Luna que estás encerrada entre estas cuatro paredes, déjame ver tu carita, no me abandones a mi suerte.
Estoy aquí aburridita, despierta sin obedecerte, no me quiero ir a dormir no sea que me despierte y ya no estés mi lunita, lunita de mis amores, luna de viejas historias contadas por mis mayores, luna de noches ignotas, la lunas de los misterios, de los cuentos infantiles. Luna de todos mis sueños, luna de mis cicatrices.
Te siento todas las noches aunque no luzcas hermosa, tu luz es tan amorosa que siempre alumbra mi cuarto, por eso luna querida, por eso es hoy que te canto.
Y agradezco que de nuevo vuelvas a venir a verme, no me ababnones lunita, sin ti, pudiera perderme entre tanta soledad, entre tanto desconcierto, entre tanta humanidad que anda sin rumbo y sin tiento.
Quédate hoy con nosotros hasta el final de esta historia, no te apagues mi lunita contigo se está en la gloria.
La espalda se encorva, se arruga la piel. La voz se te aflauta. Te tiñes la sien. Abuelas que fuimos las madres de ayer, hoy somos más libres, más tristes también.
Pero aún haces falta, aún tienes que mucho que ofrecer. Eres amigable, sabia, para todo aquél que quiera escucharte, que quiera aprender de ti, la experiencia, el arte, la fe…
Abuela incansable, aun tienes que Ser y Estar en la tierra, no te vayas mujer. Aún te necesito, aún debo aprender para ser la abuela que hoy tengo que ser.
Agradezco ésta extraña felicidad y expectación que me embarga…
Me doy cuenta de que, pese a no saber dónde se creó éste «virus?, ni si fue con la intención de ganar mucho dinero, o la intención de someternos a todos, o la intención de que nuestros sabios ancianos dejasen de ser una carga para los estados… o vete a saber cuántas intenciones más… me siento feliz de que el tiro les esté saliendo por la culata. De que nos estemos cerrando en banda para proteger a nuestr@s ancian@s. De que los mansos de éste reino les estemos ganando la partida. De que las mujeres, las cajeras del súper, las cuidadoras, las basureras, las agricultoras, las limpiadoras, las sanitarias; todas las personas siempre invisibles, maltratadas, malpagadas, humilladas, esas, sean hoy las imprescindibles para mantener la Vida.
Como mujer hay algo dentro de mí que me hermana con todos esos animales que corren salvajes y alegres, re-ocupando esos espacios que la dolorosa renuncia a mi libertad personal les está cediendo al fin… Y aquí me pregunto si eso de la libertad personal no habrá sido siempre una quimera… un invento que llegué a creerme, como el sueño americano, el hombre que se hace a sí mismo, y tantas ilusiones de yo, triunfante, persona libre, libre de ser y hacer lo que me diera la gana, con libre albedrío y libre decisión pese a quién pese…
En éstos momentos me cuestiono lo que entendí por libertad, y recojo esa llamada que sentí y hacia quién la sentí. Me doy cuenta de que en mi contradicción por fin algo se aclara y se levanta con fuerza y luz.
Yo quería ésto. Quería pertenecer a una libertad más grande. A la del conjunto, a la colectiva, a la de los mansos, a la de tantos y tantos seres que están sufriendo la fictícia y tremenda libertad de los seres separados, que sufren a los libres para explotar, para quemar, manipular, comprar y vender, mentir, inventar, mancillar, someter, humillar. Seres que sufren en sus cuerpos y sus vidas la espantosa codicia de quién jamás sacia su sed de amor. Seres que lloran cada día, soñando aquella otra libertad que presiento nacer en éstos momentos de mi reclusión.
Como mujer, siento que mi cuerpo y el de Gaia han dicho basta. Que la riqueza del mundo no puede amasarse individualmente sobre la explotación de nuestro cuerpo. Que nadie está separad@ de nada. Que esa libertad que ignora lo que pisa, no la quiero. Que mi vida no es Vida cuando está basada en el robo y la ignorancia. Que la Riqueza, el Tiempo y el Espacio nos pertenece a todos los seres de la Creación. La vida es Sagrada, entretejida, colectiva.
Hoy Gaia respira, se adorna, pare, crece, ocupa, se visibiliza. Extiende su Poder con el trueno, con la lluvia, con el fuego, con los virus, en nuestros cantos, en la locura de nuestras resistencias, en la amorosa certeza de que nunca fuimos libres, porque la Libertad solo se siente de verdad cuando está al servicio del Amor, y el Amor es incapaz de excluir a nadie.
Tengo mucho que seguir aprendiendo, y todavía más que desaprender.
Buenas noches, Tejedoras, Hermanas del Sueño y de la Vida. Que éste silencio de Agua estancada rompa en mil pedazos los espejismos de la separación.
La verdadera positividad no surge de la repetición de palabras positivas o de mandar luz a la humanidad cuando tu interior está lleno de oscuridad… Surge de hacer consciente tus sombras, trabajarte tus miedos y enfrentarte a tus demonios personales.
Tratar de mandar luz al mundo cuando tu interior está lleno de sombras y oscuridad, es como tratar de alumbrar el universo con una cerilla. El mundo no necesita tu ayuda ni tu luz. Lo que el mundo necesita es que seas honesto con lo que hay en tu interior y te ayudes primero a ti mismo.
Ayudar a los demás y mandar luz al mundo es una estrategia del ego para evitar sus propios miedos y oscuridades. Es el falso yo el que necesita ayudar a los demás para llenar su vacío interior y sostener su falsa identidad de Salvador, Gurú, Elegido, Buena persona…
Nunca podrás ayudar a nadie si primero no te ayudas a ti mismo. Tus palabras positivas, tus namasté, tus buenos deseos, tu luz y tus oraciones son solo un disfraz místico para aparentar ser compasivo y encajar en el mundillo espiritual.
Es paradójico, pero cuando descubres que eres amor dejas de sentir la imperiosa necesidad de ayudar a los demás; sabes que cada persona es responsable de su propia sanación y respetas el proceso que cada ser a venido a experimentar a la Tierra.
Deja espacio al otro para ser, para equivocarse y para aprender. Porque es desde ese espacio donde surge la sanación y la verdadera ayuda que puedes dar.
Deja de mandar luz al mundo y de ayudar a los demás y empieza a ayudarte primero a ti mismo. No necesitas mandar luz al mundo ni a nadie porque el otro es Luz, porque tú eres Luz, porque todo es Luz, no trates de imponer tu luz a nadie, deja que cada uno descubra y reciba la luz que ya es.
NO HAGAS NADA, no tienes que hacer nada, ni gym, ni fitnes, ni aprender a tejer, ni aprender a cocinar, ni ordenar, ni bailar, nada, solo haz silencio y observa, cómo la tierra se está regenerando, se esta reseteando,nos demuestra que ella es más poderosa que nosotros los humanos, lo que no hicimos por conciencia y por amor ella lo hace por vibración, porque ella sabe de vida por eso no les tocó a los animales morir, o creen que es casualidad, claro que no, no te llenes de pensamientos ni cosas que hacer en casa, ese no es el objetivo.
Solo es observar, sentir como la naturaleza nos enseña y gana por goleada. La tierra nos manda a hacer cuarentena 40, año 2020= 40 Mantente quieto, solo observa, ella nos dará una gran lección y solo los que entiendan de que se trata saldremos victoriosos
Nadie puede con este poder, no seamos omnipotentes y ecoicos, esto es planetario, no un sector, la tierra descansa, se auto-regenera y es más fuerte que tu trabajo, qué tu deseo, que tus anhelos qué tu egoísmo, qué tu vida.
Solo escucha su ritmo, vibra con ella, conecta con su frecuencia y para ello no debes hacer nada, sólo silencio, quédate en tu cueva, con tus pensamientos, con tu aburrimiento, con tu familia y sigue observando, escucha, afuera están los lobos solo si tienes el poder de hablar y ser como ellos podrás sobrevivir afuera.
Todo es adentro, no hagas nada, agarra tu tambor y toca si quieres pero tu mente debe estar libre no ocupada, pues la necesitarás para observar y seguir el ritmo de la nueva vida que nos espera.
Madre tierra te honro, te respeto te pido perdón. Me conecto solo a ti y para ti.
Y un día te conviertes en madre y tu vida cambia para siempre.
Ya no eres la más importante para tí.
Tus prioridades pasan por el bienestar de tu hij@, que es tu bienestar.
Si el/ella están bien , tú estás bien. Aunque no los veas, aunque ya no vivas con ellos.
Desde que nacen hasta que te mueres, porque así ha de ser por ley natural, tu vida está pendiente de la suya.
Y si sufre, tu sufres y si ríe, tu ríes.
Tu sueño, se vuelve frágil y superficial si él no duerme y tu descanso dependerá de su descanso. Así ha de ser para proteger la especie, por amor y por instinto.
Un hilo invisible os unirá para siempre y cuando para tu bien y el suyo, consigas romperlo y trabajar el desapego que os ayudará a crecer a ambos, a pesar de todo, os seguirá uniendo el amor incondicional que ambos os tenéis y que tu derrocharás hasta que cierres los ojos para siempre.
Porque tu hijo/hija son parte de tí, porque los has llevado en tu vientre durante nueve preciosos meses y porque la vida se reconoce a sí misma a través de ellos.
Ciertamente son los hijos de la vida, como decía el sabio, pero también siempre serán tus bebés♥
Pero vamos a ver señores humanos: hasta hace cuatro días nos creíamos responsables del planeta y su destrucción así como sus salvadores. Preocupados por la tierra y el efecto invernadero y por los animalitos que corrían peligro de extinción por nuestra culpa. Éramos los protagonistas absolutos de todo cuanto acontecía en este hermoso planeta azul. Su amo y señor. Dueños de los recursos naturales, explotadores de sus habitantes, consumidores compulsivos y expansivos, depredadores de nosotros mismos, va a resultar que para el planeta no somos tan importantes y que los más indefensos y vulnerables somos nosotros los humanos.
Menuda cura de humildad nos viene a dar este maldito virus, fabricado, inoculado o inventado, pero que está costando la vida a tanta gente que ha conseguido que nos paremos y dejemos de mirar hacia fuera para empezar a mirarnos hacia dentro.
Capaces de lo mejor y de lo peor, somos una especie única y maravillosa que ahora mismo corre peligro de extinción por su propia aceleración descontrolada e inhumana.
Creo que desde algún lugar superior, nos están dando un toque amigos. Un aviso, una advertencia: ¡poneos las pilas humanos! Vuestro mundo no da más de sí, empezad a valorar lo que es realmente importante y daos cuenta de vuestra vulnerabilidad.
Estáis a tiempo de sacar algo positivo de todo esto. La vida vale la pena. En realidad es lo único que vale la pena. La vida es un regalo y no tenemos derecho de echarlo a perder. Nada importa si perdemos la vida, si no podemos disfrutarla, respirarla, caminarla, soñarla, amarla, procrearla, conservarla, traspasarla a nuestros hijos, morirla de vejez y no de enfermedad. La vida es única.
Como la tierra y el agua y el sol y el viento y las montañas y las flores y los pájaros y los rios y la nieve y la lluvia y las tardes de verano y las mañanas de primavera. Como la sonrisa de un niño y la caricia de un abuelo. Como el ronroneo de mi gato y el lametazo de tu perro.
La vida no tiene precio pero tiene todo el valor y creo que a partir de esta experiencia inaudita, peligrosa y desconocida, empezaremos a darle el valor que la vida se merece. Cualquier vida, todas las vidas.
Tenemos la oportunidad de recomponernos como humanidad con la esperanza de ser mejores. Somos todos hijos de la Madre Tierra y del Padre Sol. Nos merecemos vivir amorosamente en este hermoso planeta. Aprendamos a hacerlo.