VIBRACIONES VARIAS

Entre vibraciones varias, recorriendo sensaciones, bostezando entre las tapas, callejeando por los rincones.

Desde que ya no me muevo, ni trasnocho y me meneo, el mundo se me hace extraño y me siento extraterrestre. Contemplo a toda la peña y me vuelvo a hasta mi celda.

No tengo necesidad de salir a pasear, se me hace muy extraño y un poquito innecesario. Me molestan los ruidos, no soporto los graznidos de la gente si ha bebido.

Nunca me gustó la fiesta del comer y del beber, del fumar y del perder la noches en los garitos invadidos de ruiditos y sin poderte mover.

Y cada vez es peor, no me siento ni las piernas, los ojitos se me cierran, prefiero mirar al sol.

Buenas noches Azucena, que duermas bien mi pequeña y cuida tu vibración.

YO VIVO DE ILUSIONES

Pues yo vivo de ilusiones, no sé vivir de otro modo. Necesito la ilusión que alimenta el corazón.

Que me conecta contigo, que me ayuda en el camino. Que nos hace más hermanos y un poquito más humanos.

Siempre vivo de ilusiones, el camino es más liviano. Parece más transparente y un poco menos demente.

De ilusión también se vive, de ilusiones verdaderas, las que creas en tu mente y se vuelven realidad, con un poquito de suerte y mucha mucha bondad.

Te invito a que te ilusiones que alegres tu corazón, la vida es mucho más fácil si vives con ilusión 🌿

PUES CLARO QUE TENGO EGO

Pues claro que tengo ego, vivo en esta dimensión y viaja siempre conmigo, aunque no lo invite yo.

Se hace el muerto, el clandestino, juega conmigo y, a lo mejor, me creo que está dormido y reaparece en un rincón.

Y ya se ha hecho mi amigo, me reconcilio con él, no puedo vivir sin ego y tampoco puede él.

Es una parte de mi y me sirve para mucho, para aprender cada día y para quererme mucho.

Para jugar y llorar, para reír y soñar, para comer y cagar y para resucitar.

Viva el ego amigos míos, el mío y el de los demás.

Ciertamente eres divino, pero te lo has de currar ❤️

NO HAY ENERGÍAS MALAS

Eso dicen los que saben, los que han hecho el camino, los que conocen lo sutil, los sabios, los eruditos.

Que no hay energías malas, que todo sirve, que todo enseña, que la experiencia es eterna en esta bendita dimensión.

Que cuando crees que lo tienes se te escapa el muy rebelde, el equilibrio, el sosiego, la certeza, el desapego.

Hemos venido a aprender y algunos ¡vive Dios que estamos aprendiendo! A fuerza de darnos tortas y trompazos contra nuestros sentimientos.

Aparecen emociones que creíamos resueltas, nos sacuden el orgullo, nos desquician la cabeza.

Tropezamos con las piedras que creíamos olvidadas, nos ahogamos en los ríos que están sucios y sin agua.

¡¡!Es un no parar amigos y tenemos tantas capas!!!

Pensábamos que estábamos limpios y olemos a mierda santa.

Hoy me vuelvo a mi guarida, a los cuarteles de inviernos a curarme las heridas y a hacer un buen reseteo.

Porque me gusta la vida y aún no ha terminado el juego🫶

EXPERIMENTANDO la maravillosa tercera dimensión

Es fácil domar al ego cuando estás solito en casa. Sin intercambiar palabras, ni energías de otras razas.

Es fácil sentirse sabio, tranquilito en tu jardín. Rodeado de buen rollo, de armonía y colibrís.

¡Qué fácil estar sereno! Sin que salte el corazón, cuando no hay mucho ruido, cuando estás solo con Dios.

Pero prueba a dar el salto, a salir de tu rincón, a mezclarte con la gente, a transitar la ilusión de ser uno con el otro, de ser amigo y colega. De escuchar, de oírlo todo sin que afecte a tu sesera.

Sin sacarte de tu centro, sin perder la compostura, siendo prudente y discreto, sosteniendo la cordura, sin que nada te perturbe, sin que te desequilibres. Desparramando armonía por los seres imposibles.

Yo he caído hoy en la trampa, he perdido el equilibrio y me he dado un buen morrón, pero aún me siento viva para sentir en mi cuerpo que soy sabia y exquisita.

Que el amor que por ti siento, Azucena, es eterno e infinito 🫶

QUE NO TE TOMEN EL PELO

Vivimos entre eufemismos, siempre nos toman el pelo. Nos venden bolas de humo disfrazadas de misterio.

Todo brilla y parpadea, todo huele que alimenta, te quieren vender el mundo sin que tú no te des cuenta.

Que no te tomen el pelo, bendito ser inmortal. No se compra con dinero tu salud y tu bienestar.

No juegan limpio, te engañan, te quieren manipular, mientras tú estás muy contento y no te enteras de ná.

Que no nos tomen el pelo, criamos canas, tenemos nietos, cruzamos el Rubicón y a estas alturas, amigo, ya no me vendes tu canción.

Que te lo comas bien frito que yo me voy a otro rincón, donde pueda hablar clarito, sin temor al empujón.

Sin eufemismos, sin cuentos, sin historias ni poesías, yo le hablo a tu corazón, no te vendo hipocresía.

YO NO USO MASCARILLA

Yo no uso mascarilla ni de noche no de día.

No me la pongo en el tren, ni en el metro, ni en el andén.

La mascarilla es un trasto que a mí me da mucho asco. Que no sirve pa’un carajo.

Yo no uso mascarilla, y a mi me da mucha risa, porque a mi nunca me ven, porque paso inadvertida, porque soy tan transparente, tan amablemente ausente que puedo pasar de largo ante cualquier funcionario.

Yo no uso ese bozal que a ti te hace tanto mal, que tapa tu linda cara, que te llena de obediencia y te deja sin conciencia, al servicio de la pseudo ciencia.

Yo no he usado bozal y nunca me he inoculado el veneno del malvado que sólo quiere tu esencia, para tapar su inconsciencia y volverte más esclavo.

Es hora de destapar las caras de los humanos que reclaman libertad.

Es hora de ser coherentes, y no hacer caso a esa gente, que están más muertos que vivos y que no son mis amigos.

Quítate esa mascarilla y empieza a reclamar tu vida, a sentir tu libertad, a abrazar a tu vecino, a besarte con tu amigo, a ser un SER de VERDAD.🫶

EL TIEMPO DE LAS ABUELAS

Por las tardes, antes del anochecer, en ese rato inconcreto donde no hay nada que hacer, más que pasar bien el tiempo, yo me acuerdo de mi abuela, la que cosía y cantaba y sus penas aliviaba.

El tiempo de las abuelas que vestiditas de negro, enjutas y encorsetadas, preparaban la merienda cuando volvías de la escuela.

Escuchábamos la radio junto a ellas y, sin entender casi nada, nos tragábamos historias de mujeres maltratadas.

Y las abuelas cosían, algunas mientras lloraban, porque se quedaron viudas por las guerras amañadas. O porque sus maridos, a fuerza de trabajar, se habían muerto de frío, de asco o de enfermedad.

Las abuelas de mi infancia eran abuelas muy sabias, tenían muchos redaños y muy pocas esperanzas. Pero nos dieron amor, calor, humor, ricas papas, nos dieron su corazón y os llevamos en el alma.

Gracias austeras abuelas, de los tiempos de postguerra, honramos vuestro camino y sanamos el destino para que, jamás mañana, ninguno de vuestros nietos vuelva a sufrir tantas desgracias.

TE VOY A CONTAR UN CUENTO

Te voy a contar un cuento, un cuento corto, bonito, sincero.

Un cuento para adultos que se sienten pequeños.

El cuento de las ‘labus’ que creen en los misterios, y que viven la vida sin miedo a fracasar.

Un cuentito fresquito, que no produzca sueño, que aligere el verano y caliente el invierno.

Un cuento que te ayude a mirar como un niño, con mirada inocente y certeza total.

Donde brujas y duendes, y gnomos y princesas, bailan las danzas viejas de la sabiduría ancestral.

Te cuento que me siento volar, soy un cometa de colores eternos, con música celestial.

Te cuento que, de noche, cuando no tengo sueño, me meto en tu cerebro y te invito a bailar.

POR TODOS TUS POROS

¿No te pasa que notas la energía por todos tus poros?

¿Que de pronto y sin motivo se acelera el corazón, se te emborracha el ombligo, te desborda la intuición?

¿No sucede que te sientes de pronto un poco superior?

¿Que estiras más el pescuezo y poniéndote derecho, se te ensancha el corazón?

¿Te percatas que hablas menos, y con mayor proyección? ¿Qué los nombres y los verbos salen menos de tu boca? ¿Y no te sientes idiota, sino muchísimo mejor?

Por los poros de mi cuerpo canturrea un ruiseñor, se contorsiona un jilguero, se adormece un picaflor.

Una abubilla me visita en mi momento mejor y golondrinas chiquitas se ponen el bañador y en mi piscina bonita se bañan sin ton ni son.

Es la fiesta de la vida que, hoy en todo su esplendor, te dice que estás en racha, que lo haces cada vez mejor.