YO NO CONOCÍ A MI ABUELO

Yo no te conocí, abuelo, te pasaron por las armas una mañana de abril.

Tu hijo tenía nueve años y murió también contigo, se le acabaron de pronto todos los juegos de niños.

Se quedó huérfano de padre y también perdió a su madre, a la que, con total maldad, la acusaron del desastre.

«Tristes guerras» decía el poeta que corrió tu misma suerte.

Guerras de bandos hermanos condenados a entenderse.

Yo no te conocí, abuelo, pero te llevo en la sangre, en esa que derramaste en la postguerra cobarde.

Y mi padre se murió de pena y de soledad, de miseria, de dolor, de robada pubertad.

E igual le pasó a mi tía, la ‘tieta’ de Serrat, una niña de la guerra, con ansias de libertad.

Se acabaron los colegios y las ganas de jugar, mataron a vuestro padre y dejasteis de silbar.

Yo no conocí a mi abuelo, pero sé bien dónde está: mi abuelo vive en mis sueños y en mis ganas de volar.

MAESTRO DE LA VERDAD

Potente como una roca, transmutador de venenos.

Querubín de mil colores, poderoso como el viento.

Viniste a cambiar el mundo sin tenerte que cansar.

Tu presencia sanadora cura toda adversidad.

Tu esencia eterna infinita no conoce la oscuridad.

Grande, eterno, generoso, dador de amor universal.

Gracias por venir al mundo, gracias por quererlo alumbrar.

Contigo la vida es fácil, contigo hay felicidad.

Tú Eres Luz, vidita mía. Nunca dejes de alumbrar.

Tú nos muestras el camino. Maestro de la Verdad.

TODO, TODO ES ENERGÍA

Desde el Paréntesis del Ser, en ese espacio mágico donde todo es energía. Allí estamos.

Y ya nada es material. Hay que cuidar con esmero cualquier palabra, pensamiento, cualquier emoción.

El dinero inmaterial, la salud una quimera, la abundancia sideral de lo que yo cree y quiera.

Nada se puede medir. Te lo cuento por si acaso lo pudieras discernir, es difícil de buenas a primeras.

Todo, todo es energía, me dijeron un buen día. Yo no lo supe entender, ahora lo practico cada día.

Y es difícil, solitario, un camino bello y arduo. Una responsabilidad. Una bendición del más allá.

Todo, todo es energía. Protege tu alma, vida mía. Cuida tu cuerpo, tu casa, que tu mente no te dé la brasa.

Porque todo es energía.

Gracias a Dios y a la Vida.

Seguiremos avanzando. El camino es cada vez menos largo.

DOCTORES TIENE LA IGLESIA

Entre sabios anda el juego. Yo te cuento lo que sé, tú me cuentas otro cuento.

Hay quién cree saberlo todo. Sabiondos, dicharacheros. Explicadores, maestros, charlatanes, consejeros.

Nos gusta que se nos note, que nos vean, nos contemplen. Que necesiten nuestro consejo y, si tú no me lo pides, yo igualmente te lo ofrezco.

El caso es que se me vea, se me oiga, ese es el juego. Yo te digo que sé mucho, tú sabes más, ya lo creo.

La espiritualidad hoy tiene muchos consejeros. Mirar pa’dentro es un arte, el arte que yo aconsejo.

Al final todos venimos del mismo oscuro agujero y si quieres ver la luz, limpia tus ojos primero.

LAS BLANCAS VAMOS GANANDO

Gratitud, agradecimiento, conciencia e introspección. Prefiero irme para dentro y salirme del guión.

El momento es interesante, el tablero de ajedrez está emocionante. Las blancas vamos ganando y las negras se resisten a soltar el mando.

Sabemos que mueren matando, pero no temas, porque morir, morirán tarde o temprano. Diría incluso que ya han muerto, que viven en un holograma. Deja de prestarles atención. Tú les engordas el caldo.

Paciencia, un poquito de paciencia. Las blancas vamos ganando. El final de la partida lo veremos en un rato.

NEBADÓN

Padre todo poderoso, creador de los infinitos. Amado padre glorioso del corazón de todos los niños que fuimos.

Gracias por estar ahí, iluminando el camino, protegiendo la vida sagrada, bendiciendo nuestro destino.

Te amo a ti y a mí me amo, te honro ti y me honro a mi. Porque sin ti no Soy y Tú no Eres sin mi.

Gracias porque por tu voluntad hoy yo puedo estar aquí.

SOMOS UNO

No fue el azar, ni la suerte. No fue el karma, ni el destino, nuestro encuentro fue divino y va más allá de la muerte.

Viene de tiempos remotos, de galaxias, de universos, de antiguos mundos. De cuentos, de bellos sueños, de nuestro infinito amor.

Nuestro encuentro fortuito lo dibujó el mismo Dios, para que juntos tú y yo, creemos el paraíso.

Somos Uno, hermano mío. Somos Uno, amado mío. Tú eres yo mismo y distintos somos Uno con el sol.

Con la luna y las estrellas, con la tierra y con el mar*, con la conciencia universal.

Somos Uno como Dios.

*mediterráneo 23 de junio de 1992*

CAMELOT

Vacas, abejas y viento, fenomenal complemento para conectar con Dios y los sagrados elementos.

Pastos, nubes y ternura, flores verdes, hermosura. Todo vibra en equilibrio desde este monte perdido.

Camelot, ciudad etérica, donde el rey Arturo reina. Donde puedes ver a hadas tejiendo lindas guirnaldas.

Donde habita el paraíso, donde el cuervo hace su nido, donde el tiempo se detiene y tu corazón deviene un ser puro y cristalino, digno de este lugar divino.

Camelot, lugar de los sueños, aquí no caben los muertos. Aquí la vida respira, verde, pura, maravilla.

Gracias Camelot querido, volver aquí es un retiro, un recuerdo, una añoranza, un lugar de tolerancia. Donde los sueños se cumplen, donde nunca más se sufre.

ETERNO APRENDIZAJE

Agradecida a la vida por otro aprendizaje más.

Cada vez más sorprendida, nunca nada ya es casual.

Ante los ojos la escena se presenta muy normal,

sin embargo si disciernes, distopía encontrarás.

Y así, un poco cada día, sin proponérmelo mucho,

aprendo de los errores y los aciertos de muchos.

Descorro todos los velos, me baño en todos los mares,

pero yo ya no comulgo con historias de otros lares.

Escucho, escucho y escucho, no me canso de escuchar.

A ti te gusta hablar mucho, yo aprendí un poco a callar.