EL CEREBRO: ESE DESCONOCIDO

Nada sabemos de ti, ni de tu comportamiento,

en estancos compartimentos pareces vivir feliz.

No obstante eres un extraño, no te muestras, no te asomas,

habitas cual las palomas, en la azotea del barrio

Y allí cual vulgar canario, nos cuentas una retahíla de cosas tan descosidas, que no entiende casi nadie,

Cerebrito eres maestro en hacernos un desaire.

No entiendo tus movimientos, no alcanzo a saber qué quieres,

No comprendo tus anhelos, no juzgo tus padeceres.

Pero no me hagas sufrir, déjame vivir en paz,

No te hagas el incapaz y aprende a vivir sin mi.

LA CULPA

Ese incordio, esa basura, esa pérdida de tiempo. Sentir culpa es una tontura que te oxida hasta el aliento.

Y no te sirve de nada y te baja la frecuencia y te hace ser una caca y le das a todo vueltas.

La culpa se la inventaron para hacernos la puñeta, inquisidores frustrados por no ser sabios, ni estetas.

Culpa que estás en los cielos, no vengas a este planeta, que yo ya tengo bastante, con mis noches sin estrellas.

No necesito tenerte, no vengas a molestar, ya no eres bien recibida, déjame pues de incordiar.

Eres culpa tan perversa que a veces hasta te he de amar. Muéstrate sin disfraz, ni máscaras, como esa culpa tenaz que me agarrota la vida y no me deja respirar.

Sal ya de mi vida culpa, contigo no he de lidiar. Soy responsable, amorosa y eso ya me ha de bastar.

PARA EL MAYOR BIEN

Te despiertas y agradeces por otra mañana bella

Y alzas los brazos al sol mientras miras las estrellas

Y le guiñas un ojito a tu colega del alma

El que conoce tus cuitas cuando te vas a la cama

Te conectas con tu rayo, visualizas su color

Y así muy poquito a poco, aparece tu Ser Superior

Ese que a veces se esconde entre egos y temores

Ese que siempre responde entre jazmines y olores

Y aprendes a respetar los ciclos de tus amores

Los tiempos de los demás, los fracasos, los dolores…

Todas las cosas pequeñas que a veces hacemos grandes

Las cosas muy importantes, las nimias, las inferiores…

Aprendes que todo pasa para crecer y aprender

Para experimentar lo que nosotros mismos quisimos antes de nacer

Aprendes a suavizarte, a tratarte con cautela

a no hablarte nunca mal

a cuidarte ante cualquiera

Aprendes, y nunca es tarde, que la vida vale la pena

Que aquí vinimos a amar

Que eso sólo es lo que cuenta♥

REMAR CONTRACORRIENTE

¿Por qué te empeñas en remar contracorriente?

Surfea encima de las olas y será más suave tu travesía.

Acompaña al sol desde el orto hasta el ocaso, no al revés. La vida tiene su equlibrio, si no lo respetas, no te respetas, te maltratas.

¿Por qué te complicas la vida, querida alma viajera y divina? Te lo has puesto tan difícil que es muy cansado el viaje y necesitas mucha gasolina.

Llegará un día en que sueltes lastre y aligeres peso y ese día viajarás ligera de equipaje, con tu esencia por bandera, sin mirar ya más el suelo.

El día en que no te pesen las mochilas del pasado, le sonreirás a la vida y te reirás de soslayo de todas las zancadillas que tú misma le pusiste a tus zapatos.

A LA CONTRA

Duérmete al sol, háblale al sol, saluda al sol! Sin cremas cancerígenas, ni miedos, ni temores.

Báñate desnuda en la mar pura y bébete su agua sanadora y transmutadora.

Come huevos de gallinas sanas y vegetales sin pesticidas. Dúchate poco con geles industriales y duerme en el silencio de la noche estrellada.

No mates animales si no es que te mueres de hambre, ni comas comida envasada si no la envasas tú.

Háblale a las plantas y cómete las flores. Juega con los pájaros y acaricia a los gatos.

Escucha tu respiración y dale las gracias a tu corazón por sus millones de latidos.

Descúbrete como el ser humano maravilloso que eres y no entregues tu poder a nadie. Aprende a ver con tu tercer ojo y a oir con tu amorosa intuición.

Ve contra corriente, surfea la realidad, eres inmortal amigo. Nadie te lo dijo y tú lo has olvidado.

DESAPRENDIENDO

Y llega un día en que empiezas a desaprender y te vacías de conceptos y preceptos y no das por hecho nada y no supones ni presupones.

Llega un día donde no tienes dudas, ni más ganas de saber cosas que no te resuenan.

Llega un día en que tienes la certeza de que lo que soñabas era cierto, de que lo que anhelabas se podía convertir en realidad, de que lo que deseabas de corazón era factible y bello y bueno y amoroso.

Llega un día en el que el miedo que te acompañaba siempre, se desvanece, en el que la rabia se diluye, en el que la culpa se debilita y la tristeza desaparece.

Y llega un día…, y no llega casualmente, porque es un día buscado, trabajado, reclamado, solicitado a tu Ser Superior, a tus Guías, a tus Ángeles, a todos tus Guardianes y Protectores.

Llega un día donde empiezas a vislumbrar la Libertad y sólo tienes Confianza y Agradecimiento.

Yo estoy llegando a ese día. Abre tu corazón y tú también llegarás.