Entre el orégano y el puerro, si quieres te explico un cuento:
Nos espera el mismo cielo.
Dos gallinas, un huerto y mucho discernimiento.
Salir de ese laberinto de consumo y sufrimiento.
Recuperar la memoria de cuando éramos niños despiertos.
Agradecer el momento, el bueno, el malo, el incierto…
Soltar los resentimientos, perdonar hasta a los muertos.
Vivir en paz contigo mismo y abandonar el victimismo.
No quiero darte consejos, no soy coach ni profesora, no vendo cursos de yoga, ni aceites, ni alfombras voladoras.
Escribo lo que experimento, lo que pienso y lo que siento. Y procuro respirar, para poder separar la emoción de la verdad.
Todo está bien como está. Yo ya no miro hacia atrás.
Buen camino compañero, nos espera el mismo cielo.