LA HORA DE LA VERDAD

Cuando en silencio te puedes quedar, porque disfrutas de la soledad.

Y no hay palabras que puedan hablar, sólo hay amor, armonía, paz y libertad.

Cuando la tarde se empieza a marchar y el sol se apaga sin dejar de brillar, vuelves al centro, respiras…y ya está

Y te agradeces y no te da pudor. Te reconoces, ya no guardas rencor.

Cuando te abrazas y te invitas a bailar y los pajaritos te saludan al pasar.

Cuando te ríes y te duermes sin sueño y te despiertas dando gracias al cielo.

Porque has venido por siempre a brillar, confías en Dios, no existe el azar.

Aunque haga frío y no veas el mar. Aunque tengas miedo, lo vuelves a intentar.

Somos los héroes que vencimos al mal y en cada vida aprendimos un poco más.

De los errores supimos regresar y perdonamos lo que había que perdonar.

Y hoy, cuando llega la hora de la verdad, te miras de frente y te puedes mirar.

Te das la mano y si quieres probar, dame la tuya y así somos más.

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