No hay gatos en Venezia, se han ido a otro lugar. Ellos no tienen branquias y no saben nadar.
En Venezia no hay gatos, han huído de aquí. Prefieran las montañas, el campo, mi jardín.
Ellos limpian y sanan, son los reyes del astral. Y el astral en Venezia rezuma demasiada humedad.
Por eso aquí a los gatos no les gusta vivir. Tendrían demasiado trabajo si estuvieran aquí.
Son muy listos los gatos, no se quieren cansar. Los gatos en Venezia morirían de ansiedad.