Aprendiendo a callar cuando las palabras enredan.
El difícil arte de lidiar con tu ego temeroso y chantajista. El ego ‘chafa-guitarras’ y ‘quita-ilusiones’.
Esperar a que amaine, a que se desactive, a que se canse, a que se aburra de tanta negatividad…
Descubriendo qué sucede cuando lo evitas, lo ignoras, lo ninguneas.
Recuperando la armonía sin hacer nada más que esperar y confiar en tu parte luminosa. En tu verdadero Ser. En el Amor inquebrantable de tu compañero de camino. Agradeciendo su generosidad. Recuperando el equilibrio que no es tedio, sino Paz. Silencio. Amor. Luz.

Animal de poder que me acompañas en la noche oscura y me haces dormir y recuperar mi energía. Gracias por ser mi guía y mis ojos, gracias por abrirlos a la intuición y enseñarme a confiar. Gracias por prestarme tus alas para re-emprender el vuelo hacia la libertad.
Cuando sientes que lo mejor es dormir.
Eres a la vez verbo y sustantivo.
Escuela pública, escuela laica, escuela diversa, integradora, multilingüe. Escuela de colores y sabores diversos como diversos son los niños inmigrantes que juegan y aprenden y se integran en nuestra cultura. Escuela que no separa por género como la escuela de mi generación, que no obliga a ir a misa, que no cultiva el miedo al diferente. Escuela sin uniformes, sin consignas, sin ejercicios espirituales….
Humanos sin derecho a vivir, humanos sin libertad, humanos deshumanizados, humanos robotizados, humanos…
Hospitales, clínicas, consultas, centros sanitarios que deberían prevenir la enfermedad y que sólo la perpetúan. Mal llamados centros de salud.