PARAR

Parar y ver

Parar y oir

Parar y respirar

Parar para vivir

Qué duro es parar y mirar en ti

Descubrirte débil, beberte tu hiel

Dejar que la nieve empape tu piel

Doler cuando duele, ahogarte, perder…

Perder y esperar que vuelva a llover

Lamer tus heridas, lavarte y volver a sentirte vivo sin necesidad de él.

LA METÁFORA DE NOTRE DAME

Tantos siglos…y en un rato se consume la historia.

Todo fluye del equilibrio al caos, dejando a su paso desconcierto y humo.

Los muros se destruyen como castillos de naipes, los frescos se volatilizan, las pareden se ennegrecen…

La historia de funde en una columna de humo.

¡Somos un segundo en la existencia del cosmos y nos creemos dueños de él!

Nada nos pertenece, ni siquiera nosotros mismos.

Somos visitantes en este hermoso planeta cada vez menos azul.

Somos inquilinos que no sabemos cuidar de nuestra casa, que nos sentimos propietarios y señores de feudos prestados.

Construimos catedrales que nos muestran nuestra propia caducidad.

Todo arde, todo se desvanece, todo pasa y lo nuestro es el pasar, como dijo el sabio poeta, pasar sin dejar huella. Aprender a pasar despacito, disfrutando de cada paso, sorbiendo cada gota de rocío, respirando cada halo de viento, contemplando a cada ser que, como nosotros, habita la naturaleza perfecta.

Nos hemos convertido en esclavos de nosotros mismos, de nuestros trabajos, de nuestras familias, de nuestras emociones insatisfechas desde niños. Nadie nos dijo que era sencillo vivir. Que era fácil ser feliz, que nada necesitábamos, que nada es para siempre. Solo dar y sentir AMOR AHORA.

DIVINIDADES DE LOS MARES

Iguales y tan distintas, bellas y sabias hermanas de alma y vidas…

Cómplices de juegos y de pesadillas, ebrias de verdad y de caricias.

Siempre juntas a pesar de las fronteras, separadas por kilómetros sin distancia, unidas por el hilo invisible y perpetuo del amor.

Hermanas solícitas, hermanas a todas horas, hermanas incandescentes, hermanas insobornables, hermanas diferentes y complementarias. Hermanas que hacen grande y divina la palabra hermandad.

Hermanas que Dios volvió a unir en esta vida a través de mi útero sagrado y delicado, de mi inocencia inconsciente, de mi intuitiva sabiduría y sobre todo del AMOR.

ECHAR RAÍCES

Sentirse enraizado es un alivio para la ansiedad,

te quita los miedos, los hace volar.

Cuando echas raíces te puedes conectar,

con tu yo verdadero con tu esencia real.

Controlas tus palabras, equilibras tu pensar,

sabes que lo que sientes, es verdadero, es genial.

Cuando echas raíces eres un árbol más ❤

DEJADEZ

Me caigo y me levanto, me vuelvo a levantar…

Un presente continuo que no logro parar…

Todo suena a pasado, cansancio, dejadez…

Todo desenraízado, sin red, te dejas caer…

Y lates más deprisa, y respiras y ves, que sólo tu suspiras como por última vez…

El eterno retorno, el absurdo, el bufón

Un sarcasmo absoluto, un vacío, un telón .

VOLAR

Vamos y venimos, como entonces, con más experiencia, con menos inocencia.

Vamos y venimos entre risas y veras, con muchas ganas y mayor amor.

Vamos y venimos sin nadar, volando, atravesando el horizonte dejando atras los penas.

Porque la vida es corta, porque los años vuelan, porque las niñas que érais, son ahora maestras.

DIAS DE DOMINGO

Te despiertas temprano con ganas de vivir

Te sacas las legañas, te miras la nariz

No tienes mucha prisa, todo está por venir

Regalas tu sonrisa al aire del jardín

Te salen muchos ripios, sencillos, baladís…

Eres el rey del mundo, llegó el domingo por fin

EXPERIMENTO

Yo no quiero estar aquí, aquí no hay nada

Todos se fueron. Me dejaron lejos

La luz se apagó, el cielo se hizo denso

El sol que me alumbraba se olvidó un espejo

Yo no quiero estar aquí, aquí no hay nada

Las luces de los faros se ven a lo lejos

Algun día vendran y me iré con ellos

Del lugar de donde vengo, donde yo fui eso:

Faros luminosos, brillantes espejos,

Cálidos lugares, canciones y versos

Todos están juntos, nadie está disuelto

Las voces se unen, los cuerpos son tiernos

No habrá más tristeza, solo muchos rezos

De voces antiguas, de sabios y viejos.

EL PALACETE

Amplio espacio del hogar, hogar de luz y de vida.

Llegaste, hogar, de improviso para apaciguar las penas, para borrar las heridas…

Hogar que te desmelenas, me acoges y me adivinas.

Hogar que estás sólo a veces, que solo me desanimas, pero que cuando estás lleno, sabiamente me cobijas.

¡Ay el hogar de mis sueños, también de mis pesadillas!

Dulce hogar hecho de ensueños, de soledades y envidias.

Hogar sin hijos pequeños, mucho hogar y pocas risas.

Quiero encontrar un hogar que esté hecho a mi medida, donde no me falte nadie, donde no sobre una brizna de verde, de rosas rojas, de almendras y buganvilias.

SURFEANDO

….Y cuando llegue la ola, no la embistas de cara, mejor déjate llevar por ella, acompáñala, aprende a surfear.

Algo así leí en uno de tantos libros de autoayuda que poco ayudan. La experiencia es personal. Cada uno sortea las vicisitudes de su vida como puede. Nadie calza los zapatos de otro, el camino lo hacemos en solitario. A veces, algunos tenemos la suerte de compartirlo y transitarlo en paralelo con otro ser. Seguramente antes de llegar a este planeta así lo habíamos pactado. Tal vez los personajes que representamos la tragicomedia de la vida ya conocíamos todas las cosas por las que íbamos a pasar, todos los problemas, las alegrías, las penas, la familia, los amigos, los enemigos, los padres, los hijos… A lo mejor sólo se trata de aprender a sortear obstáculos, a entender que somos meros participantes de un juego de aprendizaje lleno de pruebas a veces incomprensibles. Quizá es todo tan sencillo que nuestro sinuoso cerebro no puede entenderlo. Y nos pasamos la vida buscando respuestas a preguntas imposibles. La Vida es un regalo, una oportunidad de aprendizaje. Un lugar de experiencias para sanar, en compañía o en solitario, cada uno lo sabe, cada uno es su maestro, su mejor amigo y su peor enemigo. Somos una isla en medio de un archipiélago de seres en busca de equilibrio.

Seguiré surfeando….