El difícil equilibrio entre el aquí y el allí. Entre la burda materia y la sutil realidad. Entre tragar las mentiras y dudar de la verdad. El difícil equilibrio de vivir en soledad.
De despertar de ese sueño, de esa cruel dualidad. De saberse muy pequeño y al mismo tiempo inmortal. De vivir sin tanto miedo, pero temer olvidar que ya todo está resuelto, que ya no hace falta hablar.
Que las preguntas de antaño hoy las puedes contestar, que ya no te hace tanto daño entender la oscuridad.
Que el amor todo lo puede, que el amor todo lo da. Que estamos aquí de paso y nos volveremos a encontrar.
El difícil equilibrio en busca de libertad, detrás de todos tus miedos está la felicidad.
Tengo tos y algunos mocos y me duele la garganta, es una gripe de esas que hoy asustan a la clientela.
Pero no lo cuento a nadie ni saludo a mi vecina, no se vaya a contagiar de ese bicho de mentira.
Por suerte no tengo fiebre y mejor que no estornude, no te vayas a asustar y me evites y apabulles.
Esto es la monda lironda, el esperpento mundial, no te puedes resfriar y asustar al personal.
Y así andamos unos cuántos abrazándonos de lejos, besándonos en secreto. Hablando sin escupir, comiendo sin digerir este total desatino, este miedo colosal que te sacude el cerebro, que te convierte en murciélago y te pone boca abajo, es el tabú del carajo de la gripe estacional.
Hoy no tengo inspiración se nos han roto las redes y los peces nos ahogamos en un vaso de agua.
Vivir sin Facebook y Whapsup y sin el nuevo Instagram vivir a pelo, sin una pantalla donde mirar.
Seguramente a ti amigo tal vez no te costará. Pero pienso en esos niños que hoy ya no saben jugar, esos que están todo el día pegados al auricular. Espero que tengan tiempo de salir a refrescar aprovechando este momento sin redes donde enredar.
Hoy el tiempo se detiene, hoy somos un poco más humanos. Hoy en las casas, si hay suerte, tal vez nos hablemos un rato…
Hoy nos han dado una tregua, o tal vez es un aviso, los más viejos del lugar nos adaptamos al caso, al fin y al cabo pasamos nuestra niñez sin esos trastos.
Esas redes tan sociales que nos individualizan que nos tienen enredados en pantallas de mentira.
Que nos cambian los amigos por pulgares boca arriba. Que nos regalan sonrisas que son de mentirijillas.
Hoy el tiempo se detiene y los perfiles se apagan, tendremos que salir al campo a vernos las caras.
Facebook se desploma en la bolsa y su propietario afirma con desespero que pronto todo se solucionará y seguirá fabricando dinero a costa de los demás.
¡Qué maravilla la vida sin redes que la compliquen, como cuando la vida era más simple.
Y los niños no estaban enganchados a pantallas y los padres tenían que entretenernos con palabras.
Hoy en las casas se ha cenado en armonía sin Facebook, sin Instagram sin whapsup, sin tonterías.
La censura de mi infancia hoy se ha vuelto muy de moda, no vaya a ser que tu padre te vaya a dar una torta.
No digas pues lo que piensas no ofendas al poderoso, no te metas con la iglesia, ni con el doctor famoso.
No vayas contra corriente y no pienses por ti mismo, opina como la tele, lee el diario oficial, no te pases de la raya o te mandaran callar.
Nunca hubiera imaginado que después de tantos años por un simple resfriado ibas a ser un revolucionario. Que ya no puedas decir con palabras lo que todo el mundo piensa y calla.
La censura está de moda y ahora todo es eufemismo. Practica el arte de la magia y habla entre líneas si no quieres que te riñan.
Pero eso es buena señal, señal de que nos tiene miedo, señal de que ese bozal no nos tapará los sueños.
Declaro como hombre vivo y de manera pública, que la plataforma «Youtube» censuró el pasado 2 de octubre el video «Érase una vez un virus», del canal «La Voz de Pankara», perteneciente a la mujer viva, azucena diaz solano, IAM-ads-02051959. Exijo que dicha plataforma publique de nuevo dicho video o de lo contrario se expondrá a lo que aquí se expresa. Notifico que cualquier censura por parte de esta plataforma o de cualquier otra de la misma corporación, que tenga por objeto coartar mi derecho a la libre expresión y/o a la de cualquier otro hombre/mujer viv@s, dará lugar a las acciones que consideremos pertinentes bajo apercibimiento: Códigos UCC 1-103; UCC 1-308. Sin perjuicio. En Honor. Homo vivo.
Expertos, técnicos, investigadores, científicos, sabios del mundo. No hay sabiondos suficientes, nadie puede controlar a la madre naturaleza cuando dice «voy pa’llá»
Esa furia, ese poder, esa inmensa inmensidad, esa magia misteriosa que nadie puede parar.
Ni las aguas, ni los vientos, ni las lavas, nadie consigue parar la fuerza descomunal que tiene la Madre Tierra cuando se decide a hablar.
Y si estás alineado y en equilibrio con ella, si tus pies tienen raíces y con tus brazos aún vuelas…quizás podrás surfear encima de sus laderas y navegar en sus olas y cabalgar en sus piedras.
Porque la Madre amorosa que te alimenta y abriga hoy también está rabiosa y le duele la barriga y te dice silenciosa que respetes sus silencios, que no destroces su rostro, que no malgastes sus reinos.
Que todos somos sus hijos y debemos respetar desde el mosquito más chico hasta al gran orangután.
Que los árboles nos hablan y las piedras nos protegen, que creamos en las hadas y nos vistamos de duendes.
¡Oh! Madre Tierra amorosa que tan humilde nos amas, enséñanos el camino de volver a tus entrañas!
Y se inventaron un virus para dominar el mundo y el mundo se volvió fuerte y se rió de su orgullo.
Nos unimos como hermanos, como esencias estelares, salimos de todas partes, viajábamos por los mares.
Atravesábamos muros, escalábamos montañas, desde planetas ocultos, nos mirábamos las caras.
Y no teníamos edad, ni sexo, ni religión, nuestra condición social viajaba sin condición.
Pero sobre todo eso, ya no teníamos miedo, aunque nos amenazaran con vacunas y venenos.
Y somos muchos hermanos y cada vez somos más. Y nos miramos las caras y ya no hace falta hablar.
Y bendecimos los virus que quisieron inventar, bendecimos mascarillas, vacunas y soledad…Porque nuestra tribu humana es cada día mayor, porque somos seres vivos y tenemos corazón.
Porque no hay virus ni leyes, ni multas, ni prohibición que consiga amedrentar a nuestro ser superior.
Y no somos más que tú, tan sólo hemos despertado, ahora ya te toca a ti, no temas, dame la mano.
No es difícil el camino, solo empieza a caminar, verás que todos tus pasos, sabrán por dónde pisar.
Somos todos bendecidos por esta gran vibración que une a grandes y a chicos con la fuerza del Amor.
Así que te doy las gracias virus de laboratorio, y a todos los que pretenden asustar al personal. Cada vez somos más fuertes, y lo sabéis, somos más…
Somos Uno, somos muchos, somos una inmensidad.
Si no cambiáis de estrategia lo vais a tener muy mal.
Habla simplemente cuando sea necesario. Piensa lo que vas a decir antes de abrir la boca. Sé breve y preciso ya que cada vez que dejas salir una palabra, dejas salir al mismo tiempo una parte de tu chi. De esta manera aprenderás a desarrollar el arte de hablar sin perder energía. Nunca hagas promesas que no puedas cumplir.
No te quejes y no utilices en tu vocabulario palabras que proyecten imágenes negativas porque se producirá alrededor de ti todo lo que has fabricado con tus palabras cargadas de chi. Si no tienes nada bueno, verdadero y útil qué decir, es mejor quedarse callado y no decir nada. Aprende a ser como un espejo: Escucha y refleja la energía.
El universo mismo es el mejor ejemplo de un espejo que la naturaleza nos ha dado, porque el universo acepta sin condiciones nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestras palabras, nuestras acciones y nos envía el reflejo de nuestra propia energía bajo la forma de las diferentes circunstancias que se presentan en nuestra vida.
Si te identificas con el éxito, tendrás éxito. Si te identificas con el fracaso, tendrás fracasos. Así podemos observar que las circunstancias que vivimos son simplemente manifestaciones externas del contenido de nuestra habladuría interna. Aprende a ser como el universo, escuchando y reflejando la energía sin emociones densas y sin prejuicios. Porque siendo como un espejo sin emociones aprendemos a hablar de otra manera. Con el poder mental tranquilo y en silencio, sin darle oportunidad de imponerse con sus opiniones personales y evitando que tenga reacciones emocionales excesivas, simplemente permite una comunicación sincera y fluida.
Sé discreto, preserva tu vida íntima, de esta manera te liberas de la opinión de los otros y llevarás una vida tranquila volviéndote invisible, misterioso, indefinible, insondable como el Tao. No compitas con los demás, vuélvete como la tierra que nos nutre, que nos da lo que necesitamos. Ayuda a los otros a percibir sus cualidades, a percibir sus virtudes, a brillar. El espíritu competitivo hace que crezca el ego y crea conflictos inevitablemente Ten confianza en ti mismo, preserva tu paz interna evitando entrar en la provocación y en las trampas de los otros. No te comprometas fácilmente.
Si actúas de manera precipitada sin tomar conciencia profunda de la situación, te vas a crear complicaciones. La gente no tiene confianza en aquellos que muy fácilmente dicen “sí”, porque saben que ese famoso “sí” no es sólido y le falta valor. Toma un momento de silencio interno para considerar todo lo que se presenta y toma tu decisión después. Así desarrollarás la confianza en ti mismo y la sabiduría. Si realmente hay algo que no sabes, o no tienes la respuesta a la pregunta que te han hecho, acéptalo.
El hecho de no saber es muy incómodo para el ego porque le gusta saber todo, siempre tener razón y siempre dar su opinión muy personal. En realidad el ego no sabe nada, simplemente hace creer que sabe. Evita el hecho de juzgar y de criticar, el Tao es imparcial y sin juicios, no critica a la gente, tiene una compasión infinita y no conoce la dualidad. Cada vez que juzgas a alguien lo único que haces es expresar tu opinión muy personal y es una pérdida de energía, es puro ruido.
Juzgar es una manera de esconder sus propias debilidades. El sabio tolera todo y no dirá ni una palabra. Recuerda que todo lo que te molesta de los otros es una proyección de todo lo que todavía no has resulto de ti mismo. Deja que cada quien resuelva sus propios problemas y concentra tu energía en tu propia vida. Ocúpate de ti mismo, no te defiendas. Cuando tratas de defenderte en realidad estás dándole demasiada importancia a las palabras de los otros y le das más fuerza a su agresión. Si aceptas el no defenderte estás mostrando que las opiniones de los demás no te afectan, que son simplemente opiniones y que no necesitas convencer a los otros para ser feliz. Tu silencio interno te vuelve impasible. Haz regularmente un ayuno de la palabra para volver a educar al ego que tiene la mala costumbre de hablar todo el tiempo. El arte de no hablar.
Toma un día a la semana para abstenerte de hablar. O por lo menos algunas horas en el día según lo permita tu organización personal. Este es un ejercicio excelente para conocer y aprender el universo del Tao ilimitado en lugar de tratar de explicar con las palabras qué es el Tao.
Progresivamente desarrollarás el arte de hablar sin hablar y tu verdadera naturaleza interna reemplazará tu personalidad artificial, dejando aparecer la luz de tu corazón y el poder de la sabiduría del silencio. Gracias a esta fuerza atraerás hacia ti todo lo que necesitas para realizarte y liberarte completamente. Pero hay que tener cuidado de que el ego no se inmiscuya. El poder permanece cuando el ego se queda tranquilo y en silencio. Si tu ego se impone y abusa de este poder el mismo poder se convertirá en un veneno, y todo tu ser se envenenará rápidamente. Quédate en silencio, cultiva tu propio poder interno. Respeta la vida de los demás y de todo lo que existe en el mundo. No trates de forzar, manipular y controlar a los otros. Conviértete en tu propio maestro y deja a los demás ser lo que son, o lo que tienen la capacidad de ser. Dicho en otras palabras, vive siguiendo la vida sagrada del Tao.