«La esencia de la sabiduría es estar en armonía con la naturaleza, con el ritmo natural del universo. Y siempre que estás en armonía con el ritmo del universo eres un poeta, eres un pintor, eres un músico, eres un bailarín.
Hazte uno con la naturaleza; deja que las barreras se disuelvan. Vuélvete un árbol, vuélvete la hierba, vuélvete el viento y de repente verás cómo te sucede algo que nunca te había sucedido hasta entonces. Los árboles los ves más verdes que nunca, las rosas más rosas y todo parece ser luminoso. De repente quieres cantar una canción sin saber de dónde viene. Tus pies están listos para bailar, puedes sentir el baile murmurando dentro de tus venas, puedes escuchar el sonido de la música en tu interior y en el exterior.
El ego es tu enfermedad. Cuando el ego desaparece, tu herida desaparece; te has curado, eres total. Empiezas a fluir. Todo lo que necesitas es ir hacia dentro y ayudar a que el ego se disuelva. No lo apoyes, no sigas dándole fuerza y alimentándolo. Siempre que el ego no está, todo es verdad, todo es bello. Entonces, pase lo que pase, es bueno. Y estarás donde siempre querías haber estado».
Estamos todos, nadie se ha ido. Todo acontece en el mismo momento sin fechas, lugares, ni tiempos.
Nada se muere, nada termina, de ti depende cómo lo vivas.
Échale el cierre a los malos tiempos, tú eliges cómo y cuándo, elige el momento. Renuncia a la queja, busca lo bueno, no te mereces seguir sufriendo.
Todo es sencillo, todo es perfecto, de ti depende, tu eres el dueño de tu equilibrio, tu paz, tu vida, todos tus sueños. La vida es simple. Todo es perfecto.
No comas mal; aliméntate saludablemente. Consume frutas frescas, verduras, semillas, jugos naturales, agua mineral y cereales integrales. Suelta la harina blanca, la carne y el azúcar, ya te diste demasiados gustos. Suficiente daño ya le has hecho a tu sagrado cuerpo. Comienza a cuidarlo y amarlo.
No te hagas daño. No pienses en negativo; no contamines tu sagrada conciencia con pensamientos tóxicos, con recuerdos del pasado que ya murió o anticipando un futuro que no existe. Cada pensamiento negativo intoxica tus células y afecta tu sistema nervioso, generando emociones dañinas y por consecuencia una realidad de baja frecuencia.
No te hagas daño. Haz ejercicio físico diariamente y algo de yoga o estiramiento. Esto activa tu energía, te devuelve tu paz y elimina la fatiga y el cansancio. Mejora tu salud, previene numerosas enfermedades y prepara tu cuerpo para la meditación.
No te hagas daño. No discutas con nadie. En donde no haya amor o no te respeten simplemente márchate, pero no te involucres en discusiones para tener la razón y mucho menos te esfuerces para que el otro cambie o vea su error. Si no ve, no ve. Suéltalo ya. Madurará cuando sea su momento. No busques comprensión, sólo sigue tu paz.
No te hagas daño. No pases horas, días, semanas y meses mirando películas, televisión o navegando por Internet. La tecnología es la droga de los tiempos modernos. Esto te distrae de tu propósito y esclaviza tu atención hacia el exterior, que debe estar enfocada siempre en tu corazón y en tu vibración interior si en verdad quieres encontrar la paz del espíritu. No viniste aquí para distraerte con los placeres efímeros sensoriales, sino para realizar tu Ser que es la suprema y eterna dicha y servir a la humanidad. ¡Se fuerte!
No te hagas daño. No continúes con tu pareja si ya se perdió la magia; si él o ella no puede ver tu grandeza y tu ángel. Quizás hay cariño y respeto, pero eso no es estar enamorado. No pierdas tu vida al lado de alguien que ya cumplió su misión contigo.
No te hagas daño. No postergues tus sueños. Muévete y confía. Recuerda estás dos palabras mágicas: muévete y confía. Ambas son imprescindibles para alcanzar el éxito. Si no te mueves nada sucederá, y si te mueves con dudas e inseguridad en tu mente, tampoco nada sucederá.
La vida es un juego. Sigue las leyes que fueron creadas para vivir en paz y armonía. Paso a paso debes deshacerte de tus apegos y malos hábitos. Son los buenos hábitos cotidianos los que te llevarán a las playas de la realización personal y espiritual. Erradicar tus malos hábitos y tus deseos mundanos y reemplazarlos por la meditación, el fortalecimiento de tu autoestima, el cuidado del cuerpo, el justo discernimiento entre el camino de la luz y del ego y el ejercitar tu atención para ejercer paulatinamente el dominio sobre tu mente, es lo que todos los seres humanos vinimos a hacer a este planeta.
El éxito en la vida consiste en cambiar tus malos hábitos y reemplazarlos por buenos hábitos. Así, al vencer uno por uno de tus enemigos que insisten en alejarte de la auténtica felicidad del Ser , verás que en esta misma vida se puede lograr lo aparentemente imposible: ser constantemente feliz y estar constantemente en paz…