Hoy me vestiré de blanco y me ungiré con aceites y prepararé un fueguito con las hierbas más potentes.
Y acariciaré a mis gatos y daré gracias al cielo. Y cuando ocurra el eclipse abandonaré mis miedos.
Mi intuición será infinita, mis dones ilimitados, el poder de mi presencia estará en todos los lados.
Y cantaré y bailaré como hacíamos entonces y las flores olerán aunque se haga de noche.
Porque el sol no se verá en esta tarde sin luna y aunque tú no te lo creas, eso será una fortuna.
Creadores de realidad, preparad todas las cartas, esta noche la maldad no podrá entrar en tu casa.