Escribiré de noche hasta que el cuerpo aguante y explicaré bajito que no quiero morir.
Porque la vida es bella y tú eres ¡tan bonito! que mirarte un poquito ya me hace feliz.
Escribiré de noche y te contaré alegrías porque para las penas prefiero no escribir.
Te diré despacito que vuelvas, siempre vuelvas… te quedes un ratito y te vuelvas a ir.
Siempre escribo de noche porque es cuando estoy sola, cuando salen palabras y sonidos sin fin.
Cuando escribo de noche me sobran esperanzas, alimento ilusiones y me vuelvo a reír.
Te escribiré que siempre, que siempre hay esperanza, que no te sientas solo, ni triste nunca más.
Que la vida es hermosa y que tú eres un Ángel.
Que sobran las palabras.
Que solo importa amar.