Este JUEGO de la Vida se juega individualmente. Tú eres tu contrincante. Tú eres el Ser más valiente.
Se juega con alegría sabiéndote ganador solamente por jugar con absoluto fervor.
Es un juego divertido si le encuentras el truquillo: hay trampas por todos lados, es un juego complicado.
Pero también es sencillo, cuando juegas como un niño: con absoluta pasión y con total convicción.
Es el juego de dioses, buscando más experiencia. Es el juego del Amor, cuando sueltas el temor.
Y no vale hacerse el listo y echar la culpa al vecino. Porque todo lo que pasa, lo has pactado desde casa.
Has pactado los conflictos, los desastres, los peligros. Se equilibran las misiones, el juego tiene muchas variaciones.
Y cuando al fin te das cuenta y sueltas falsas afrentas, te liberas de la culpa, porque conoces las reglas.
Jugadores somos pocos, el resto son invitados. Figurantes, maniquíes, seres fríos, desalmados.
Yo hace tiempo que practico, y te aseguro, alma bella, que es un juego muy bonito. ¿Te animas a jugar un ratito?