Efímeros como el tiempo, nos sentimos importantes,
creyendo que son perpetuos nuestros hijos, nuestros padres.
Todo fluye, todo pasa y pasaremos nosotros
y seremos más felices si olvidamos los enojos.
Cuando todo es energía ya no temes a la muerte,
solo quieres despertar agradeciendo el presente.
Practicando la bondad, el valor de ser valiente,
aprendiendo a perdonar para vivir el presente.
Cuando creas sin temor la abundancia que mereces
y mereces lo mejor, siendo siempre consecuente…
Vives saludando al sol, respirando, displicente,
sin tragarte más los sapos que en la sopa querrán meterte.
Cuando todo es energía, no le temes a la muerte.
Gracias, gracias, gracias. Mi alma agradece el encuentro con tu alma. Palabras que nutren.
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Gracias a ti💕
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