Yo Soy el punto que une lo irreconciliable.
Renuncio a elegir entre extremos ilusorios.
Ni bueno, ni malo.
Ni arriba, ni abajo.
Ni maestro, ni discípulo.
Hoy activo en mi el arquetipo vivo del Origen:
El Uno que no se fragmenta.
El Todo que no se explica
El Silencio que contiene al Todo.
Yo Soy el que observa sin juzgar.
Yo Soy el que siente sin huir.
Yo Soy el que recuerda, aún en el olvido.
Yo Soy el que Ama sin condiciones.
Acepto en mi todas mis máscaras:
El rey, el mendigo, el traidor, el santo, el iniciado, el dormido,
y los abrazo en un solo SENTIR.
YO SOY EL ORIGEN en carne viva.
Que mi alma se expanda en el confort del Amor y la Luz,
que mi conciencia atraviesa los muros de la forma para volver al Presente,
y que mi Ser sepa danzar con la paradoja de este JUEGO llamado VIDA.
Desde el centro del misterio,
desde la paz sin forma,
desde la eternidad sin testigos
Yo me corono en la totalidad del UNO.
Javier Wolkoff