Hay engaños y mentiras, medias verdades y reseteos. Hay mala fe e intereses, control y brindis al sol. Hay desinformación interesada y mentiras piadosas. Hay mala fe y mala praxis y protocolos de muerte.💉
Pero también hay sonrisas e ilusiones y canciones. Y ganas de libertad y abrazos de mil colores. Y hay mucha fe en el futuro y muchos sueños comunes.💫
Nos engañan desde niños, pero salimos inmunes. Eres el rey de la fiesta. Tú eres el rey de esta noche. 👑
Tú eres tu dueño y señor. No le debes nada a nadie, ni siquiera al Niño Dios.
Eres bueno, eres valiente, creador de tu realidad. Eres fuerte, ser humano, lucha por tu libertad.🌿
Y recupera tu vida y empieza a manifestar. Eres un Dios encarnado, despierta y echa a volar🦅
María Elena veía el horizonte como un mar en calma. Había librado ya muchas batallas y no le daba miedo el futuro. Había vivido ya muchas vidas y no temía la muerte, puesto que no creía en ella.
María Elena estaba tranquila, disfrutando de su compañía. Se amaba a sí misma y su corazón lleno de amor para dar, no le cabía en el pecho.
Conocía el poder sanador del Amor y la grandeza de ser agradecido. El agradecimiento atrae bendiciones infinitas y María Elena lo sabía y lo practicaba a diario.
Había llegado al grado de madurez suficiente para aceptar lo que no podía cambiar con paz y serenidad. Y cambiar sin esfuerzo, pero con eficiencia y alegría, lo que estaba en sus manos.
Se había propuesto practicar la gentileza consigo misma y con los demás, aunque a veces le resultara difícil, sobre todo con seres oscuros y amargados.
María Elena estaba alcanzando un grado de conocimiento de si misma, de sus emociones, de sus sentimientos, de su ego…y si continuaba asi se convertiría en un ser humano sabio.
La enfermedad es un desequilibrio, un estado para aprender, un momento para conectar contigo.
Cuando enfermas el tiempo se para. El dolor te paraliza, y el descanso se impone…
Enfermamos porque nos desequilibramos energéticamente, porque bajamos la guardia, porque nos dejamos ‘contagiar’ de energías discordantes.
Preservar la energía ante los vampiros energéticos es imprescindible. Estamos rodeados de ellos, nosotros mismos podemos serlo en algún momento: ver siempre el lado negativo, quejarnos constantemente, no ser agradecidos, estar llenos de miedo…
Preservar la energía positiva es un trabajo diario. Agradecer una rutina necesaria. Ser optimista. Sonreír ante la adversidad. Buscar el lado bueno de las cosas…
Cuida tu energía para mantener la salud. Toma tiempo para ti, para descansar. Haz ejercicio. Come poco y saludable. Y sobre todo no dejes de agradecer, hasta por el vampiro energético que anda chupando tu energía. Él también es un maestro.