UN ARMA CARGADA DE FUTURO

«Sonreir con la alegre tristeza del olivo. Esperar. No cansarse de esperar la alegría. Sonriamos, doremos la luz de cada día, en esta alegre y triste vanidad de ser vivo»

Hoy me levanto y leo poesia y me vienen a la memoria los versos de los sabios. Los versos de los maestros, los versos de los poetas muertos y a veces olvidados.

Escribir poesía es un bálsamo para el corazón herido y solitario. Leer poesía es un dulce y jugoso alimento para el espiritu ávido de belleza y sutilidad.

Me rindo ante los seres etéreos, atormentados y equilibrados, todo al mismo tiempo, que hemos optado por sanar nuestras heridas a través de la poesía.

Bendita sea poesía para los hombres. Benditos sean los hombres que la engendran, la paren y la amamantan para que se convierta en la medicina del alma.

¿Qué es poesia? ¿Y tú me lo preguntas? Poesia eres tú.

SER UN SER HUMANO

Somos parecidos, humanos divinos

Carentes de afecto nos sentimos vivos

Buscamos amores, cómplices, vecinos

Somos como niños, huérfanos, perdidos

Y nos parecemos todos un poquito

Nos creemos únicos, a veces distintos

Y somos tan tontos que estamos solitos

Si un día entendiéramos que somos los mismos

que un día llegamos desde el infinito.

ENTRE GARDENIAS Y JAZMINES

Entre gardenias y jazmines pasé los veranos de mi infancia.

Ahora, desde la distancia que dan los años, valoro más esos días eternos en la Costa Brava.

Incomunicados en un paraíso de mar y montaña, de juegos y canciones, de paellas de la yaya y de tardes de ir a buscar caracoles después de la tormenta.

Eran tres largos meses donde el tiempo se paraba, donde todo parecía que era para siempre, donde el aquí y ahora se cumplía a rajatabla.

Cada mañana y cada tarde eran iguales y diferentes; reinaba la monotonía del verano. Sin conexión a internet, sin coche, sin teléfono, con la nevera llena hasta que volvían nuestros padres con la compra y la volvían a llenar. Era el destierro de una infancia larga, sin prisas, sin colonias de verano, ni horas extraescolares. Con pocos deberes y muchas canciones, con horas de playa y tardes de jugar a la canasta.

Fuimos unos privilegiados los niños analógicos: jugábamos a la charranca, saltábamos a la comba e inventábamos poupourris con coreografías ingenuas y ridículas que harían reir a los adolescentes de hoy en día. No teníamos facebook, ni instagram y apenas veíamos la tele. La vida estaba fuera, en la playa, en el jardín, en la montaña.

Aprendimos a nada sin hacer cursillos de natación y a bailar sin ir a una escuela de baile. Hablábamos el inglés de las canciones de los Beatles y nunca lo supimos pronunciar bien. Pero no importaba, repetíamos las canciones una y otra vez en los radio-casetes y escribíamos las letras como auténticos autodidactas. Así aprendimos idiomas en los años 70. Nos vestíamos como los hippies y nos reíamos de las cosas más tontas.

Era un tiempo de abuelas imprescindibles y de padres ausentes.

Un tiempo de rebeldías reprimidas y de miedos latentes.

El tiempo de las radionovelas y los concursos de los viernes.

El tiempo de las gardenias y el de los jardines verdes.

ECLIPSE DE LUNA

Luna llena que te eclipsas, luna de las emociones

Luna que llenas de augurios todos los rincones

Luna de niños hambrientos de susurros y canciones

Luna que sales de noche para alegrar corazones

Lunita que nos reúnes bajo el fuego de la hoguera

De los niños arcoíris, lunita llena de estrellas

Luna de nuevos presagios, luna de viejos sentires

Luna llena de amapolas y de finales felices.

GATOS NOVATOS

Mis gatos son unos novatos, viven y pasan el rato, no tienen fe en el mañana y no creen en casi nada.

Para ellos todo es nuevo y por eso cada dia se despiertan como si fuera el primero.

Comen, cagan y maúllan…

Se acicalan y dormitan, son unos gatos mininos y ellos nunca se marchitan.

Puede llover o hacer sol, frío o mucho calor, a mis gatos les da igual, mientras haya comida en mi hogar.

Me gusta verlos cazar, desperezarse y saltar, nada más les hace falta.

No tienen mucho cerebro, por eso ellos son sus dueños, nunca piensan, ni se enfadan, son sabios sin hacer nada.

MORIR

Hoy ha muerto un hombre sabio, de esos que cuando hablan expanden tu corazón.

Hay palabras necias y palabras sabias.

Las palabras necias, encogen el corazón, las sabias lo expanden.

Somos necios la mayor parte del tiempo, y utilizamos neciamente las palabras, sin tacto, groseramente, estúpidamente. Hablamos por hablar, para defendernos de no se sabe qué…

Hablamos para alardear, para fardar, para no callar…

El sabio calla más que habla y cuando lo hace se te queda carita de niño inocente, te alimenta el alma y te calma la mente.

Hoy ha muerto un hombre sabio y la muerte se me antoja un poco más dulce, un poco más fácil, un poco más amiga.

Buena muerte tengan ustedes, buena muerte tengamos todos.

TODO ES POSIBLE

La vida siempre se abre paso y regresa y renace y renueva y regenera y te rehace.

La vida sale a tu encuentro a cada paso, en cada trance. Te visita, te reanima, te susurra y hace encaje de bolillos con tus trances.

La vida es exquisita y te espera, te exaspera y de nuevo a ti te eleva hasta un mundo que es tan frágil como el bebé que cada día te recuerda que eres un ángel.

La vida es ese milagro que acontece mientras crees que estás de viaje…cuando tan sólo deberias parar, gozar, relajarte.

Foto de Aruni la sabia guanche♥️

EL OLOR DE MI JARDÍN

Mi jardín huele a magnolia

Huele a limonero en flor

Y a perfume de gardenias

Huele a rosa y ruiseñor

El romero me saluda y me rocía de olor

La lavanda me enamora

La salvia me da sabor

Mi jardín es un alivio en las noches de calor

Porque mi galán de noche trasnocha como un señor

Que necesita que sienta en mi ser todo su ardor

Mi jardín con mucho mimo de día me hace el amor

MARE NOSTRUM

Mar tranquilo o enfadado, tierno o descontrolado

Hoy estás desconcertado

Tanta mierda en tus entrañas te tienen muy cabreado

Nos mandas muchas señales pero no te hacemos caso

Pececitos y gaviotas avisan a cada rato

Que nos pongamos las pilas que oigamos sus bellos cantos

Que el mare nostrum se muere de tanta muerte en sus brazos