Vivo en una realidad paralela donde todo es posible porque así lo decreto.
Y estoy atenta a mi mente para que no se desmelene mucho, y procuro equilibrar lo que siento y lo que actúo.
Cuido con delicadeza mis palabras y mis gestos, y me esfuerzo en ser honesta con todos mis pensamientos.
Y no me engaño a mi misma, ando al acecho de mi. No me creo mis mentiras, ésas que me hacen sufrir.
Ésta es mi misión sagrada, yo creo mi realidad. Antes de cambiar el mundo, abraza tu Ser Espiritual.