GRACIAS POR TU VIDA

Y van pasando los años y te extraño como antaño.

¡Me hubiera gustado tanto compartir horas y cantos!

Y comprender tus motivos, tus aciertos, tus desatinos…

Me quedo con tu energía que también hoy es la mía. Con tu risa socarrona y esa tristeza burlona.

Me quedo con tu alegría y tu esperanza en la vida. Y con tus ganas de amar hasta el último mortal.

Me quedo con tu fragancia que añoro desde la infancia. Y con tus rizos, tus ojos y con tu ser saleroso.

Me quedo contigo toda, con tu ausencia en esta hora, cuando me miro de frente y te siento tan presente…

Gracias, mamá, por tu vida. Gracias por tanta poesía.

Por el yoga, las canciones, las risas, las desilusiones. Por la enfermedad maldita que te apartó de esta vida.

Hoy agradezco por todo, no puede ser de otro modo.

Vivir sin ti, hoy es más fácil, Dios me cuida en este viaje y me susurra al oído que pronto estaré contigo para continuar soñando y seguir creando milagros.

Deja un comentario