Estoy aprendiendo a andar por el camino de en medio, sin hacer mucho ruido, despacito y sin parar.
El camino que recorro es cada vez más tranquilo, aceptando que los baches son parte del caminar.
Un caminito de rosas con sus espinas preciosas. Pinchan y si te descuidas hasta te pueden matar…
Por eso camino lento, con precaución y sosiego, me acomodo con la sombra que voy creando al pasar.
El camino de los días en los que aprendo un poquito de cada ser que visito, de cada nuevo lugar.
Soy un caminante viejo, no obstante pido consejo, tu camino es hoy mi espejo, somos camino al andar.
Es el camino de en medio, un caminito discreto porque sabe que, sin duda, es importante llegar.
Sin hacer mucho ruido, sin querer llegar primero, ‘caminante son tus huellas el camino y nada más’.