Es sencilla la palabra, no cuesta de pronunciar
En inglés suena bonita y preciosa en catalán.
En italiano se dice con un salero especial.
Y en francés es como un beso y como un huracán en alemán.
Decir ‘gracias’ con el alma, con el corazón de Dios.
Dar las gracias cuesta poco y te ayudará un montón.
Yo no quiero convencerte, puedes seguir en la rueda,
quejándote por lo malo y pasando de puntillas
por las muchas bendiciones que te aguardan cada día.
Pero si un día te atreves a cambiar esa rutina
y en lugar de andar de morros, regalas una sonrisa…
Si empiezas a dar las gracias por las cosas de la vida.
Por lo bueno, por lo malo, por cada experiencia vivida…
Te aseguro hermano humano que va a cambiarte la vida