Eres sutil, te cuelas sin pedir permiso e invades mi espacio.
No te oigo llegar, no puedo preveerte, me pillas de improviso, con la guardia bajada…
Te vas introduciendo pesada y lentamente y cuando me doy cuenta ya me has poseído.
Oscura y densa energía de la discusión, del enfado.
Energía pesada del orgullo, del miedo. Del malentendido.
Vanidosa energía del ego enquistado que se resiste a quedar desarmado.
Sólo el amor te vence. Las caricias te deshacen. Los abrazos te diluyen.
Triste y vieja energía de los tiempos oscuros no eres bien recibida en mi nueva vida.
Deshazte como el lodo en el rios. Respira y regenérate. Regresa a tu origen.
Recuerda que eres Luz. Brilla. Apacigua al ego herido.
Sana el alma. Cuida el cuerpo.
Amate para poder amar y ser amado.