BIENVENIDO AL NUEVO TIEMPO

Vas en busca de la paz y la tienes a tu lado, dentro de tu corazón, en tus ojos asustados.

Vas en busca del amor y lo tienes al costado, en la caricia sutil que ni notas que te han dado.

Vas reclamando atención sin darte cuenta, mi vida, que no necesitas nada, tú eres la materia prima.

Si pudieras ver tu luz, si reconocieras tu fuerza, si te atrevieras de pronto a escuchar a tu conciencia…

Otro gallo cantaría hermoso ser encarnado, que olvidaste tu misión, creyendo que eras un sapo.

Recordar, tomar conciencia y develar la mentira, sólo requiere paciencia y un poco de fantasía.

Recuperar el poder, la luz que nunca perdiste y empezar de nuevo a SER lo que siempre fuiste: un trocito de la Fuente, un pedacito de Dios, un angelito durmiendo el sueño de la tercera dimensión.

Bienvenido al nuevo tiempo porque empieza la función. Si te mantienes despierto disfrutarás un montón.

AMANDO EL SILENCIO

Silencioso ruido que permites que escuche latir mi corazón  y dejas que en silencio mis pensamientos se piensen mejor.

Añorado ruido que no suenas a nada, mientras los pajaritos construyen sus nidos en tus entrañas.

Silencio de mañanas tranquilas, soleadas, donde las mariposas aletean y bailan.

Silencio de las tardes templaditas y largas, en esta primavera cargada de esperanza.

Silencio de las noches y de las madrugadas, cuando vienen los ángeles a dormir en mi almohada.

Silencio silencioso, silencio enamorado que me sabes a poco si no me voy de tu lado.

Silencio hermano mío, no me dejes sin ti, no soporto el ruido, no me deja vivir.

Quiero seguir callada escuchándote a ti.

SOMOS IMPERFECTOS

Si pudieras mirar el sol sin pestañear y decirle a las estrellas que tú eres una de ellas.

Si aprendieras a ser fuego y no quemarte jamás y a bañarte en ese río aunque no sepas nadar.

Si volarás como el pájaro que nunca aprendió a volar y brotaras como el lirio y te supieras ‘bilocar’.

Si como el trigo y el pan te pudieras metamorfosear y ser gusano y abeja, mariposa, miel, panal.

Si fueras sabio y humilde y no quisieras destacar, si pasaras en silencio por la tierra y por el mar..

No haría falta amigo mío que aprendieras nada más, ni que yo escribiera estos versos, ni que Dios nos vuelva a perdonar.

Pero somos imperfectos y aprendemos al errar, no te canses de intentarlo, lo importante es caminar.

Amando la dualidad la podremos transmutar.

NOS HACEMOS TANTAS TRAMPAS

Es difícil darse cuenta, pero es imprescindible.

Ya no hay excusas. No puedes tirar pelotas fuera, ni echarle la culpa a nadie.

Tú y solo tú eres el responsable de tu vida.

Y nos hacemos tantas trampas…

La buena noticia es que se muestran al toque si estás un poco atenta, si te permites transitar esa zona oscura que no acostumbras a mirar, que ocultas inconscientemente, que crees que no existe. Que criticas en los demás, pero no ves en ti.

Nos hacemos tantas trampas…

Y ya es tiempo de descubrirlas.

Coherencia, consecuencia, impecabilidad se nos pide en este tiempo de transición.

Tenemos las herramientas. Disponemos del tiempo. Estamos sostenidos.

Cuando solicitamos asistencia, nos la dan inmediatamente.

¿Qué más necesitas?

¿Cuántas más pruebas quieres?

Sacúdete las legañas y ten la valentía de sanar tu oscuridad.

Es igualmente bella que tu luz. Eres tú misma, pero no quieres verla.

Y te haces tantas trampas…

Te aseguro que si empiezas a practicar, no cuesta tanto y es reconfortante.

Es como si tu mami viniera de nuevo a decirte: «tranquila, no llores, todo está bien. Estoy contigo y nada te puede pasar».

Atrévete a mirar de cara tus zonas oscuras y encenderás la luz de tu alma para siempre.

ENTENDER LA VIDA

Entender la vida es reconciliarte  con la muerte. Y ya no tener prisa por vivir y empezar a disfrutar el momento, agradeciendo el presente.

Entender la vida es echarte a un lado y dejar que pase tu hijo por el camino que tú ya has andado.

Entender la vida es aflojarte el cinturón y exigirte menos antes de cada acción.

Entender la vida es saberte inmortal y relajar el alma, consciente de que no existe el final.

Entender la vida es creer en Dios y amar a la Madre Tierra y saludar al Sol.

RESPIRO

Fuertes ráfagas de vida, de energía, de maravilla.

Oleadas de frecuencias, llamaradas de potencia.

Sueño, astenia y ansiedad.

Cansancio extremo, choque con la realidad.

Toma de tierra, respiro, mucho descanso y retiro.

Pocas palabras, sigilo, ojos cerrados.

Respiro.

Meditación y consciencia.

Cuidar mi cuerpo y mi esencia.

Amarlo todo y a todos.

Ser Amor de cualquier modo.

Respiro.

Y bendigo ese camino que me lleva a mi destino.

Respiro.

Y te agarro de la mano, querido Yeshua, mi hermano.

Respiro.

LA GUARDIANA DEL TIEMPO

María Elena disponía de tiempo. Ese bien tan preciado y envidiado, ese regalo.

María Elena se lo había ganado a pulso. Lo había deseado, pedido, anhelado desde hacía mucho, mucho tiempo. Y el tiempo, abstracto, intangible, invisible y casi imposible, le guiñó un ojo y se puso de su lado.

Desde entonces, María Elena dispuso de mucho tiempo para disfrutar de su tiempo.

Y decidió no perder más tiempo y dedicarse a llenar su tiempo haciendo cosas que le llenaban el alma y alegraban su corazón a partes iguales.

Y el tiempo se lo agradeció, haciéndose más largo, más tranquilo, más lleno de ganas de pasar mucho tiempo con ella.

María Elena se despertaba por la mañana y agradecía por otro día sin tiempo, fuera del tiempo, llena de tiempo.

Agradecía por el agua sagrada que salía del grifo, por el sol que de nuevo iluminaba su cara.

Agradecía meditando, estirándose, haciendo abdominales, QiGong, yoga…

Agradecía su desayuno, su caminata diaria, el ronroneo de sus gatos, la caricia de su compañero de camino.

María Elena tenía todo el tiempo del mundo para agradecer. Y no dejaba de hacerlo, con lo cual los motivos de su agradecimiento se multiplicaban.

Descubrió María Elena que el regalo del tiempo debía tener su contrapartida. Y entendió que tenía que dedicar parte de su sagrado tiempo al servicio.

Servicio amoroso, compasivo, desinteresado. Servicio necesario para equilibrar tantas bendiciones que María Elena recibía constantemente.

Y entre las muchas cosas que hacía gracias a tener tanto tiempo a su disposición, empezó a dedicar tiempo a los demás.

Empezó por los seres que tenía más cerca: sus hijas y nietos. A ellos les dedicaba un tiempo valioso de escucha y silencio. Un tiempo de juegos y de cocina sabrosa y amorosa.

También dedicaba parte de su tiempo a la lectura y la escritura, a la música y la poesía, a la meditación y la conversación sanadora con su pareja sagrada.

Dedicaba tiempo a sus amigos y conocidos, a motivar a los seres a vivir y ser felices y libres.

Dedicaba tiempo a ‘perder el tiempo’, para ganar silencio y consciencia. Para escuchar su respiración y su corazón. Para ser Una con el Todo y unificarse con la Tierra y los elementos.

Para escuchar a los pájaros y mirar las estrellas, para acariciar a los perros y maullar con los gatos, para cerrar los ojos y ver la cara de Dios.

Y entonces María Elena decidió ser eterna y parar el tiempo que hacía ya tiempo, se había rendido a sus pies.

Y Así Es🙌 como desde ese momento María Elena es la guardiana del Tiempo.

NOS ESPERA EL MISMO CIELO

Entre el orégano y el puerro, si quieres te explico un cuento:

Nos espera el mismo cielo.

Dos gallinas, un huerto y mucho discernimiento.

Salir de ese laberinto de consumo y sufrimiento.

Recuperar la memoria de cuando éramos niños despiertos.

Agradecer el momento, el bueno, el malo, el incierto…

Soltar los resentimientos, perdonar hasta a los muertos.

Vivir en paz contigo mismo y abandonar el victimismo.

No quiero darte consejos, no soy coach ni profesora, no vendo cursos de yoga, ni aceites, ni alfombras voladoras.

Escribo lo que experimento, lo que pienso y lo que siento. Y procuro respirar, para poder separar la emoción de la verdad.

Todo está bien como está. Yo ya no miro hacia atrás.

Buen camino compañero, nos espera el mismo cielo.

BRILLAR, SOLO BRILLAR

En estos tiempos finales, en el final de los tiempos…donde sobran mal augurios y faltan buenos pensamientos.

En estos tiempos convulsos, de informaciones confusas, conviene  estar bien despierto y tener mucha cordura.

Solo tienes que brillar. Permanecer impasible, ante toda adversidad, volverte un poco invisible.

Volver la vista hacia atrás y ver lo que conseguiste, y seguir dando las gracias, por ser tan incombustible.

En estos tiempos de locos, donde ya todo es posible, prueba a abrir tu tercer ojo, ese que te hace invencible.

En el final de los tiempos, procura ser más amable, escucha tu corazón, sé impecable e implacable.

Y no pierdas la razón, no hace falta, no es indispensable.

No crees apocalipsis. Todo está bien y aunque te extrañe, se avecina un nuevo mundo, un mundo maravilloso, lleno de luz, paz y amor.

Todo es posible, compadre🫶

Lo creas a cada instante.

Decretado con Amor🙏

TRANSMUTAR EL EGO

Estamos en un momento de transición, de transmutación, de muerte y resurrección.

Llegó el momento que tanto deseábamos y que muchos sentíamos desde la infancia.

Sabíamos que no estábamos aquí para ‘pasar’ por la vida. Para luchar, para sufrir, para añorar, para exigir a otros lo que es tarea nuestra.

Sospechábamos desde hace tiempo que no somos sólo un cuerpo temporal y caduco.

Notábamos la presencia de nuestra alma inmortal, de nuestro Ser eterno, oculto tras un ego descomunal, lleno de miedo en busca de amor.

Llegó el momento y me felicito por haber sido incansable. Por haber continuado buscando, cayéndome y levantándome.

Por haber sido guiada por mi Ser Superior. Por haber escuchado mi corazón en cada momento.

Porque transitar por la noche oscura me ha fortalecido y estoy recogiendo los frutos para donarlos, para compartirlos.

Llegó el momento de transmutar el ego. De soltar el control, de sanar la culpa, de reconocer la sagrada presencia de Dios dentro de mi.

Llegó el momento y me siento bendecida.