Valientes mujeres, guerreras perpetuas. Mujeres inmensas de casta y nobleza.
Mujeres sensibles, mujeres eternas. Seres invencibles entre tantas guerras.
Estáis en mi esencia, en mi ser divino. Viajáis por los tiempos, sois luz en mi camino.
Mujeres sin tiempo, mujeres eternas, estáis en mis hijas, vivis en mis nietas.
Hoy os he escuchado, me habláis dulcemente, desde donde estáis entráis en mi mente.
Ancentras divinas, mujeres valientes, seguid sosteniendo la vida inocente.