CUANDO LOS PÁJAROS CANTAN

Cuando los pájaros cantan y las nubes se levantan y sopla un aire fresquito que presagia agua, es cuando al alma le entran ganas de volver a casa.

De agarrarse una frazada y apagar el celular, de comer una empanada y de hartarse de llorar.

Cuando el cielo se deshace en lágrimas que van al mar, yo me acuerdo de mi madre, la que no quiso nadar más. Y entiendo su desencanto, comprendo su soledad. Hay veces que los zapatos se cansan de caminar…

Cuesta digerir la vida desde la cruda verdad.

Hoy estoy yo no sé cómo, hoy me siento y pido a Dios que me recargue las pilas y me acaricie el corazón.

Hoy estoy como el poeta, pero no tengo razón. Nadie dijo que era fácil vivir en esta dimensión.

Me levanto y miro al cielo y tengo la confirmación. Hoy estás en el camino, tente amor y compasión.

CUIDADO CON LAS PALABRAS

Cuida tu boca mi hermano, no hables en broma de cosas serias.

Sabemos que creamos la realidad y eso es una responsabilidad enorme.

No es un juego, es cosa seria. Tú tejes tu mundo, amigo. Tú eres el dueño, el responsable. No uses las palabras en vano.

Habla para animar, para alegrar, para sanar. No juzgues, no dictes sentencia, no decretes la enfermedad.

No te castigues ni castigues a los demás. No confundas el mensaje. No siembres dudas

NADIE DIJO QUE FUERA FÁCIL

Nacer es un verbo difícil de parir. Se nace desde dentro sin ganas de salir.

Te cuesta echar el ancla en este mundo hostil que te espera de espaldas con el garrote vil.

Y naces y te sientes huérfano de ti, porque ya no te acuerdas, no sabes dónde ir.

Y a veces tienes padre y madre que cuidan de ti y hacen lo que pueden sin que te sirva a ti.

Porque para parirte, mucho habrás de vivir. Decidir que no quieres ser siempre un pequeñín.

Tomar pronto el timón de esa nave nodriza que te muestra la vida dándote una paliza.

Porque la vida, amigo, es un juego infinito de momentos preciosos y de otros exquisitos.

Y entre medio las hostias, las caídas, los vicios…Vivir es una suerte de perdón y castigo.

Pero de tí depende seguir como ese hámster que sigue dando vueltas haciéndose el cobarde.

Salirse de la fila, mirar el sol de cara, perdonarte la vida y abrazar tus cagadas.

Aprender a alegrarte aunque no tengas ganas, bailar sin saber mucho, cantar sin la voz de la Callas…

Pisar todos los charcos, reírte de tu cara, aflojarte las bridas y trotar al mañana que te espera riendo, si despliegas las alas.

PEQUEÑO EJERCICIO

Pequeño ejercicio de descompresión para acallar la mente y abrir el corazón.

Desconecta el móvil, mírate al espejo, mira esa ternura que llevas adentro.

Abre las ventanas, deja entrar al viento, él te dice cosas si tú estás atento.

Cálzate tus botas y no tengas miedo, camina despacio, llegarás más lejos.

Y no digas nada, sólo escucha inmerso en ese silencio lleno de misterio.

No esperes a nadie, si no están dispuestos. Somos seres únicos, distintos, diversos.

Lo que a ti te sirve no siempre es lo mismo que le sirve al prójimo, ama el desapego.

Y así, poco a poco, caminando lento, llegando sin prisa al próximo puerto…

Escuchando al viento, oyendo el silencio, bailando en las nubes, ronroneando en el tiempo…

Puede que algún día se calle por siempre ese mal nacido, ese pensamiento.

Se calma la mente, se acomoda el cuerpo, y sin darte cuenta recuperas el aliento.

MIENTRAS CAE LA LLUVIA

Y mientras cae la lluvia, suave y mansamente, agradezco a la vida y controlo mi mente.

Me miro para adentro y escucho los latidos, le digo al pensamiento ‘no te quiero conmigo’.

Y mientras cae la lluvia, me siento despacito para no molestarla mientras llueve un poquito.

Las flores se refrescan, la tierra huele a vida, la lluvia es un regalo que espero cada día.

Bendita seas mi lluvia que aligeras mi mente de densos pensamientos que amargan el presente.

Bendita y añorada, te haces de rogar. Llueve mucho, querida, llueve un poquito más.

RECONCILIACIÓN – THICH NHAT HANH

Sanando al niño interior

Si algo de suciedad cae en nuestro vaso de agua, no beberemos esa agua, tendremos que tirarla.

Pero si ponemos esa suciedad en un río inmenso, todavía podemos usar el agua. El río es grande, puede aceptar la suciedad y podemos beber el agua.

Cuando nuestro corazón es pequeño, no podemos soportar la cantidad de dolor y sufrimiento que nos inflige otra persona o la sociedad.

Pero si nuestro corazón es grande, podemos abrazar el dolor y no tenemos que sufrir.

La práctica de mirar profundamente es la única práctica que ayuda a nuestro corazón a expandirse hasta que sea inconmensurable.

Un corazón que se puede medir no es un corazón grande.

Hay cuatro elementos que forman el amor verdadero, las cuatro mentes inconmensurables.

Son maitri (amabilidad amorosa), karuna (compasión), mudita (alegría) y upeksha (ecuanimidad, no discriminación).

Practicamos con estos elementos para convertir nuestro corazón en algo inconmensurable.

A medida que nuestro corazón comienza a expandirse, a crecer, somos capaces de contener, soportar, cualquier tipo de sufrimiento.

Cuando abrazamos el sufrimiento dentro de nosotros, ya no sufriremos más.

EL PERDÓN

Hoy he participado en un encuentro de seres rotos, heridos, abusados, abusadores, manipulados, manipuladores.

Seres que quieren sanar sin saber cómo empezar.

Seres incapaces de perdonar, perdidos en su dolor. Necesitados de amor.

Hoy he conocido a unos seres como tú, como yo.

Niños que buscan amor desde el fondo de su corazón. Llenos de heridas, de rabia, de culpas, de incomprensión.

Seres valientes que afrontan su perversa condición.

Hoy he conocido a seres que me han enseñado el valor que tengo por perdonar lo que no tiene perdón.

LA PALOMICA

Yo tenía una abuela bruja como las abuelas que han sido y serán.

Cosía y cantaba mientras cocinaba con mucho azafrán.

Encendía ‘palomicas’ para la Asunción y en la radio escuchaba el serial de un tirón.

Mi abuela era guapa, era de esas viejas que nunca fue joven, así era su época.

Vestida de negro desde aquella tarde en que el yayo Antonio se murió sin despedirse de ella.

Encendía muchas velas mi yaya, mi abuela, conocía el misterio que guardaban ellas.

Yo heredé sus gestos, todas sus maneras, por eso en mi casa nunca faltan velas.

PARA REZAR ANTES DE IR A DORMIR

Me voy a dormir contento, sueño con los angelitos. Con Uriel que me custodia para que sueñe bonito.

Sueño con montañas llenas de gnomos y de arbolitos. Con ríos llenos de vida y mares con pececitos.

Me voy a dormir tranquilo, con todos mis juguetitos, con mi mamá que me quiere, conmigo y  los angelitos.

Nada me puede pasar, soy un niño bendecido.

Gracias Jesusito lindo. Duérmete y sueña bonito ✨💫✨

YO TE QUIERO MÁS

Esa vocecita linda que habla lo que no sabe. Que sabe más lo que dice y dice lo que le sale.

Esa carita gitana rellenita de mofletes, con ojitos de aceitunas y pestañas de Espinete.

Ese cuerpito serrano que no para nunca quieto, que a dormir le tiene grima y se emborracha de cuentos.

Ese niño tierno y serio, masculino y muy despierto, me ha robado el corazón, supera mi entendimiento.

Le quiero hasta el infinito, hasta la luna y el sol, hasta el planeta chiquito, hasta la estrella mayor.

Soy su Labu en esta vida y eso no es casualidad, nuestras almas están vivas y se reconocen desde el más allá.

Por eso cuando me dices «Labu, yo te quiero más», no me sorprende, Brunito, lo dices porque es verdad.