La tarde tiene algo de eternidad infinita. De música del cielo, de orquesta, de caricia.
La tarde en primavera augura abrazos largos y noches templaditas. El sol no quiere irse y la luna se esconde detrás de alguna estrella pequeñita.
En la tarde los trinos se atropellan y vuelan. Y se acercan los pájaros y los gatos se atusan sus bigotes y se afilan las uñas en alguna palmera.
Por la tarde, a esta hora me acuerdo de mi abuela y ahora que lo soy, me siento un poco ella.
Y recuerdo a mi madre, esa mujer tan bella…Mi madre y su misterio vestido de gardenia
Me enamoro de tarde, me embriago de su esencia y saludando al sol, en silencio, me despido de ella.
Esperando a mañana agradezco y bendigo la tarde y toda su belleza. Cuando se hace de noche, me siento más humana y más buena.