Desde culebras a erizos, de zarigüeyas a gatos. Entre gallinas y hormigas, mi jardín es un milagro.
Nadie se marcha de aquí, conviven con mucho amor, no necesitan de mi, conocen cada rincón.
En esta casa la vida tiene formas variadas, desde gatos hasta hormigas, el amor nos acompaña.
La casa tiene solera, le encanta la buena gente, es selecta y delicada y no recibe a cualquiera.
La casa del corazón donde las penas se pasan, cuando Bruno juega a fútbol y Theito a la charranca.
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