Hoy veinte de julio de dos mil veintitrés, sostengo firmemente que dos más dos son tres.
Que la luna no brilla, que el sol no te va a quemar. Que lo cuestiones todo antes de comulgar con ruedas de molino, con zapatos de cristal.
Que nunca jamás nadie nos contó la verdad. Que vivimos inmersos en total dualidad.
Nos mintieron en todo y a mi no me da igual, y ya dudo de todo, sólo yo soy verdad.
Construyo desde dentro mi sagrado grial, lo guardo , lo custodio, lo comparto contigo.
Juntos hemos creado este nuevo camino, la vida de mentira la dejamos atrás.
Y esta noche de julio, le propongo al destino que nos abra la puerta de mi Agartha ideal.
Que me muestre por fin el Edén prometido, que sostenga mi vida con sagrado maná.
Llegados a este punto, te propongo querido que, juntos de la mano, volemos al lugar de los sueños perdidos, de los cuentos que nunca nos pudieron contar.
Y desde allí, creemos un mundo más bonito, un mundo de Amor puro e incondicional.
Paz y calma en esta noche sin estrellas y sin luna, sin ganas para dormir, con dolor en las entrañas. Mi nieto llora a su madre y yo lloro esta locura.
Paz y calma hay que encontrar para lidiar la torpeza de una jueza y de un lugar lleno de absurda inconsciencia.
Paz y también mucha calma, hija mía has de tener, la ocasión la pinta calva, la sabrás aprovechar, paciencia, fe y mucha calma para poder torear este toro tan bravío enajenado mental.
Paz y calma y confianza en ti y en tu hijito sabio. La vida te pone a prueba, no temas, es poco rato.
No entiendo mis torpes versos, pretenden ser compasivos, yo sólo quiero que pase esta larga noche de estío.