No es por costumbre, ni hastío. No es por obligación. Hacerse vieja contigo es nuestra sagrada misión.
Diría que lo escogimos, nos lo pusimos difícil. El camino tiene baches, curvas, rectas, precipicios. Pero si lo hacemos juntos, resulta reconfortante.
No es por costumbre, amor mío. Vivir contigo es amable, tierno, bello, divertido, aunque hay momentos inconfesables. Hacer catarsis, mi amigo, es del todo indispensable.
Que el Amor nos acompañe, y después de haber vivido lleguemos juntos a Marte.