DULCE ESPERA

Me estoy gestando de a poco, con muchísima paciencia. Tratándome con cuidado, con respeto, con prudencia.

Diciéndome esas palabras que jamás nadie me dijo: ‘estoy aquí para tí’ ‘toma mi mano’ ‘sé mi amigo’.

En dulce espera me siento, escarbando en mi memoria, no recuerdo las afrentas, las olvido sin pena, ni gloria.

Y me vuelvo a reinventar, resucito de la pena, me calzo las botas de andar caminos de cal y arena.

Más allá de la mitad de mi vida bendecida, agarro mi soledad y la disfrazo de alegría.

Por momentos miro al mar…y me hundo con las olas, pero he aprendido a nadar y resurjo cual la aurora que sale sin tener ganas porque ha llegado su hora.

Deja un comentario