Con la barriga vacía, a la cama sin cenar. Regurgitando la vida que no me puedo tragar.
Recogiéndome temprano para poder meditar. Aprendiendo a darme amor, sin tenerlo que implorar.
Enciendo mi difusor y me dispongo a pensar. Los ojitos se me cierran, el corazón late más.
El estómago se alegra de no tener que librar tantas batallas y afrentas, tanta papa, tanta sal. Tanta comida indigesta, tanta emoción, tanta falsa vanidad.
A la cama sin cenar, se aligera la intuición y se me alivia el riñón. El hígado sufre menos y el alma me habla de amor.
Es de noche y no me duermo y me tengo que dormir, pero pienso y me desvelo y me canso de fingir que me duermo y no me duermo y me tengo que dormir y cuanto más lo pretendo menos sueño me entra a mi.
Y es de noche y no me duermo y doy vueltas al cojín, me levanto y me desvelo y me pongo un calcetín.
Y me canto y miro al techo y me tomo una infusión y entre bostezo y bostezo se me pasa el malhumor.
Y es de noche y ya es muy tarde y me tengo que dormir y quiero soñar los sueños que me ayuden a sentir que aunque siga aquí despierto, nunca me voy a morir.
Y al final me rindo al sueño y se acaba el folletín
Ya es de día, estoy despierto, la noche pasó por fin.
A pesar de los pesares, de las noches de tormenta, de los males que te acechan, de las mil calamidades.
Siempre es bella nuestra vida si la miras con amor, si reconoces sus sombras, son para tu bien mayor.
Es bella cuando la aceptas y aprendes de la situación. Cuando te rindes y aflojas el ego, cuando sueltas el control.
La vida es bella si sabes sonreir sin ton ni son, si agradeces lo que comes y bendices tu condición de ser humano y divino. Eres amor, puro amor.
Mira el lado de la vida que te conecta con Dios. Con la luz y la alegría, con la fe y el corazón.
La vida es bella, mi hermano, cuando la miras con ojos puros, limpios, sanos. Los ojitos de ese niño que un día descubrió el sol y se subió en una nube y nunca más se bajó.
Carita de zanahoria, cuerpito de coliflor, se te ha pasado la vida con el mismo camisón. No se estropea la ropa, como me estropeo yo. Mi cuerpo se descompone, mi ropa huele a almidón.
Los minutos y las horas, los días que se suceden forman una orquesta rara, una sinfonía perenne.
Hoy es lunes, luego viernes, ayer verano, hoy diciembre.
Antes tuve el pelo largo, hoy tengo canas en las sienes.
Y me miro en el espejo y busco a mi niña chica que se escondía del mundo, que pasaba inadvertida. Y la busco y no la encuentro y me la llevo a dormir, esperando que en mi sueño se aparezca en mi jardín.
Y me miro y me doy besos, y me parece mentira que me quepa el camisón que ayer mismo me ponía.
Con el que me hice mayor, soñando que me dormía, con el que tuve a mis hijas creyendo que te quería.
Carita de zanahoria se me pone cuando pienso que se han pasado los años y yo sigo el mismo cuento. Buscando la caracola que perdí en aquel colegio, donde las monjas rezaban y yo me creía sus rezos.
‘Caminante son tus huellas el camino, nada más, caminante no hay camino, se hace camino al andar’ dice un poema del maestro Machado.
La vida es ese caminar que no puedes dejar de andar, donde no puedes volver la vista atrás, donde cada paso es el resultado del camino recorrido, pero también cada paso puede ser el comienzo de un nuevo camino..
Ni religiones, ni curas, ni políticos, ni cuentos, ni médicos, ni maestros, ni padres, ni amigos eternos.
Una semilla estelar, venida de otro planeta que decide experimentar…¿el karma?
Sólo tú tienes la respuesta.
Traes todos los instrumentos, los ingredientes precisos, para cocinar tu plato, para tocar el concierto más divino.
Pero nos perdemos en el intento.
Y nos llevan al colegio y creemos que tenemos que ganarnos el sustento con el sudor de la frente y perdemos nuestro divino tiempo en la rueda del hámster que da vueltas in eternum.
Tú creas tu propio karma, tú matas tu propio sueño, tú entregas tu tierna vida al carcelero perverso.
Deja ya de alimentar tanto horror y tanto miedo. Tú eres el dueño de tu vida. Tú eres Amor eterno.
Eres Dios mismo encarnado disfrutando este momento, experimentando el misterio de vivir aquí encerrado gozando con este cuerpo.
¡Mírate hermano! Y respira. Libera tu ser perfecto de esta matrix de mentira. Despierta de este mal sueño.
Romancillo de Mayo
Por fin trajo el verde Mayo
correhuelas y albahacas
a la entrada de la aldea
y al umbral de las ventanas.
Al verlo venir se han puesto
cintas de amor las guitarras,
celos de amor las clavijas,
las cuerdas lazos de rabia,
y relinchan impacientes
por salir de serenata.
En los templados establos,
donde el amor huele a paja,
a honrado estiércol y a leche,
hay un estruendo de vacas
que se enamoran a solas
y a solas rumian y braman.
Los toros de las dehesas
las oyen dentro del agua
y hunden con ira en la arena
sus enamoradas astas.
Remudan los claros ciervos
su cornamenta arbolada
igual que un ramo de rayos
y una visión de navajas.
La cabra cambia de pelo,
cambia la oveja de lana,
cambia de color el lobo
y de raíces la grama.
Son otras las intenciones
y son otras las palabras
en la frente y en la lengua
de la juventud temprana.
Los celosos chivos pierden
entre sus dientes sus barbas:
se rinden a cabezazos,
se embisten y se maltratan,
y en medio de los ganados
mueven, lo mismo que espadas
rabiosas y deseosas,
lenguas amantes y patas.
Van los asnos suspirando
reciamente por las asnas.
Con luna y aves, las noches
son vidrio de puro claras;
las tardes, de puro verdes,
de puro azul, esmeraldas;
plata pura las auroras
parecen de puro blancas,
y las mañanas son miel
de puro y puro doradas.
Campea mayo amoroso;
el amor ronda majadas,
ronda establos y pastores,
ronda puertas, ronda camas,
ronda mozas en el baile
y en el aire ronda faldas...