Come cuando tengas hambre, duerme cuando tengas sueño. Vístete cómo te guste, canta aunque no tengas tiempo.
Bebe el agua de la lluvia, juega con el sol y el viento, sonríe a las mariposas, baila con los elementos.
El fuego, la tierra, el agua, el éter, la conciencia, el viento…
Disfrázate de tormenta y resuena en el firmamento.
Y sé firme como el árbol y flexible como el cuerpo que camina de puntillas sobre el junco. Resucita de entre los muertos que se pasan media vida pensando en los cementerios.
La vida es para vivirla con alegría y aliento, que total con cuatro días, vale más estar contento.