Y mientras cae la lluvia, suave y mansamente, agradezco a la vida y controlo mi mente.
Me miro para adentro y escucho los latidos, le digo al pensamiento ‘no te quiero conmigo’.
Y mientras cae la lluvia, me siento despacito para no molestarla mientras llueve un poquito.
Las flores se refrescan, la tierra huele a vida, la lluvia es un regalo que espero cada día.
Bendita seas mi lluvia que aligeras mi mente de densos pensamientos que amargan el presente.
Bendita y añorada, te haces de rogar. Llueve mucho, querida, llueve un poquito más.