HE DEJADO DE INSISTIR

Desde la azotea de mi vida, he dejado de insistir. De convencer, de decir, de ser más lista que nadie.

He dejado de esforzarme, de intentarlo una vez más, cambio el foco, doy la vuelta y me miro a mi nomás.

Ser coherente es la tarea y olvidar a los demás. Ocuparme de mi misma, buscar la autenticidad.

Todos tienen sus razones, todos en lo cierto están y respetar los procesos es de sabios.  Y hecho está.

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