre eres tú mismo.
Pero después de enjuagar las lágrimas y no tener consuelo, después de eternas noches buscándola en los cielos. De repente la ves en tu rostro maduro, en tus gestos, tus risas, en tus rizos oscuros.
Te ves como era ella, sin trampa ni cartón, te ves como esa abuela que hoy canta su canción.
Te miras al espejo y la recuerdas bella y ella socarrona te devuelve la visión.
Tu mamá está en ti misma y esa es una buena razón para darte un abrazo y seguir con tu misión.