La vida de María Elena fue de lo más emocionante, desde que llegó a este mundo no dejó de entusiasmarse.
Tenía tanta emoción tantas ganas, tanta fuerza, que buscaba y rebuscó sin darse ella mucha cuenta de que lo que iba buscando lo tenía aquí a la vuelta.
Y estudió mucho y de todo y no paró de aprender, hasta que un día de pronto se cansó de tanto saber.
Y descubrió que lo que sabía no le servía de mucho y empezó a desaprender los sermones de los sabios que creían que sabían más que nadie en este mundo.
Descubrió que poco o mucho todo estaba en su interior y recuperó la fuerza y su más pura intuición.
Y empezó a sentirse bella y a saberse sabedora de todo y de nada al tiempo, del ocaso y de la aurora.
Lo importante es la intención repetía a todas horas, y el universo la rodeó de amapolas🏵️🏵️🏵️🏵️🏵️🏵️🏵️🏵️🏵️🏵️🏵️