Muerte de las uñas
Muér-de-te-las
Saca tus fantasmas
Échate a volar
Controla tus nervios
También tu ansiedad
Nada será eterno
Ni esta soledad…
La noche es muy larga
La mañana más
Muérdete las uñas
Sólo una vez más

Muerte de las uñas
Muér-de-te-las
Saca tus fantasmas
Échate a volar
Controla tus nervios
También tu ansiedad
Nada será eterno
Ni esta soledad…
La noche es muy larga
La mañana más
Muérdete las uñas
Sólo una vez más

Tantos nombres para nombrarte, tanta ignorancia para comprenderte, tanta vanidad para querer salvarte, tanto orgullo para querer dominarte.
Tu eres sabia madre, eres perfecta. Te equilibras y te regeneras. Nos conectas con nuestra esencia eterna y aprendemos de tu coherencia.
Sea con nosotros para siempre tu presencia y no nos dejes caer en la inconsciencia.
Oh¡ sabia madre de vida y de belleza que a todos los seres tu alimentas, enséñanos a volar y a ser como una estrella para que te acompañemos en tu ascensión etérea.
Gaia perfecta, Amalur eterna, sagrada Pachamama, querida Madre Tierra

En esta noche lunática te busco María Asunción
Entre tantos abalorios y tanta indisposición
Me asaltaron los fantasmas, te abandoné por error
Tuve demasiado miedo, no supe hacerlo mejor
Hoy siento que soy la misma ingenua María Asunción
Quizás un poco más sabia, tampoco lo diré yo…
Mi nombre es un estandarte, un orgullo, una obsesión
Fui la madre del más grande, no renuncio a tal honor
Te siento otra vez de vuelta mi dulce María Asunción

🙌Agradecida a mis padres por darme tan bello nombre
Voy de camino por el camino.
Mis pasos me guían, también mis latidos.
Voy acompañada de mi compañero de camino. Él es mi amigo y también mi enemigo, pero juntos formamos un buen equipo.
Somos unos locos, comemos el sol y bebemos el vino, sabemos muy poco y somos chiquitos.
Apenas crecimos y ya concebimos.
Ensayo y error. No hay tiempo mi amigo.
La vida se vive a golpe de error.
Somos imperfectos y somos divimos.
Nos amo, mi amigo🍏

Se movía como loco, como si supiera que estaba en el paraíso
Nos regalaba su movimiento para decirnos que estuviéramos tranquilos que estaba dispuesto a vivir.
Que se había armado de valor y había decidido experimentar la vida.
Que intuía lo que le esperaba y aún así no tenía miedo, era una guerrero de luz, un alma vieja y sabia que venía a por todas.
Nos invadió la emoción y empecé a sentir devoción por ese ser pequeño e indefenso que se estaba formando para la aventura de la vida.

Se desvanece tu voz por los recovecos de mi memoria. Esa voz característica que tantas emociones me provoca.
Te echo de menos papá y no sólo en las películas…echo de menos tus manos, tus ojos, tus no caricias…
Te busco en todos los hombres y te espero cada día a la vuelta de la esquina.
Pero tú nunca apareces, te fuiste una tarde tibia, a recorrer las estrellas junto a tu Asunción querida.
Esperadnos en los cielos, disfrutad de la delicia de contemplar a tus nietos, tus biznietos y tus hijas…
Son ellos los que ahora asoman poco a poco, de puntillas…y me recuerdan que la siguiente soy yo.
Hazme sitio en tu película que igual la doblo contigo desde una estrella vecina.

Observando, contemplando el absurdo
Notando las soledades de los que pasan, las seguridades de los que hablan, las bondades de los que callan…
Visitando lugares comunes que no se parecen a cómo los recordabas.
Esperando lo inesperado. Soñando con Ítaca…
Me pasaría el dia escribiendo para sanar mi alma🦋

Aún recuerdo ese 15 de septiembre a mediados de los 70. Llovía a cántaros. El dictador acababa de morir en su cama. Y yo estaba a punto de empezar el curso de C.O.U. que me abriría las puertas de la edad adulta.
Nunca he dejado de tener esa sensación de terror ante lo nuevo, ese miedo ante lo desconocido que te paraliza y en mi caso particular somatizaba con un colón irritable que me ha jugado muy malas pasadas hasta hace poco.
Septiembre también es un mes de despedidas. Mi madre y mi padre se fueron en septiembre, como si se hubieran puesto de acuerdo, como si quisieran mostrarme que la vida es eso: principios y finales eternos.
En septiembre empieza el año de nuevo. En septiembre los niños vuelven al cole con todos sus miedos y todas sus ilusiones. Septiembre es un regreso a la cotidianidad después de los días de desenfreno gastronómico y playero.
Septiembre te ancla a tierra y te recuerda que necesitamos esa costumbre que nos da seguridad. Nos entran ganas de cuidarnos, nos hacemos propósitos que duran lo que dura el mes y oteamos el año con la perspectiva de un otoño distinto y único.
Necesitamos los ciclos de la vida. Somos cíclicos, humanos entre el caos y el equilibrio.
Septiembre es un regalo. Aún hace buen tiempo, el día es todavía largo, tenemos uvas e higos y ganas de volver a empezar.
Que no nos falten las ganas de volver a empezar.
Gracias septiembre.

Hoy me oí latir el corazón y supe que estaba viva
Y me invadió la ilusión y me hice compañía
Me descubrí poseedora del aire, el fuego y la vida
Pude controlar mis aguas, mis emociones, mis días
Hoy oí mi corazón y me amé más todavía

Soy autónoma me digo y al minuto me desdigo, no me gusta que me leas sin que entres en mi sitio.
Prefiero que te lo curres, que pienses que sea bonito, que no te aparezca siempre junto al correo del vecino.
No quiero esperar de nadie, quiero ser auto-infinito, atravesar las montañas sin cayado, sin abrigo.
Y ser como aquella estrella que siempre brilla bonito, aunque ya nadie la vea, aunque haya desaparecido.
