DESDE LA AZOTEA

Y te asomas a la azotea de la vida y el viento del norte te azota en la cara.

Respiras, recuerdas que la misma circunstancia nunca se repite, ni las mismas caras.

Tu historia es personal e intransferible, los amores y odios no se heredan. Y nunca aprendes de tus mayores. Cada uno tiene que caminar su senda.

Cuando envejeces, piensas más en tu madre, en tantos desencuentros y miserias, en las conversaciones inacabadas, en el abismo generacional y en el profundo amor con el que la recuerdas.

Y la ves en tus manos y en tus canas y en cada arruga te pareces más a ella. La imaginas anciana y siempre bella, pero ella nunca quiso hacerse vieja.

Y es que la vida trae las cartas marcadas y no se puede regresar al ayer. Sólo aceptar y mirar el mañana, con la seguridad de que lo hiciste bien ayer.

Al menos lo hiciste como tu alma anhelaba, con tu corazón latiendo a flor de piel, con tanto amor como supiste, con la misma esperanza hoy que ayer.

Una vida a veces se hace corta para entender a todos los que te aman, así que ámalos igual sin entender.

LA ACCIÓN DE LA INACCIÓN

Aprender a no hacer nada no es holgazanear. Aunque la mente lo intente no te dejes apabullar por sus mensajes hirientes.

No hacer nada es hacer más si estás consciente, si eres consecuente, si unificas tu pensar, con tu hacer y tu decir. Y te sientes respirar hasta el fondo, sin sufrir.

No hacer nada es meditar, y en estos convulsos tiempos, vale más no dar palos de ciego.

Noticias de aquí y de allá…

Empieza a diseccionar la realidad que se ofrece como si fuera verdad.

Parece que nadie sabe lo que tiene que pasar, lo cierto es que el sol de tarde dentro de un rato se irá y mañana volverá a alumbrar en tu ciudad.

Mientras no se oscurezca el sol, seguiremos el camino, escucha a tu corazón, ese es tu único destino.

MI PASIÓN

Allá por el siglo pasado se despertó mi pasión, de la mano de mi padre que supo poner el bombón en mi boca de inocente niña con ilusión.

Y yo solita elevé a los altares un oficio apasionante, que se ejecutaba a oscuras, de incógnito, sin estandartes.

Un oficio de artesanos, apasionados amantes de la actuación, de la radio, del cine y de todas las artes.

Y no supe mesurar mi pasión desmesurada y sublimé una profesión que hoy no vale casi nada.

Y no fue culpa de nadie, ya se sabe que los tiempos cambian y lo que ayer era ley hoy no sirve, ni hace falta.

Acomódate al presente, no sublimes casi nada, nada vale más que tú, no le des tanta importancia.

Un trabajo es un trabajo. La vida es otra cosa, hermana, la magia la tienes tú, no está en ninguna pantalla.

LA CALMA MENTAL

Shhh! Cállate¡! Y…

Respírate, cuídate, aliméntate, mímate, duérmete, hazte el amor, relájate, enamórate, ríete, escúchate, háblate, baílate, abrázate, bésate, tócate, suspírate, consuélate, acaríciate, compréndete, enternécete, apacíguate, peínate, báñate, bebe agua, descansa, medita, haz ejercicio…

Y después habla con los demás.

IMPERTURBABLE

Aparentemente imperturbable, como la naturaleza, como el mar en calma, como el campo en primavera, como la música suave, como el cielo estrellado en una noche de verano, como el sol que sale y se esconde aparentemente siempre igual.

Aparentemente imperturbable porque en realidad todo cambia y se mueve y muta y se transforma de un modo sutil o bruscamente, como deba de ser en cada momento para el mayor bien, que diría mi buen amigo, para que el equilibrio se restablezca, para respetar y honrar las leyes universales.

Todo cambia y se transforma y así sigue cambiando y trasformándose in eternum mientras los humanos cortos de vista no ven más allá de sus narices.

Infinita y eternamente el Amor se expande y nos invade para siempre, por siempre.

Para ti, para mí, para todos los hombres de buena voluntad.

Y SE PASA LA VIDA

Y ya no tienes tiempo de decir los «te quiero» que se quedaron dentro.

Y se pasa la vida y no usaste las sonrisas, ni diste los abrazos que ellos se merecían.

Y se pasa la vida y sientes que te faltan los días y las noches que se gastaron sin causa.

Y se pasa la vida y se hicieron mayores y te parece mentira que tengas tantas canas.

Y te miras la cara y aun te reconoces y miras más adentro y puedes ver tu alma.

Y te ves como siempre, tal vez un poco más cansada, y se nublan los ojos y se cae una lágrima. Por suerte siempre hay una gato dispuesto a rescatarla.

Y la vida se pasa y sientes los errores, y quisieras haber nacido sabia para empezar de nuevo y saberlo casi todo y tener la intuición más despierta, más clara.

Pero es así la vida y al final a todos nos pasa, sales al escenario sin ensayos. La vida es un estreno sin pausa.