Desde el centro de mi corazón, conectada a mi conciencia.
Abriendo mi tercer ojo, ése que no entiende de ciencia.
Desde la paz infinita que me conecta con Dios.
Desde mi bendita esencia, desde mi infinito amor.
Escribo y cierro los ojos. Escribo con mi intuición.
Sin querer ser más que nadie, sin sentenciar mi opinión.
Son tantas las opiniones, es tanta la información.
Gurúes y terapeutas. Médicos del corazón.
Chats, videos y conferencias, libros, cursos y vivencias…
Todo vale y nada cuenta.
Siento que he de ir hacia dentro, hacia mi propia experiencia.
Ya me sé todos los cuentos, ya he recorrido mil sendas.
Siento que todo está dicho y todos tienen razón.
Que casi todo es olvido. Olvido y tribulación.
Y ya no quiero escucharte, demasiada información.
Necesito relajarme y conectarme con Dios.
Recordar de dónde vengo, reconocer mi misión.
Trabajar todos mis egos.
Creer en mi y darme amor.
Soy una infinita esencia, soy un ángel, soy el sol.
Soy eterna, omnipotente, creadora, fractal de Dios.
Soy la hija de la Fuente
SOY