Santos, rosarios y altares ¡cuánto daño hacéis a los pobres mortales !
Misas, sermones y flores, coronas para los muertos, sepulcros de los mayores.
Excelsa parafernalia, embriagada de plegarias, boato y rezos eternos, casi siempre muy perversos.
Yo no quiero religiones, ni estatuas, ni comuniones, prefiero oir y mirar mi corazón y tu mar, prefiero subir montañas, escalar cimas más altas y regresar al hogar que es mi alma y tu bondad.
El Amor todo lo puede dijo el Maestro Jesús, salid de las catedrales, él nunca murió en la cruz🙌
Asomas brillante entre los árboles, pareces más grande y más amable pero tras tu resplandor a veces se esconde un fraude.
Luna de noviembre no me engañes, tu cara sonriente oculta tu desaire y si te doy la vuelta, me haces un desplante.
No quiero ser tu esclava, no seguiré mirándote, devuélveme tu cara oculta, destápate y muéstrate sincera, no sigas escondiéndote detrás de tu cara brillante.
El paseo y el relleno, el cine, el tiburón, la heladería sirvent…
Habaneras y recuerdos, el casino, el arroz a banda de ayer..
El olor de mi madre y el color de mi piel que me acerca a mi padre y a mis abuelos también
Es Torrevieja un espejo donde nos mirábamos ayer y hoy paseo por su puerto y me renuevo la piel
Gracias a todos vosotros, lo hicisteis todos muy bien, mis bien queridos ancestros, os honro a todos otra vez desde este querido pueblo que forma parte de mi ser
La espiritualidad es mirar a tu vecino y comprender que su mal humor es causa de su dolor, y no sentirte ofendido. Espiritualidad es que las cosas no salgan como tú deseas y aceptar que así ha de ser para tu aprendizaje.
Espiritualidad es hacerte responsable de tus circunstancias, es no creerte la víctima, es no culpar a nadie de lo que te sucede.
Espiritualidad es vivir en la alegría, o en el silencio, o en el bullicio, o en la tormenta, o en la luz, o en la oscuridad, vivir lo que la vida te propone, sin pretender que sea otra cosa.
Espiritualidad es comprender que si te enfermas, no solo hay que atender los síntomas físicos, sino también ver que emociones no estás gestionando, y atender que lo que hace tu cuerpo es mandarte un mensaje.
Espiritualidad es caminar disfrutando de cada paso del camino, independientemente de lo que te suceda. Es atender las emociones sin identificarte con ellas. Es cuidar tus pensamientos y tus palabras. Es ser coherente y mantener la autenticidad en todos los ambientes y en todas las circunstancias.
Espiritualidad es abrazarlo todo. Es amar el mundo tal y como es, con todo lo que contiene. Sin juzgarlo, sin quejarte, sin poseer.
Espiritualidad es compartir, es estar en paz. Es dejar que cada uno viva como le plazca. Es comprender que nada es real y que a la vez, hay que ser impecables a la hora de jugar la partida de la vida.
Y no hablo de religión, no hablo de dogmas, no hablo de pecados, no hablo de creencias, no hablo del bien y del mal, no hablo de iglesias, ni de maestros, ni de normas. Hablo de lo que late cuando consigues parar y mirar hacia dentro, y te das cuenta de que no tendría sentido la vida, si solo fuéramos materia. Si solo estuviéramos aquí para pasar el rato. Si solo fuéramos un puñado de carne, de vísceras, de arterias. Si solo fuéramos un deseo atrapado en un cuerpo, sin un alma que anhela sentir de nuevo, el amor del que sin duda forma parte.
¿Te gusta ver tu mundo como está? ¿Qué ves cuando miras alrededor? ¿Cómo te imaginas que nos ven desde otra galaxia?
Cuando el ser humano se despierte, ya no verá separación. Ya no juzgará a otro, y lo que vea en otros solo le despertará más amor, más ternura, más de uno mismo. Lo que no miras, no existe.
Un ser humano con conciencia es incapaz de hacer daño, nunca juzgará, siempre respetará, se entregará en servicio y amor a la humanidad sin egoísmo y sin la necesidad de reconocimiento.
«Por sus actos los reconocerás».
Cada uno es libre de elegir su camino. Si uno se aleja, déjale ir, pero cuando quiera volver, mantén los brazos abiertos para recibirle. Cada uno tiene sus momentos. Si te pide ayuda, ayúdale. Si no te la pide, dale su tiempo y espacio, pero que sepa que estás ahí cerca.
A veces, lo que uno necesita es retirarse de un entorno para darse cuenta de lo que realmente necesita. Una crisis requiere un cambio interno y externo.
Cuando el ego está muy dominante, esa persona no puede escuchar, no puede ver la realidad, patalea para tener la razón. No pierdas energía intentando convencerle de que está equivocada. Ella no puede verlo ni reconocerlo. Mantén la postura de la neutralidad. No interfieras. Manos abiertas, corazón abierto, silencio, observación. No entres en dramas y batallas de egos. Busca siempre tu paz. Aléjate y reflexiona. No esperes que te comprenda. Prepárate para recibir sus balas. Según su criterio, tú serás el culpable de sus desgracias. Dale la razón. El tiempo colocará todo y también a cada uno. Es una gran lección y una oportunidad para ir creciendo en la auto-maestría.
Cuando sales de tu zona de confort, creces. Sé una persona auténtica. Sé tú. Sin miedo. No te guardes nada. No presupongas nada. Sé impecable con tus palabras, como dice Miguel Ruiz en «Los 4 acuerdos».
Todo tiene vibración. Lo que sale, siempre viene de vuelta.
A veces uno necesita una situación caótica para moverse.
Respira…
Desconecta de todo.
Respira respira….
Pregúntate qué te está pasando.
Yendo a tu interior, tú Ser te indicará el camino.