Recordando a mi padre y a mi madre que hicieron posible que yo pudiera experimentar la maravilla de estar vivo.
Gracias a ellos, a su amor, a su energía, a su vida que alimentó la mía, a su esfuerzo, a su ejemplo, a su experiencia, a sus errores, a sus anhelos y fracasos. Gracias infinitas por darme lo más valioso que tengo: LA VIDA.

Necesito a mi mamá.
Animal de poder que me acompañas en la noche oscura y me haces dormir y recuperar mi energía. Gracias por ser mi guía y mis ojos, gracias por abrirlos a la intuición y enseñarme a confiar. Gracias por prestarme tus alas para re-emprender el vuelo hacia la libertad.
Cuando sientes que lo mejor es dormir.
Eres a la vez verbo y sustantivo.